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Capítulo #4
Recuerdos
En todo el tiempo que Okaya lograba recuperar la compostura, vio la ciudad inundada, plagada por los gritos y el caos en un escenario pesadillezco que la hacía dudar de su propio estado, mas el creer que seguía alucinando hizo que no le diera reparos al asunto y siguiera su rumbo.
El agujero en el techo se empezó a cerrar mientras que en el suelo, la sangre fue drenada aunque las favelas quedaron destruidas y los pobladores, por más heridos que hayan terminado, seguían vivos pero sufriendo.
Ella mientras caminaba por ese sendero alto, sacó de su vestido la brújula de Shiva intentando buscar a Zoey, que apuntó a la pared, confundiendola.
Zoey había logrado romper un armario de su refugio y se dio a la fuga, pero la bestia no le pudo poner ningún obstáculo para seguirla. Sus tres narices olían el alma, el cuerpo y la mente de la chica por lo que le seria imposible perderse de vista.
Llegando a un lugar lleno de maquinaria de bronce pulido, habían pistones de varias toneladas cada uno, siendo reflejados por una luz a la lejanía y golpeaban una superficie mojada. Ella corría como podía hacia su única salida posible.
La apuro el sonido a destrucción y objetos metálicos cayendo a superficies mojadas, además de los tres tipos de rugidos, uno seguido del otro. Ella se apuraba al ver la luz acercarse más y más hasta que por fin, llego a una enorme fábrica llena de linternas cegadoras, con cromo pulido por donde se viera.
Otro gran estruendo explotó y ella saltó a una terraza rodeada por paredes de cristal mientras a su alrededor, el paisaje se rebelaba y era el interior de una zona industrial con cobre pulido por donde se viera, con grandes engranes y resortes como un gigante reloj. No había ningún trabajador a la vista, solo máquinas perfectas cuyo funcionamiento no estaba hecho para detenerse, pero todo acabó cuando la bestia derrumbó una pared saltando hacia Zoey.
No tenía escapatoria alguna más que saltar al vacío, pero no pensó mucho para hacerlo. A su alrededor no había ni una sombra pues cada superficie estaba iluminada por luces qué venían del interior de los edificios, así que creía estar perdida.
Decidió arriesgarse y se Impulsó en el aire a otra ventana donde la esperó una caída dolorosa y cortaduras profundas. La bestia logró agarrarse de la pared y arrastrarse con éxito hasta Zoey, quien al analizar el lugar rápidamente, notó una enorme tubo de alcantarilla qué fue cortado por la bestia. Aun en su estado, tomó cuantas fuerzas pudo y saltó a la pared donde estaba incrustado.
Puso aterrizar en su amplio interior y se adentro corriendo. La bestia no se quedó atrás y se abrió paso, estirando el metal a su alrededor. Para su infortunio, este era el único lugar donde había sombra y Zoey no desaprovechó.
Abrió el ya rasgado metal sobre la bestia y toneladas de maquinaria destruida cayó sobre él, haciendo las tres voces gritar y chillar de dolor.
Ella pudo irse a buscar a Okaya sin mirar atrás, pero los alaridos de la criatura pudieron con ella, al final era solo un animal que no entendía lo que hacía. Ella se acercó con cuidado mientras atrás de ella, las luces volvían y por fin pudo tener una vista clara de la bestia.
Sus cabezas eran las de tres enormes perros negros con ojos rojos como el fuego y cadenas pesadas sobre sus cuellos. Ella se acercó con cuidado y viendo que no tenían intensión de atacarla, acaricio suavemente sus cuellos y ocicos intentando calmarlos.
Habiendo logrado apaciguarla, Zoey usa las sombras del tunes para mover los escombros sobre la bestia, quien no actuó esta vez violentamente, si no que se levantó lentamente sacudiendose al estar completamente libre.
—Ves, no eres malo, solo estabas molesto. —decía ella sonriendo caminando, mientras era seguida —Espero me puedas ayudar a encontrar a Okaya mientras.
Okaya seguía caminando con cuidado al ver las favelas en completo caos. Los gritos no cesaban y llegaban a ser tan agudos que le dolían los oídos. La brujula se desvío a una chimenea abierta que ella suponía iría a uno de los hornos. El no haber humo le quito el miedo de que fuera una mala idea así que no lo pensó dos veces para lanzarse.
La oscuridad a su alrededor era más que ella nunca había visto, hasta sentía que se había quedado ciega.
Al por fin llegar al final, cayó en el agua donde Zoey no estuvo have mucho.
La luz le lastimó un poco, pero se acostumbro rápido y empezó a caminar siguiendo la brujula hasta oír las pisadas húmedas de la bestia.
Se escondió rápido tras una columna, pero volvió a ver el aparato que se movía como loco y al revisar de nuevo, no solo vio a la criatura, si no a Zoey sentada en su lomo.
Salio de su escondite y gritó su nombre para saludarla.
La criatura se alteró al oírla pero fue apaciguada con las caricias de la chica quien lo nombraba por su nombre "Cerbero". Bajó del lomo y se acercó tranquilamente para abrazarla, ambas se preguntaron el como estaban y respondieron sin muchas palabras positivamente aunque ambas admitieron qué les pasaron cosas bastantes confusas.
—Por cierto, ¿Encontraste algo de papá?
—Lamento decirte que no, llegue a lugares donde dudo mucho hayan dejado algo que valiera la pena.
—Yo sí conseguí algo, pero es muy confuso —respondió Zoey—Al parecer, se encuentra en algo llamado "segunda capa", pero no tengo la más mínima idea de a que se refiera.
—Pues estamos en las mismas, pero es mejor eso que nada.
Fueron interrumpidas por gritos a la distancia que hasta a Cerbero lo puso nervioso.
Ambas subieron al lomo de la criatura para ir a la fuente de estos alaridos aunque este se rehusara en momentos a avanzar.
Okaya acabo bajando por la desesperación y se llevó una sorpresa desagradable, pues frente a ella había un paisaje de horror. Las favelas destruidas del valle se llenaban de la sangre de sus pobladores quienes eran purgados por un ejército qué salía del gran palacio.
Zoey llegó a su lado montando a Cerbero, la bestia gruñó de ira y, sin hacerle caso a su jinete, se lanzó hacia el valle, directamente a atacar las fuerzas que se sorprendieron con la traición del arma más fiel que tenían.
La mujer intentó seguirlos pero el olor putrefacto volvió a invadir su nariz. Hizo esfuerzo en mantenerse firme y no dejar que las náuseas la derribaran hasta que sintió mojado en sus sandalias.
Bajó la cabeza y notó que había lixiviado cadavérico subiendo hasta sus tobillos. Intento escapar rápidamente pero las ganas de vomitar le impedían moverse si quiere. Mientras su mirada se nublaba, miro las paredes a su alrededor, las cuales empezaron a desprender ese líquido como cascadas hasta que acabó resbalando y fue arrastrada en el recién formado río.
Su mente empezó a apagarse y encenderse en momentos que no podía entender. Despertaba arrastrandose, sumergida, veía un océano de lixiviado frente a ella, una isla humeante.
Esos vistazos esporádicos eran interrumpidos por recuerdos sueltos. En especial el de chica en una plaza, jugando con amigos que iban envejeciendo y abandonandola a medida que morían, pero ella seguía siendo joven.
Okaya no sabia porque aun no había cicatrizado su duelo. Creía tarde o temprano se iría a acostumbrar a perder a quien ama, pero nunca ha sido el caso, tanto que sentía este era su verdadero castigo por no haberlo hecho.
O tal vez no era un castigo, si no su venganza contra la muerte misma, estaba harta de perder. Pero no entendía porque Shiva era diferente al resto.
Ella vio a sus padres morir, tomó la mano de cada uno y esperó un día hacerles compañía, pero ese miedo de estar sola cada vez era mayor. Sin embargo no luchó por recuperarlos, no lo hizo por sus mejores amigos, por nadie, solo por Shiva.
Otro recuerdo llegó a su mente. Un medio día en una montaña de páramo, ella caminaba un sendero en subida sin mucho problemas, era un día tranquilo y el único sonido era el del viento entre la cordillera.
—Okaya... —una voz llegó por atrás de ella.
Ella volteo sin preocupación, era Shiva quien se notaba exhausto. Atrás de ellos la niebla tapaba la mitad de la montaña y no habían ni aves visibles.
Ella se detuvo a ayudarlo a subir.
—Te dije que no tenias que llevar todas las herramientas, bobito.
—E-es que son muy frágiles.
—¿Osea no confías en mi?
—No no, no dije eso Okaya, solo es que pues ya sabes, llevo años usandolos y sé cuanto aguantan.
—Entiendo entiendo, aunque también llevas mi kit de limpieza de metales y eso también llevo décadas usandolo, así que no veo tanto drama.
—Lo se lo sé, igual creo es mejor que tú estés libre sin cargas y-
Okaya no lo dejó terminar pues ella lo cargó en sus brazos junto a las maletas que llevaba en su espalda y empezó a subir.
Rio un poco al notar el rubor de su amigo y él le correspondió la alegra hasta que llegaron a la cima, que era una planicie.
El sol estaba en su punto más alto así que decidieron descansar antes de empezar a lo que venían. Okaya tomaba agua y alistaba las herramientas mientras Shiva preparaba el almuerzo para ambos.
Okaya hasta ese momento recordó algo curioso de ese día. Sabía que Shiva pasó mirandola más de lo que ella notaba, pero no le puso atención hasta ese momento. Notaba en esos ojos tristes qué ella ya estaba acostumbrada a ver una luz única, los momentos donde ella hablaba de su vida y Shiva de la misma forma, conversaba con ella de su vida en el Imperio Dorado, ella sintió una calidez especial qué no puso atención hasta ese instante.
—Por cierto Okaya, ¿Alguna vez pensaste en tener otro novio?
—¿Porque preguntas?
—No es nada raro, solo pues ya sabes, me contaste como todo con Corey acabo catastrófico y bueno, ya que dijiste que pensabas un día ir a Simul, podría ayudarte a conseguir a alguien.
—¿Alguien? Hm... Podría ser, quien sabe si podría ser tú jeje.
Mientras ella río un poco, a Shiva se le borro la sonrisa y volteo al lado
En ese instante Okaya se sintió humillada, pensaba en su apariencia física, su edad, su forma de ser o su actitud tan ruidosa qué hizo a Shiva reaccionar tan negativo.
—No te lo tomes a mal, ¿Sí? No eres tú solo que... Tengo motivos para no creer que vaya a tener una segunda oportunidad.
—¿Porque lo dices?
—Es una larga historia que si te soy sincero, no estoy muy cómodo de contar, no me siento bien con siquiera recordarla, lo lamento mucho.
—Uhm... Supongo comprendo.
—Pero te juro por completo que no es tu culpa si, no es nada malo contigo, me agradas bastante y se que hay muchos chicos allá que morirían por alguna mujer como tú.
—{Lo mismo pienso de ti Shiva, creo hasta yo} —Pensó Okaya, una idea que ahora mismo se llenó en su cabeza.
Esa sonrisa de Shiva se quedó marcada en la cabeza de Okaya, era la primera vez que algo así le había pasado. No recordaba muchas caras de su pasado, pero sentía que la del hombre era una que nunca en su vida iría a olvidar.
Ambos se quedaron viendo el paisaje, las nubes qué se extendían por kilómetros empezaban a disiparse, dejando ver bajo ellas el extenso y brillante océano.
Terminados ya de instalar las herramientas y el picnic, tienen un descanso para comer y mirar el paisaje.
—Entonces, ¿te resulto guapa?
—Sinceramente sep, no soy de halagos físicos pero es la verdad
—Hm... Bueno, lastima que me veo muy vieja, así que no tengo tantas opciones.
—¿Porque te preocupa tanto tu edad? Digo, eres inmortal como yo Okaya, no es algo que a este punto te debería molestar.
—Lo se pero pues, no se, creo el tiempo nunca ha sido mi aliado.
—Somos dos, pero al menos tenemos un amigo para compartir todo esto.
—Eso no lo dudo Shiva, eso no lo dudo.
Lo último que ella vio fue el perfil de Shiva sonriente, recto y tranquilo. Esa imagen se fue difuminando en su mente hasta quedar todo de negro.
Okaya por fin entendió el porque hacia esto, ya sabía el porqué valía la pena arriesgarse tanto. No era solo por devolver un favor o ayudar a Zoey, era por ella. Quería recuperar a quien la iba a acompañar a luchar contra el tiempo.
Un agudo dolor la atacó y abrió sus ojos. Estaba varada en la orilla de una isla de barro, empapada con lixiviado calaverico que olía fatal. Miro a la fuente de ese dolor y era la serpiente dorada mordiendo su tobillo, pero notó algo extraño. Las venas de su pierna se iluninaron en un dorado, además de que ya no sentía náuseas ni mareos. Su mirada estaba plena y observó a la serpiente volver a arrollarse en su muslo y convertirse en una estatua. No entendía nada, pero sabía la habían salvado.
Unas pisadas tras ella se hicieron presentes y volteo con cuidado. Era un hombre alto con una capa, un torso desnudo, delgado pero esbelto, una armadura en las piernas y un casco sobre su cabeza cuya sombra tapaba todo rasgo facial a excepción de dos luces doradas qué eran sus ojos.
Capítulo #3
La ceniza
Una claridad púrpura emergia del laberinto de estantes y al no haber rastro de despiste en el dúo, se supo al instante que ese disfraz ya no les iba a ser de utilidad. El anciano empezó a arrancar pedazos de piel húmeda de su cara que se despegaba dejando atrás un hilo de pegamento, donde poco a poco iba revelando una alargada cara femenina, joven y blanca. Los ojos blancos por las cataratas en realidad eran lentillas de contacto que escondían unos vivos iris dorados y tras la capucha, una larga y sedosa cabellera negra se escondía.
Una vez teniendo su rostro libre, Zoey observó el paisaje frente a ella mientras el murciélago que la seguía, se transformó en su forma real de una mujer mucho más alta, mayor, piel oscura y cabello corto y café.
—¿No crees que haya alguna forma de que no nos vean? —preguntó Okaya.
Zoey seguía observando mientras meditaba y ponía especial atención a los lectores, como se movían, sus dimensiones, su color, y fue entonces que una sonrisa se dibujo en su rostro.
Los lectores se movían en pares o tiros en cada pasillo, luego se retiraban todos los presentes e iban a otro, nunca perdiendo su grupo. Hubo un par que duraba un poco más leyendo los pergaminos, aunque no tenían problemas ya que estos estaban hechos para mostrarse en el idioma natal a los ojos de quien lo estuviera leyendo.
Para un par, los pergaminos se mostraban a una en inglés y a la otra en samareño, mostrandoles una lista de almas con fechas de muerte y sus destinos. No encontraban más que archivos de semidioses y guerreros del imperio qué fueron a un recinto llenos de gloria y festines dentro de una gema en el Olimpo, o acabaron en lo más profundo de los abismos.
Lo segundo estaba reservado para traidores y criminales, pero no había ningún rastro de Shiva en la lista.
Las antorchas moradas qué alumbraban los pasillos se tornaron en un azul potente, extrañando al dúo. Su confusión se volvió miedo al ver los lectores siendo tragados al suelo. Ambas se miraron con miedo buscando algún escondite hasta y sacaron varios pergaminos cada una de un estante. Una de las dos se lanzó sin mirar al agujero y en vez de tener un rincón, empezó a caer a un abismo sin fondo gritando mientras la luz de alejaba.
El sonido de un desesperado aleteo lleno el infinito recinto hasta que descendió a un sueño de ceniza pura. La lectora se pasó la mano por la cara y borró la tinta invisible qué la hacía verse más delgada, dejando ver su rostro. Okaya empezó a caminar asustada y gritaba el nombre de su compañera sin éxito
Se veían objetos brillantes caer hacia ella, intentó esquivarlos hasta que le cayó uno a la cabeza. No le hizo gran daño pero si empezó a quejarse del dolor y notó que se trataba de pergaminos.
Tomó el que le cayó y lo empezó a leer, no era nadie relevante para ella así que lo arrojó al suelo y prodigio a revisar los otros hasta que llegó a uno que le llamó la atención. Era alguien con el nombre de su padre pero distinto apellido, aun así le hizo despertar una ola de recuerdos que ella no se ha dado la molestia de alcanzar.
Ella y su familia fueron de los primeros pobladores de Biringan, sin embargo no eran nativos, ni siquiera recuerda de donde ella es originaria. Sus padres eran de edad avanzada aunque eran conocidos por su prominente longevidad, pero Okaya por alguna razón fue distinta.
Ella crecía más lento que cualquiera alrededor suya, tuvo que enterrar al último de su familia pues todos envejecieron antes de que ella siquiera haya tenido una arruga en su rostro.
Siempre sintió que su propia naturaleza era algo extraño a más no poder, ni siquiera sentía poder pertenecer a algún lugar. Okaya no pudo encajar en los lugares de su infancia, ni en Biringan en todos los milenios qué lo hábito. Los pocos amigos que tuvo, al verlos desvanecerse también desapareció su necesidad de buscar más.
Con quien creía pudo recuperar su rumbo, su ex Corey no funcionó nada. Y si bien dudaba verlo envejecer como al resto, ella perdió las ganas de verlo, quedando sola con Cherlin contra un mundo extraño.
Todos esos pensamientos la estaban frustrando mientras caminaba las gigantescas dunas de ceniza. Quería mantenerse serena pero vio una de las perlas de su cabeza caer al suelo. Intentó recogerla pero se fue rodando en la ceniza y ella intentó correr tras ella pero tardó en perderla de vista.
Intentaba mantener la compostura hasta que dio un mal paso y cayó sobre la ceniza y rodo varios metros. Apenas llegó al final y llego a un pequeño valle, lo primero que hizo fue revisar que la estatua que trajo consigo no se hubiera caído.
Solto un suspiro de alivio al sentirla bajo su ropa y oyó un sonido de cascada. Se acercó a la fuente del mismo solo para ver a la distancia toneladas de ceniza cayendo. Al apretar los ojos notó que era en el borde del abismo donde había una ladera inclinada en donde habían miles de agujeros grandes que expulsaban el polvo.
Okaya logró llegar y lo primero que notó es que era de piedra sólida, no se sentía áspera pero tampoco resbalosa. Empezó a escalar a uno de los agujeros que no soltaban ceniza y notó una luz naranja en su interior e ingresó sin más. Se arrastró lo que se sentían eran al menos un centenar de metros y fue que su visión del otro lado por fin le dejaba ver que sucedía.
Ríos de lava qué se combinaban con cascadas de agua a punto de congelarse, levantaban enormes torres de obsidiana qué tras llegar a cierta altura se convertían en atalayas que eran rebanadas y cargadas por cables conectados a la nada y llevadas a destinos inciertos. Miles de hornos donde introducian cadáveres de especies qué Okaya nunca en su vida siquiera pudo imaginar y depositaban la ceniza en los agujeros de donde ella salió y tras una metrópolis de miles de favelas negras, se eregia un palacio enorme que lo que no era de alto, lo conpensaba con su grosor y largo, pareciendo más una muralla que un castillo.
Un palacio llenos de pilares dorados y en cada casa, sin importar el tamaño o forma, tenía incrustados en su exterior cuatros ojos de oro. Era el símbolo del Imperio Dorado en cada hogar, donde habían lectores, sombras, y algunos ángeles haciendo guardia.
Okaya se sentía acorralada y empezó a buscar alguna forma para escapar de ese lugar y su mirada se quedó fija al palacio pensando que podría ser un punto de reunión para ella y Zoey. El problema sería en como llegar allá sin ser descubierta.
Un mareo empezó a consumirla mientras su visión se nublaba. Sus brazos y piernas de debilitaban y antes de que pudiera hacer algo, cayó al suelo de espaldas. Un nauseabundo olor a muerte apareció y unos pasos se oyeron. Entre lo borroso de su alrededor, vio un hombre con una especie de casco apuntandole con un objeto de dos puntas.
Okaya no podía reaccionar ni hacerse una idea de lo que veía, oyó una voz distorsionada de lo cual solo pudo escuchar "hija de Ascleplio".
Ella movía un poco su mano por su cintura y la paso sobre la estatua, la cual empezó a brillar con solo el tacto. El hombre dio unos pasos atrás y se desapareció de la vista de la mujer, quien empezaba a recuperar la compostura.
Sintió algo extraño moviéndose en su piel y creyó que seguía siendo efecto de lo que hizo ese hombre, pero al revisar, había algo arrastrándose bajo la tela.
Manteniéndose inmóvil, observó como, de su falda, emergio una pequeña serpiente verde con rayas verticales en su piel qué emanaban la luz. El solo verla hacia que Okaya empezara a recuperar fuerzas y se puso de pie con confusión y miedo.
La serpiente no se movía de forma violenta o agresiva, en su lugar se enrollo gentilmente en sus pies para subir el cuerpo de la mujer, que le extendió su mano para que subiera.
Una vez estaba por completo sobre su brazo, la serpiente se solidifico y se tornó en oro puro.
Zoey corría a toda prisa por los pasillos de la gran biblioteca huyendo de algo que no quería voltear a ver, pero soltaba tres tonos distintos de rugidos y ladridos. Uno era un grave semejante al de un oso, el otro era agudo y burlesco, mientras el tercero sonaba enfermo y moribundo. Habían grandes pisadas qué la seguían hasta un lago de sangre donde a la chica no le tomó más remedio que saltar.
El maquillaje se deshizo al entrar dejando una gran mancha de polvo en la superficie mientras ella nadaba lo más profundo que podía. Creyendo había podido escapar, volteó hacia atrás con seguridad, pero una enorme bestia de tres cabezas había saltado al agua tras ella. Zoey siguió nadando a toda velocidad sin importarle la falta de aire que no podía sufrir, pero ahora mismo tenía un mayor problema.
Todo se complicaba para la chica al llegar a un fondo metálico. Estaba completamente acorralada y la bestia se sumergia a toda velocidad hacia ella. Con una pata golpeó a Zoey contra el metal y aplico suficiente fuerza para romper la estructura y ambos caer a las favelas junto a millones de litros.
La chica se quedó guindando del borde de metal grueso mientras veía las miles de casas ser inundada. Trataba de no pensar el desastre que acababa de causar y en su lugar subió y miro el estanque completamente vacío, donde llamo su atención una puerta de acero gigante. Se acercó con delicadeza y llego al cerrojo. Usó las sombras de su mano para forzarla y tras varios minutos de esfuerzo, sonó un click inmenso cuyo eco se expandió por el estanque.
Potentes ráfagas de viento salieron de los bordes de la puerta y ella casi sale volando pero se mantuvo firme. Los abrió con necesidad de usar todo su cuerpo y al ver el interior, notó un estante modesto con pocos pergaminos.
Zoey se quedó extrañada y caminó al frente, donde había una placa que se tradujo al inglés con la palabra "Exiliados". Empezó a leer los nombres y esta vez le aparecieron nombres conocidos.
Rebeldes del imperio qué no habían sido llevados a ningún inframundo ni infierno, si no a una zona desconocido llamada "Segunda capa" de la cual ella jamás había oído.
No le basto mucho para llegar a la entrada más reciente, llevándose una sorpresa nada grata, era su padre.
El rugir del metal la atrapó por detrás y volteo solo para tener a la bestia al frente, intentando subir al estanque. Zoey corrió a cerrar la puerta con todas sus fuerzas pero eso no basto. Grandes golpes que llenaban el cerrado y estrecho recinto de un eco asesino. Ella se cubría los oídos con pánico y dolor mientras trataba de buscar la salida, antes de acabar en algo peor que su muerte.
Capítulo #2
Cambiaformas
El invierno no era obstáculo para la comodidad y la vida que Emily y Gregory merecían tener. Mientras él preparaba té y galletas para la tarde, ella iba a cortar leña.
En un horno de hierro sólido, Gregory depositaba las bandejas con masa, no podía dejar de prestarle atención al fuego.
Un semidios guardián del inframundo perseguía a quien daba vida, un rayo que acababa con un amor, un joven que cambiaba el mundo buscando sus raíces, una novia herida por el tiempo, dos amigos dándose cuenta que uno de ellos estaba muerto, una hija descubriendo la verdad de su padre, una dama que debía descubrir que no era odiada, una hermana dándole a la otra un beso de muerte. Todo eso eran futuros que se mostraban a Gregory en el fuego, pero él no lo veía.
Pasados varios minutos, las galletas estaban listas y Gregory las sacó del horno.
—¡Emily! ¡Ya están listas!
La chica al oír a su compañero y tomo en brazos una prominente carga de leña adentro donde la dejo al lado de la cocina.
—No he oído el té chillar aún.
—En quince segundos lo hará según lo que presentí
Ambos se quedaron viendo la tetera hasta que por fin soltó su silbato.
—Fueron trece je —dijo Emily mientras la tomaba para llenar dos tazas —Entonces sí te quitaron tu don.
—No del todo, aun puedo ver el presente pero me duele la cabeza cuando lo hago, así que prefiero conformar solo con lo que tengo al frente —Gregory sonrió dirigiendo sus ojos a ella —Por cierto no diría que me lo quitaron, solo lo devolví a mi señor.
—No dejo de pensar que podría ser algo útil aún conservarlo, pero no te culpo, debió ser horrible saber que nada de lo que hacías era realmente tú o que no tenias realmente control de nada. —Respondió ella tomando su taza y empezando a tomar.
—No fue así como funcionaba si te soy sincero, Emily —Gregory dijo antes de dar un sorbo y sonreír —Pero tienes razón, fue agobiante vivir así.
—¿Y ahora que planes tienes? Digo, aunque no quieras ya ver el futuro más, debes tener alguna meta.
—Además de recuperar a Christopher, construir una vida contigo me resulta algo agradable.
—¿Solo agradable? —dijo ella mientras le acariciaba la mejilla.
Un sonrojo leve se formó en la piel pálida del chico mientras seguía bebiendo su té.
—Bueno, agradable queda un poco corta como palabra.
—Ambos sabemos que esto es lo que más deseabamos Gregory, dejemolo en una mejor palabra —dicho esto, Emily se acercó y le robó un pequeño beso —Maravilloso me gusta más.
Gregory estaba en shock con el sonrojo creciendo por toda su faz. Emily soltó una leve risa cuando él chico intentaba calmarse tomando más sorbos.
Le prosiguió a besar la frente haciendo sonrojar más al chico mientras tomaba su mano y la llevo a su boca para dar suaves besos tras ella.
—Creo que tienes razón —respondió Gregory algo tartamudo —Maravilloso es mejor.
Alguien tocó la puerta interrumpiendo su velada. Emily suspiró y se levantó para abrir. Okaya y Zoey estaban frente a la chica abrigadas y saludandola cordiablemente.
Gregory oyó sus voces y sonrió mientras tomaba un par de tazas extra y alistaba té.
Fueron varios minutos donde Gregory se presentó a Okaya y hablaron de cosas cotidianas y mundanas hasta que llegaron al punto.
—Por cierto, creo ya sabrán que llegamos aquí porque queríamos que vieran esto —dijo Zoey mientras sacaba de su bolsa la estatua dorada.
La pareja la miró con curiosidad mientras Gregory sonrió.
—La serpiente de Ascleplio —respondió Gregory—supongo ya vieron que no solo es una estatua.
—Sep, dijo Zoey que cuando la trajo a casa anoche, la curo de una herida —dijo Okaya.
—Comprendo, supongo saben la historia de Ascleplio.
—Solo lo que decía papá y los libros de historia, pero ni siquiera él llego a conocerlo, pero dice que supuestamente logró revivir a los muertos.
—Y así fue, logró romper la barrera entre las dimensiones espirituales y la nuestra, trayendo la posibilidad de un desiquilibrio en el todo.
—¿Entonces es posible revivir a alguien? —preguntó Okaya.
—Es posible, el que sea lo correcto es un asunto distinto.
—Pero, solo queremos recuperar a papá —Zoey se reclinaba al oír a Gregory.
—Ascleplio creía que era una causa noble dar una segunda oportunidad a los que se habían ido y no podían reencarnar. Tanto Zeus como su hermano Hades y los asura no vieron eso con las mismas intenciones, por lo cual fue ejecutado, tal vez su idea iba a traer más mal que bien.
—¿Entonces no nos quieres ayudar?
—No digo que no las apoye, solo quiero asegurarme que lo hayan pensado lo suficiente. El problema será que luego de Shiva puede ser tú madre Melody, o Quidel y Mel. Y si todo se sale de control, Chak, Visnu, Jack, y poco a poco quienes no merecen atormentar esta vida lo harán de nuevo.
Zoey y Okaya se vieron fijamente por unos segundos y luego tomaron sus manos.
-Solo será Shiva —respondieron en unísono.
Gregory sonrió y tomó la estatua.
—Desde el inicio no me iba a oponer, sería hipócrita oponerme a una resurrección, así que les ayudare aunque de una forma más limitada qué antes.
—¿Más limitada? —preguntó Okaya.
—No se preocupen por eso, por ahora les diría que tienen que ir al lugar donde todas las almas van antes de decidir su posterior destino, ahí es donde pueden encontrar la guía para hayar a Shiva. El problema es que no son muy bienvenidas.
Okaya estaba confundida pero Zoey trato de desviar la mirada.
—Entiendo mi razón, pero, ¿Porque Okaya?
—Es un poco obvio a este punto, pero tienes sangre de Asclepio. Y el imperio no solo quiso borrarlo, también todo rastro suyo. —dijo Gregory mientras miraba a Okaya —Casi toda su descendencia fue cazada y exterminada, solo sobrevivió la línea que te trajo a ti.
—¿Entonces también soy fugitiva?
—No exactamente, para el senado del Imperio, tú ascendencia ya no existe y por eso has llegado hasta aquí sin ningún problema, el inconveniente es que no les será difícil descubrir tu secreto.
Ambas se miraron la una a la otra pensativas. De nuevo estaban en un callejón sin salida hasta que Emily habló.
—¿Podrían intentar ir de incógnito? Mi tía Marya me contó anécdotas de cuando papá y ellos solían entrar al Olimpo de esa forma.
Okaya sonrió y apretó la mano de Zoey.
—Puedo con eso, solía ser cambiaformas así que no tengo problemas.
—Yo creo voy a tener que ingeniarmelas —dijo Zoey con una leve risa.
—De igual forma, les sugiero ir primero al palacio de Hades —Dijo Gregory —Ahí encontrarán lo que pasó con el alma de Shiva.
Mientras seguía la conversación, todo tomó un ritmo alegre y satisfactorio. Zoey y Okaya se quedaron conversando y tomando el té hasta que él sol se empezó a oscurecer y regresaron a casa no sin antes recoger los gemelos que cuidaba Evy y Michelle.
Llegada la noche y después de Zoey hacer la cena, cada una se fue a su habitación. La chica usaba su maquillaje de corpsepaint para probar alguna apariencia nueva. La asustó una voz masculina en el hogar, teniendo que ir a revisar solo para encontrar un hombre moreno cubierto por la ropa de Okaya mirandose al espejo.
—Al parecer aun tengo el toque.
—¿Okaya? Wow, no sabía que realmente te saliera tan bien.
—Pues un poco la verdad, el problema es que no recuerdo bien como mantenerme en esta forma.
Dicho esto, Okaya volvió a su forma normal, por fin volvió a verla y se sorprendió con el maquillaje de Zoey.
—¿Acá es normal maquillarse así?
—¿Esto? Ah no, es digamos cosa de mi grupo de amigos, solemos maquillarnos de blanco y negro, vestir ropa oscura —Dijo la chica mientras se acercó para mirarse también al espejo —Se llama ser gótico, y sinceramente a ti te quedaría bien, hasta tu ropa encaja.
—Podría ser, pero no se si maquillarme así sea lo mio —Okaya se volvió un murciélago mediano seguidamente y se posó al hombro de Zoey —Al menos esta forma no me cansa.
—Hey, siendo murciélago eres hasta más gótica que yo je, incluso podrías venir así a con mis amigos, además de...
Zoey se quedó viéndo a ambas en el espejo y sonrió plenamente.
Llegando el final de la semana, en las profundidades de la ciudad estaba la estación de viajes a otras dimensiones y regiones de la existencia. Entre la multitud había un anciano jorobado de camino a la estación al inframundo.
Un gran aro qué lanzaba luces negras cubrían a lo que se asomaban, y en su interior había oscuridad plena a la que entraban los que se atrevían a tomar esa ruta sin retorno como el resto de estaciones.
Los que llegaban se acumulaban en una multitud cubierta por tinieblas que eran tragados individualmente por el suelo. El viejo caminaba con el debido cuidado de no pisar donde no debía, viendo a los pequeños demonios evitando que alguien se saliera del valle rodeado por grandes pilas de sal negra.
Una vez estaba junto a una de las columnas polvorientas, el anciano de una apariencia putrida como una babosa y gorda larva de mosca, actuó contra su apariencia débil y empezó a escarbar a toda velocidad mientras la sombra creaba un techo sobre ella.
Al llegar al otro lado de la montaña, llegaron a un valle con un gran laberinto de estantes, todos llenos de pergaminos y habitado por seres tan delgados como líneas de lápiz moviéndose y leyendo pergaminos a toda velocidad.
Este era el lugar que suponían, tendría la información de donde fueron a parar todas las almas, y principalmente la de Shiva.
Nuevo libro: Dos almas perdidas
Capítulo #1 La nevada
Los potentes vientos y la nieve caían sobre Simul. Los acompañaba calma y soledad, los pinos se secaban y ese festival de colores ahora era una gran sabana blanca y en la ciudad, entones máquinas manejadas por gigantes y pequeños limpiaban las carreteras.
Los cómodos suburbios no se inmutaban por el clima, ese ambiente monótono no cambiaba, los niños jugaban con más alegría que otras épocas del año. Zoey aprovechaba para hacer un muñeco de nieve en el patio delantero de su hogar, el que ahora ella era dueña aunque preferio compartirlo con Okaya y sus nuevos hermanos, Marco y Alyssa.
Era una convivencia tranquila y agradable, ambas trataban de hacer el mejor hogar posible para los menores, Zoey seguía siendo afectada por lo que no hace poco había sucedido. Okaya era consciente de esto, pues a pesar de la cálida sonrisa que la chica presentaba cuidándo a sus hermanos, solía pasar las noches encerrada y de vez en cuando oía sollozos provenientes de su habitación.
Okaya no quería que la chica se sintiera sola, así que hacía lo posible por asegurar un buen ambiente a quien era ahora parte de su familia. Le enseñaba su idioma natal el samareño para poder hablarlo con Marco y Alyssa cuando empezaran a crecer. Incluso eran bastante común las noches donde los pequeños dormían junto a su hermana mayor, donde nunca mostraban inconformidad. Al contrario, a veces no podían dormir sin ella.
Zoey también incluía a la mujer en sus actividades de familia, llenado todos a cada de Evy casi a diario a comer y charlar.
A Okaya no se le daba bien la cocina así que esta quedaba a cargo de Zoey y Evy. Fue en una de esas noches de invierno donde las tres quedaron conversando tranquilamente.
—Se los digo, lo único que me evita desear regresar en el tiempo y evitar haber intentado tener algo con Corey es Cherlin, pero bueno, no se puede revertir nada —decía Okaya.
—¿Y porque no intentas conseguir a alguien más? —preguntó Zoey.
—Pues no creo, ni en Biringan ni en Francia ni en ningún otro lugar he encontrado alguien que valga la pena.
—Bueno, nunca se puede decir nunca —Dijo Evy.
Las dos voltearon a ver a la albina con curiosidad, quien se mantenía tranquila.
—Bueno, he estado conociendo a otro chico. Extraño mucho a Mel, pero no creo que deba aferrarme al pasado, no es lo que ella habría querido que yo hiciera.
—La verdad eso tiene sentido, ¿Pero es de Simul o de tú universo? —preguntó Zoey.
—De mi universo.
Okaya escuchaba en silencio y una duda la invadió.
—Oye Zoey, ¿Tú mamá hizo algo así?.
Evy se quedo perpleja por la pregunta, y Okaya supo por su gesto que cometió una equivocación.
—Bueno, supongo papá nunca te contó pero mamá murió el mismo día que nací. No te culpo, era un tema que siempre fue sensible para él.
—Oh... Entiendo, creo mejor cambiamos de tema si te molesta.
—Claro que no Okaya, no se mucho de ella pero no tengo problemas en contarte lo que sé. Primero que todo, ella se llamaba Melody y, creo fue la primera pareja de papá. Nunca se casaron eso sí
—Oh, ¿Y sería un poco insensible si pregunto que le pasó?
—Pues la asesinaron, la tía Mel logró llegar a tiempo a ayudarme a nacer y salvarme, pero Melody murió en brazos de papá.
—Vaya, lamento lo que pasó Zoey... ¿Y como fue con tú papá?
—Creo eso no tengo la más mínima idea, papá nunca me contó y Mel prefería evitar el tema y... Bueno, ya ninguno de los dos esta aquí para contestarnos nuestras dudas.
El silencio volvió a invadir la casa. No había incomodidades ni malestar, pero tampoco sentían tanta paz.
—Sinceramente, solo vi a Melody como tres o cuatro veces —respondió Evy, despertando la atención —Claro, no es suficiente pero realmente no me agradó mucho, era algo... Grosera, no en el sentido de Mel qué solo era seria y de carácter. Ella era algo más cínica, tenía esa mirada que si se le quedabas mucho tiempo viendo a ese morado, terminabas muy juzgada o mareada, o ambas.
—¿Qué tiene de malo los ojos morados? —pregunto Okaya.
—Oh nada nadita, no es como tú que tienes ojos lindos y alegres, pero ella era no se, su mirada parecía que siempre te hacía sentir menos.
—Hm... No creo fuera así ella, al menos no creo que papá habría salido con alguien así, tal vez solo era muy recluida con los demás. Ya sabes, como Michi, tiene su forma de actuar para evitar que extraños nos molesten cuando estemos juntas.
—Eso tiene sentido, además dudo mucho que Mel haya sido amiga de la idea que nos estamos haciendo de Melody, así que no deberíamos hacernos ideas erróneas —respondió Evy.
La conversación luego de ese punto se desvío a otros puntos miscelaneos. De nuevo había comodidad y tranquilidad entre ellas y tras un par de horas. Okaya y Zoey se despidieron y regresaron junto a los bebés a casa. Llevaron a los infantes al cuarto de la chica mientras Okaya se preparaba para dormir.
Algo llamo la atención de Okaya mientras caminaba por la casa y era el estudio de Shiva. No se había fijado en el recinto por el duelo aún presente, pero no sentía había ningún problema en entrar.
Adentro además de su escritorio, vio un par de armarios con objetos miscelaneos como un viejo libro, un reloj de arena, varios amuletos y joyas, etc. Zoey se asomo en la habitación curiosa de ver que hacía Okaya y se acercó a ella.
—Primera vez que te veo en el estudio de papá.
—¿Hm? Oh lamento venir acá.
—No te preocupes, no tiene nada de malo venir aquí —respondió la chica entrando al recinto —Solo que no lo hago por recuerdos.
—Comprendo, ¿Por cierto que son todas estas cosas?
—Ah son tesoros y reliquias que papá guardaba, algunas del imperio como la brujula o la bolsa, otros como el libro y el reloj de arena son de acá Simul. Si gustas puedo explicarte todos.
—Me gustaría —Dijo Okaya mientras tomaba con gentileza el libro —Ah cierto, ¿No hay problema si dejo algo aquí? Es una vieja reliquia familiar.
—Claro claro.
Okaya fue a su habitación, de la cual tenia algo en su mano que al regresar, se lo mostró a Zoey.
Se trataba de una pequeñas estatua de oro, la cual era una serpiente rodeando una varilla que no estaba.
—Wow, se parece al símbolo ese de los hospitales.
—¿El bastón de Asclepio? Sep, es algo de mi familia.
—Ah, ¿Asclepio? He oído de él, aunque al parecer murió mucho antes de que crearan a papá.
—Sep, dicen que mi linaje viene directamente de él pero bueno, hasta ciudad Biringan tiene sus leyendas y mitos, así que solo la tengo como reliquia.
Dicho esto, Okaya le acerco la estatua a Zoey quien la tomó con cuidado usando ambas manos.
—¿Segura que no es más que solo una estatua?
—Sep, igual creo es obvio que aunque no tenga poderes es valiosa.
—Eso no lo niego—respondió Zoey —¿No tienes problemas si la llevo con un amigo?.
—No la vendas sin mi permiso, no quiero pasar eso otra vez.
—Claro que no Okaya, es alguien de confianza y solo es para una pequeña revisión.
—Esta bien, ¿Es alguien que sabe de oro y joyas?
—Nope, es Nicolás, creo lo recuerdas —Respondió Zoey mientras caminaba a la puerta del frente.
—Ah el altote —dijo Okaya —Espera, ¿Vas a ir a esta hora?.
—Michi me puede llevar allá, no te preocupes.
Dicho esto y obteniendo la aprobación de Okaya, Zoey se dirigió a casa de Michelle donde subió hasta la ventana del cuarto de su amiga.
Michelle estaba encerrada leyendo hasta que oyó los golpes en el cristal, reconociendo al instante quien se trataba y, con alegría, abrió la ventana para dejar entrar a Zoey y abrazarla.
—¿Hoy vamos a pasar la noche juntas? —Preguntó Michelle.
—Claro que sí, pero primero necesito que me ayudes en algo —Respondió Zoey —¿No hay problema si vamos a molestar a Nico? Necesito que me ayude en algo un poco importante.
—¿A que te refieres con importante?
Zoey respondió mostrandole la estatua, dejando maravillada a Michelle. Le explico lo que significaba y el porque necesitaba ir allá, convenciendo sin mucho problema a su amiga.
Michelle acabo tomando la mano de Zoey y tras un segundo que el cuarto se volvió difuso, habían sido transportadas a la sala de la mansión.
Caminaban con cuidado, sin querer hacer mucho ruido en el piso crujiente de madera, notando como en la biblioteca había luz, suponiendo por lógica que estaba quien buscaban.
No fueron recibidas con lo que querían pues el lugar estaba completamente vacío. Ambas pensaron en buscar entre los estantes al chico hasta que lo oyeron salir de la cocina.
—... ¿Qué hacen aquí a estas horas? —preguntó el chico vestido con pijama.
—Pues, venimos porque necesito que me ayudes en algo —respondió Zoey, mostrándole la estatua.
—¿No crees que era mejor preguntarme sobre sus quilates mañana? No creo sea algo de urgencia.
—No hablo del oro, hablo de lo que es. Es de la familia de Okaya y supuestamente era de Ascleplio.
—¿Ascleplio? ¿Te refieres al dios de la medicina?
—Sep, o al menos eso creo.
Nicolás suspiro y se acercó a uno de los estantes llenos de información del Imperio Dorado. Zoey y Michelle lo seguían curiosas.
—Solo conozco la historia que los humanos le inventaron a Ascleplio, mas no su vida real en el imperio, pero supongo que es algo parecido —Dijo el chico mientras buscaba libros— Creo él vivió en la era de la expansión, antes de que Shiva naciera.
Tomó un libro sobre esa era. Tenía un aspecto extraño y metálico, y al abrirlo, las letras originarias del Imperio se tradujeron por si mismas al inglés, el idioma natal de Nicolás.
—Pues creo no cambia mucho el mito con la realidad, y al parecer fue ejecutado por descubrir cosas que no le convenían al imperio, en específico el arte de revivir a los muertos.
—¿Qué? ¿Eso es real? —preguntó Zoey.
—No estoy seguro si lo logró o no, eso es lo que dice acá —Respondió Nicolás, cerrando el libro —Supongo entonces quieren que investigue si ests estatua tiene que ver con él, ¿No?
Ambas ascintieron con la cabeza alegres, se notaba una ola de ideas y pensamientos dentro de la cabeza de Zoey.
—Bueno, desde el inicio y por lógica, esto de ve erosionado pero no lo suficiente para ser tan antiguo, aunque si oro del Olimpo puede que no importe, el problema es que no tengo la forma de averiguar si es terrestre o del Olimpo.
—¿Y no sabes si tiene energía divina?.
—Tampoco puedo probarlo, los objetos divinos son como un candado. Solo se activan con la persona adecuada, y si lo que cuentan es real, entonces solo Okaya puede usarla.
—Pero ella desconfía y cree que solo es una reliquia.
—Ahí esta la respuesta, Okaya viene de ciudad Biringan. Y si nadie ahí sospecho nada, yo tampoco puedo sacarle algo.
Zoey se quedo en silencio mientras miraba la estatua en su mano y observó un par de perlas pequeñas y moradas en sus ojos.
—Entiendo... ¿Pero crees que al menos esto tenga funciones curativas?
—Pues sería lo mínimo, igualmente no creo que lo haga tan especial.
—Voy a intentar algo, ¿No te molesta que me haga una pequeña herida?
—Depende de a qué te refieras con pequeña.
La chica levantó su mano y de la sombra, un fino cilindro negro se disparó hacia ella y atravesó su palma, haciéndola quejarse del dolor mientras al instante empezó a sangrar.
Michelle entro en pánico y corrió a buscar toallas mientras Nicolás no entendía lo que pasaba.
Zoey se quedó observando la estatua esperando que hiciera algo, mas no hubo ninguna respuesta o reacción.
Michelle le consiguió unas vendas y cubrió su mano con cuidado, Zoey sentía algo de decepción, sabiendo que no podía hacer gran cosa con la estatua.
—¡Melian quiere que Nico tonto la deje dormir! —se oyó un potente grito en lo profundo de la mansión.
—... Creo ya deben irse —Dijo Nicolas apenado.
La sonrisa de Zoey se desvaneció tras todo lo que Nicolás menciono, creía que la nueva meta para si misma no podía llegar a nada, la cual era traer de regreso a su padre.
—Entiendo, gracias Nico, y lamentamos molestar.
—No te preocupes, enserio hubiera querido ayudarlas en esto.
—¡Michelle y Zoey tontas! ¡Nico no sabe nada! —regresaron los gritos de la chica. —¡Melian es inteligente y sabe que Emily y el caballo también lo son!
—... Gregory, ¡eso es! —dijo Michelle alegre mientras tomaba la mano de Zoey —¡Gracias Melian, iremos con ellos!
No tardaron en regresar a la habitación de Michelle y ambas tomaron asiento en la cama.
—¿Que tiene que ver Gregory con esto? —preguntó Zoey —Y no se, desde que pasó aquello cuando papá murió, no me siento muy cómoda junto a Emily.
—Entiendo eso, pero se que si alguien realmente nos puede ayudar con esto es Gregory. Mamá Mel decía que era un vidente o algo así, qué por eso ayudaba tanto a Emily.
—¿Entonces el puede resolvernos todo sobre Ascleplio?
—¡Claro! —Respondió la chica sonriente.
Ambas de abrazaron con nueva alegría y pudieron pasar otra vez una noche alegre como tenían planeado. Sin embargo tras volver a ver la estatua, Zoey recordó algo.
—Solo déjame volver un momento a casa, debo regresar esto —dijo ella tomando la serpiente.
Michelle asintió y vio como su amiga salía de la ventana.
Al regresar a casa, Zoey notó como ya todo estaba apagado y los presentes dormidos. Ella caminó al estudio con cuidado de no despertar ni a Okaya ni a los bebés pero cuando se acercaba al cuarto donde la mujer dormía, notó que la estatua empezó a brillar con un tono azul. Se sorprendió con esto pero prefería no hacer ningún escándalo así que rápidamente la colocó en su sitio pero al hacerlo, notó que la herida en su mano se había curado.
Ella calculaba qué su herida duraría un par de horas en recuperarse, pero esta vez solo fueron unos minutos.
Capítulo #16
El sol de la mañana
Pasaron días extraños pero tranquilos. Las reconstrucciones a la ciudad se llevaban a cabo con velocidad a costa de todo lo que se ponga en frente. En los suburbios sin embargo, todo estaba con normalidad y en las praderas, se encargaban de aprovechar la naturaleza y el clima para impulsar los nuevos cambios a la metrópolis. Se capturaban los rayos de las tormentas en recipientes transparentes que alimentarian la poderosa maquinaria. Las corrientes de viento rozando las colinas cubiertas por atardeceres multicolores. Se respirana un nuevo futuro, uno que traería muchos cambios, ya sean positivos como negativos.
Evy estaba acompañada en la cocina por Michelle, quienes preparaban un pequeño pero satisfactorio almuerzo. A pesar de la desgracia que la familia aún sentía dolor, el estar más unidas qué nunca las hacía sentir que todo iba a salir bien, y más ahora que la familia se hacía más grande. Los bebés seguían a cargo de Zoey, quien jugaba con ellos teniendo una leve sonrisa y les ayudaba a dar sus primeros pasos. Okaya no estaba ya en la casa pero no había vuelto a su tierra, si no a arreglar algo que estaba afectando a la familia a la que ella recién había empezado a ser parte.
Una vez la comida estaba lista, todos fueron al comedor incluyendo los gemelos que Zoey puso en sillas para bebés, pues quería que todos empezaran a comer juntos incluyendo los nuevos.
—Oigan por cierto, ¿Donde está Melian? —preguntó Zoey —quería que se sentara junto a Marco y Alyssa.
—Esta con Nicolas y sus amigos —respondió Evy.
—Hm, lastima.
—Sep, ella dijo que fue no porque quería, si no para evitar que Nico llorara, bueno si ella lo dice debe ser por algo.
Tal como dijo Evy, en la mansión, Melian acompañaba al grupo de amigos quienes reparaban el desastre de los días anteriores.
Para casi todos los presentes, ahora era su hogar aunque posiblemente no sería permanente por la naturaleza nómada de la mayoría. Aun así no querían desperdiciar ni un solo segundo de comodidad y tranquilidad en la mansión.
En el centro del salón, tomando el protagonismo en todo el espacio, colgaron un gran retrato de Juliette, a quien los presentes le debían casi todo. Los únicos dos que no estaban ayudando eran Ritek y Melian, estando la rata encerrada en su habitación haciendo lo que los demás creían era rezar con desespero, mientras que la chica se dedicaba a hacer la bebida para la tarde.
—¡Melian ya calentó el agua! ¡Vengan o Melian no les dará té a nadie excepto a Melian!
No dudaron en acompañar a la chica con el descanso. Ritek por su parte fue sacado a la fuerza de su habitación por Hansol, llevándolo con el resto.
Nicolás fue el único que no se quedó a comer con el resto, avisó que debía retirarse y dejando la comida a medias, salió al cobertizo de la casa a observar el jardín.
Los presentes no quisieron molestarlo así que siguieron en lo suyo, a excepción de Melian, quien fue de prisa a con el chico.
—Melian golpeara a Nico por no tomar su té.
—Lo lamento Melian, solo tuve que venir aquí a hacer algo, pero si me gustó el-
No pudo terminar la oración cuando recibió un fuerte golpe en el hombro de la chica.
—Melian no es mentirosa, Nico sí.
—Ahg... Bueno me lo merezco.
—Por eso Melian te golpeó.
—Seh, gracias por eso... Sinceramente es que últimamente tengo mucho en la cabeza la verdad, han sido días donde ha pasado de todo, mamá, Emily, la caja, todo... Y creo hay algo que debo decirte.
—A Melian no le interesa.
—Creo si puede hacerlo si lo oyes, es más que todo que pues... Creo todo este tiempo si nos comportabamos inconscientemente como lo que realmente somos, hermanos.
—Nico es tonto, Melian ya lo sabía.
Nicolás se sorprendió por esa respuesta y la volvió a ver mientras ella sacaba un dulce de su bolsillo y se lo daba al chico, quien lo aceptó guardandolo.
—¿Asi qué lo sabias? Eh... ¿Cómo lo supiste?.
—Melian vio que era obvio, es que Nico es muy tonto.
—... Tienes razón Melian, soy un tonto —respondió Nicolás, abrazando sus rodillas.
No tardo en sentir a la chica abrazandolo por la espalda, a lo que por respuesta, él sacó el dulce y empezó a comerlo mientras ambos miraban el jardín en silencio.
—De todas formas Melian te va a golpear por no comer las galletas.
Hacia varios kilómetros del abrazo, en el centro de la ciudad, rodeado de las grandes torres de metal, concreto y cristal que llenaban la localidad, estaba el gran hospital psiquiátrico de Simul. En el mismo, habían tres amigas en un ascendor, ninguna con una expresión que dijera felicidad, eran Sati, Sick y Mary. Ellas estaba paradas de pie viendo a la puerta, siendo Sati la erguida recta, con una prótesis metálica colgando en un soporte de brazo y un parche negro que combinaba con su cabello. Sick teniasus brazos cruzados y uno de sus labios plegados al lado, inflando su mejilla, mientras Mary oía música en sus audífonos, tarareando una canción de sus favoritas, Bruise Violet de Babes In Toyland.
El silencio de la pareja era muy marcado a diferencia del tarareo de su amiga. Sick volvió a ver la pantalla con el piso actual solo para darse cuenta que les tomaría un par de minutos llegar a su destino por lo cual, aprovechó para hablarle a Sati.
—Esto es una mala idea, pero una promesa es una promesa.
—¿Me puedes repetir cual era la promesa?.
Sick señaló con la mirada a Mary, así que Sati le preguntó a ella.
Mary no respondía estando distraída, así que Sati le quitó un auricular.
—¿Porqué vinimos aquí?
— Hm... Primero que todo, me vuelves a quitar un audífono y te asesino, a la próxima solo tócame un hombro—le respondió Mary— segundo que todo, ¿Que hacemos aquí? Ya te expliqué todo, solo entras a la sala, la saludas, le das un beso en la mejilla o lo que tu quieras y ya. Recuerda que está desesperada por verte y quedó muy mal de la cabeza. Tercero que todo... ¿Porque usas un soporte en la prótesis?
—Porque está apagada, aún no me acostumbro a esta cosa.
—¿Tienes que tenerla apagada siempre?
—Zurkov me diseñó esta prótesis especialmente para mi, si se enciende sin yo poder manipularla , será como una parte de mi sin control.
—¿Y? Quiero verla en acción.
—No, no quiero que pase otro desastre como la última vez —respondió Sick.
—Ya la oíste —respondió Sati.
—Vamos, quiero ver como funciona ese, se te ve demasiado épico para que lo dejes así —decía Mary.
Las esposas se vieron mutuamente y suspiraron al mismo tiempo. Sick se desvaneció para estar a salvo en la cabeza de su amada y esta sacó la prótesis del soporte.
Mary espaba ver con ansias como funcionaba hasta que Sati encendió un interruptor en su hombro, empezando el brazo a moverse sin control y soltar pequeñas llamas de su mano. La mapacha no tardo en cubrirse tras Sati escondiendo su cola tras sus piernas y tras solo unos cuantos segundos, la prótesis fue apagada.
—¿Ves? Me falta aún acostumbrarme —decía Sati mientras volvía a guardar su prótesis.
—... Sep, mejor así —respondió la mapacha mientras regresaba a su lugar y luego Sick reapareció en donde estaba, dándole un leve codazo a su amiga.
Las puertas se abrieron frente a ellas solo para mostrarles el pasillo donde ahora se oían susurros metálicos, sonidos de succión pesada, incluso gritos con un eco infinito. Sati trago saliva al oír todo lo que les esperaba, mientras que Sick trataba de mantenerse firme y Mary las tomó de la blusa, jalandolas para empezar a caminar.
El recorrido estaba formado por paredes con más puertas que ahora estaban emparedadas, mientras que el resto estaban con rejas metálicas. La pareja actuaba con preocupación y luego pasó su mirada a Mary, quien parecía no inmutarse por todo lo que las rodeaba.
—¿Seguras seguras que esto es necesario? Digo... Se que lo que le pasó a Sandra fue excesivo pero, no me siento cómoda pues ya saben, luego de lo que me hizo.
—Sati, te poseyo el tipo más aterrador de la historia y perdiste medio cuerpo, no te hagas la que no puede con una visita a los enfermos mentales —le respondió Mary.
Las esperaba una enfermara de cuerpo esbelto y robusto, con una especie de exoesqueleto bronce sobre su piel.
—Bien, supongo ustedes deben ser la visita, ¿Me permiten sus nombres?
—Somos Sati, Sick y yo soy Mary, un placer.
—¿Sati eh? ¿No eres la que había-
—No, eso fue otra persona, ya todo quedó aclarado y hubo justicia por mano propia, así que no me levantes nada.
La enfermera les puso mala cara pero no quiso causar más problemas, así que dejo que Sati y Sick entraran al cuarto de Sandra.
Ya no era una habitación acolchada, en su lugar había una cama cómoda, un baño propio y un escritorio donde la chica estaba dibujando sobre un cuaderno, una versión no muy apta de Sati.
El verse retratada así trajo incomodidad a la chica y a su esposa, pero es esta última quien quería cambiar el ambiente.
—Ehm, hola Sandra.
La chica saltó de su escritorio hacia el par, cayendo sobre los pies de la más alta besandolos y emitiendo sonidos de felicidad.
—¡Sati! ¡Sati estas aquí! ¡Hueles tan bien!
—Pues yo también te extrañe Sandra je, supongo estas bien.
—¿Sandra? Yo ya no soy ella, ya no más, mi diosa ha vuelto, ahora soy una ángel, me llamo Alicia, me convertiste en Alicia.
La chica miraba hacia arriba con una gran sonrisa, siguiendo besando los tobillos de Sati quien se aferraba a Sick.
—Pues que bueno que estés bien Alicia, pero creo ya debemos irnos —dijo Sick.
—¿Por que? ¿No quieren oír todo lo que debo hacer a mi diosa?
Afuera de la habitación, Mary cierra la compuerta tal como la última vez, recibiendo el debido reclamo de la enfermara.
—¿Qué crees que estas haciendo? Debo vigilar lo que ustedes le hagan a la paciente.
—Bien, esto será como la última vez —Se dijo Mary a si misma, lanzandose a besar a la enfermera, pero esta la apartó con un fuerte empujón.
Mientras Sati y Sick intentaban argumentar con Alicia el que debían irse, esta empezó a soltar arcadas y de su boca, salía una mano pálida llena de baba que asustó a las presentes. Ninguna sabía que estaba pasando hasta que oyeron unos golpes afuera y de repente un estruendo.
Mary atravesó la pared cayendo inconsciente al suelo mientras la enfermera amenazaba con sus puños a las otras dos. Sick volvió a la mente de Sati mientras ella cargó a Mary, corriendo a toda prisa huyendo de la enfermera que no pudo llegar a tiempo al ascendor el cual descendió con el trío de amigas a salvo.
Sandra quedo sola y se trago la mano, terminando con una amplia sonrisa y volvió al escritorio a dibujar.
—¡Ah! ¡Sati me recuerda! ¡Oyeron todos! ¡Sati me ama!
En un edificio modesto en el centro de la ciudad, un chico de túnica abría la puerta y entro a su trabajo en uno de los periódicos más importantes. Algo que le extrañó fue ver a un compañero salir más temprano que el resto así que lo detuvo.
—¿Tobias a donde vas?.
—Renuncie Maka, eso pasó.
El resto de la oficina se quedaron viendo al par con sorpresa y extrañes.
—¿Qué? ¿Porqué? Estabas siendo de los mejores acá, tenias un gran futuro.
—No es culpa de nadie acá, no sean metiches —les gritó Tobias al resto y luego hablo en voz baja a Maka—simplemente ahora tengo algo más importante en mente.
—¿Te ofrecieron trabajo en otro periódico?
—No, ya no volveré a ser fotógrafo. Voy a buscar a mi madre, la real.
—Ah, ya supiste.
—Por favor, yo siempre supe que Sati era mi madrastra malvada, el problema es que Yamileth tampoco es mi madre. Y realmente no se de donde vengo ahora, por eso quiero dedicarme a investigar.
—¿En el registro no hay nada?.
—No, ni siquiera se si salí de un orfanato o de tráfico de humanos.
—¿Y si le preguntas a Sati? Digo, es la persona que más te puede ayudar.
Tras oír la propuesta, Tobias se destrego la mano por la cara, empezó a caminar hacia afuera del local no sin antes recibir otro llamado de Malak.
—No creo sea lo más inteligente renunciar Tobias, cualquier cosa te daremos vacaciones.
—Si sí, aunque no se cuando me van a dar ganas de hablarle a Sati, igual gracias —concluyó el pelirrosa, saliendo en la puerta principal a la calle.
En el cabaret, Amy terminaba de acomodar papeles y sus útiles en el escritorio. Esperaba que fuera un día muy cansado siendo esa noche la reapertura así que no quería ningún inconveniente. Lastimosamente todo se fue abajo para ella cuando, como una feroz ráfaga, Sati entró volando por la entrada junto a Mary y Sick, tirando todo lo que la chica había ordenado al suelo.
Una explosión de estrés llego a Amy, su piel empezó a soltar vapor multicolor aunque por mero compromiso revisó a las chicas.
Mary se bajó de Sati tronando su espalda y saludando a Amy felizmente como si nada hubiera pasado.
—Mi escritorio, Mary tiraste mi escritorio.
—Yo la ayudo, no se preocupen—Dijo Sick.
Sati y Mary caminaron reteocedieron lentamente y empezaron a caminar viendo el lugar y al personal trabajando.
—Definitivamente ahora esta más grande, casi parece teatro.
—Mi sueño era tener uno, Sati, pero obvio a este país le falta cultura así que nadie querría ver algo de buen arte. Menos mal tengo un convenio con Jane para que me preste sus chicas.
—¿Y ya casi llegan?
—No, llegarán en la tarde noche. Me falta dejar listo los vestidores.
Ambas llegaron a la sal principal y se sentaron sobre el escenario vacío.
—¿Entonces ya sabes que obra presentar hoy?
—Obviamente, es una nueva que logre terminar el guión a tiempo, incluso con todo lo que pasó no debía distraerme.
—Ahh sí, de hecho si has llevado bien todo lo que pasó, yo aun me siento rara.
—A mi solo me trajeron a mi madre bruja, a ti te quitaron un cuarto de tu cuerpo, obvio estas peor que yo.
—Bueno bueno, tienes razón... ¿Sabes si Emily y...? ¿Cómo se llama el chico?
—¿Gregory?
—Ah sí, ¿Sabes si ella y Gregory van a venir?
—Nope, el cabaret nunca fue lo suyo y sinceramente, no quiero presionarla.
—Pero es la noche de tu vida, ¿No puede hacer el esfuerzo en venir?
—Nah no te preocupes, fui yo quien le recomendé quedarse en su cabaña esta noche, ellos dos necesitan tiempo a solas.
—... ¿Acaso crees que...?
—No me importa, no creas que debería importarme y mucho menos a ti, así que silencio.
—Hmm bueno, ¿Pero no te da curiosidad saber que hacen ellos dos luego de todo lo que pasaron?
—Lo más probable es que estén descansando, eso es lo que merecen.
Las horas avanzaban y la noche se puso. Un cielo estrellado cubría el azulado bosque. La cabaña era la única fuente de luz y su reflejo junto al de la luna adornaban el lago.
La chimenea estaba en su máximo de leña, qué era consumida con furia por las llamas. Una tetera estaba al borde de hervir y fue levantada por Emily, usándola para preparar un par de tazas de agua dulce, quedándose él una y llevando otra al cobertizo donde Gregory estaba sentado en una mecedora, intentando tocar la guitarra que una vez fue de Quidel.
—No creo sea buena noche para tener el estómago frío —dijo Gregory, recibiendo la taza.
—¿No querías desaprovechar que ahora podamos tomar juntos, verdad? —respondió Emily, sonriendo y bebiendo un poco —No te culpo, si sabe bastante bien.
La chica se sentó en la otra mecedora observando el lago con él.
—Es raro volver a la normalidad, hasta me olvidaba que así era como realmente yo.
—Sinceramente lo entiendo, pero es lindo verte así, sonreír.
Ambas se miraron un momento compartiendo sus sonrisas. Sin decirse ninguna palabra, ambos tomaron sus manos mientras veían la lluvia empezar a caer.
Gregory la recibió con una risa, pues había sido la primera lluvia en mucho tiempo que no pudo predecir pues, al poco tiempo de recuperar su cuerpo, le pidió al Tetragamaton no tener más su ojo de Dios. Esto porque ya no quería saber sobre el futuro, si no vivirlo como este llegara.
—Por cierto, ¿Como te va con la guitarra?
—Sigue siendo algo incomoda sinceramente, me duelen los dedos pero al menos me salen unos cuantos acordes.
—Supuse que ya los conocías todos.
—Algo así, el problema es que mis manos aún no lo hacen.
—No te presiones a tocar guitarra Gregory, por mi no hay problema.
—No te preocupes, esto es exactamente lo que quiero, aprender algo por mi mismo. Si voy a rendirme con esto o me hago bueno son cosas que yo mismo me encargaré de descubrir.
—Solo no te mortifiques por nada, tienes a alguien que te ayude en todo lo que necesites.
Dicho esto, Gregory le ofreció la guitarra a Emily quien empezó a tocar una de las canciones que su padre le había enseñado cuando era niña.
Ella la cantaba con dulzura mientras Gregory intentaba tararear la melodía. Esta era la libertad qué ellos siempre buscaron, y no importaba si iba a durar solo un día o mil años, todo lo que ellos pasaron al fin había valido la pena.
Capítulo #15
Un beso y una flor
Eran las horas de la madrugada mientras Emily y Ritek estaban sentados en el cobertizo de la cabaña. Nicolás y Jeremy tiraban piedras al río con la hipótesis de que estas desaparezcan, solo para que al asomarse bajo el agua verlas caer sin problema alguno.
Tobias y Hansol preparaban armas en el establo de Tobias, pensando en si las irían a necesitar del otro lado. Todo eso mientras Ritek comía una manzana sucia.
—Y entonces, ¿Cuando entraremos?.
—No tengo idea si te soy sincera —respondió Emily mientras sostenía en su mano la caja.
—¿Esa es la caja? —preguntó Ritek arrimandose bastante a ella —Esas cerraduras son las más extrañas que he visto, nunca he visto que algo necesite seis llaves para abrirse.
—Eso es porque se supone no debería ser abierta.
—¿Y porque simplemente no te la dejas y no entras ahí? Se supone que sin la caja no pasará nada.
—Porque tiene a mis dos mejores amigos cautivos, y se que si no entro ambos morirán.
—Ah, comprendo comprendo comprendo... ¿Y como te dijo Gregory qué podías entrar?
—Me dijo que tenia la puerta abierta cuando quisiera. Espero sea solo entrar al agua como él lo hizo.
—Entonces vayamos.
Emily seguía fija en la caja distraída, pero volvió a la normalidad cuando Ritek tocó su hombro.
—¿Tienes miedo de entrar?
—La verdad es que un poco, no se si los pueda salvar si entro, ni tampoco se si voy a terminar condenando la existencia... Ah Gregory, tenias que irte justo ahora cuando más te necesito.
—¿Y si solo te avientas sin pensarlo?
—¿A que te refieres?
Ritek se levantó y corrió a toda prisa al lago, saltando en él y empapando a Jeremy y Nicolás. Tras unos segundos la rata salió arrastrandose y temblando, enojando a los chicos que no sabían porque lo hizo.
Emily se levantó lentamente y, dejando de prestar atención alrededor, corrió igualmente hasta el lago y se lanzó. Una vez bjao el agua, notó la ausencia de las algas típicas y empezó a nadar a la orilla. Sus manos se postraron en césped morado y arriba de ella había verde oscuro.
En la lejanía habían relámpagos qué energía de atrás de una colina y pequeños temblores. Emily salió del agua aunque dejó su mano metida en el agua, dándoles a los chicos la señal de que ya podían entrar.
Ellos observaron la mano de Emily sobresalir del lago, pero al mirar bajo el agua, ella no estaba.
Ritek volvió a saltar al agua y esta vez logró salir del lado de Emily quien le ayudo a salir a la orilla. Le siguieron Jeremy y los restantes se quedaron a pasar las cajas con armas, entre las que estaban Juez y Testigo.
Tras un rato, todos estaban del otro lado. La mayoría estaban impactados por el paisaje único a excepción de Emily y Tobias, quien solo quería llegar rápido a donde debían. Bajaron la colina donde no tardó en asomarse el palacio de Hornos, del cual salían los rayos. Ritek estaba más que fascinado y quería correr hasta que Hansol lo jaló de la camisa.
—No todos podemos entrar, se que será peor si Nightmare se entera que los traigo conmigo —Les dijo Emily— Pero creo se cómo es ese lugar, he estado ahí hace mucho tiempo y si no ha cambiado mucho, hay túneles donde pueden entrar.
—Y ahí se supone está Mary, ¿Verdad? —preguntó Tobias.
—Espero que sí, supongo debe seguir viva, así que háganlo con la mayor cautela posible.
Tobias coopero con Emily y se encargó de guiar a sus compañeros a los túneles. Al quedarse sola, ella empezó a caminar despacio hacia la entrada del palacio de Hornos, sosteniendo en sus manos la caja.
La chica observaba su alrededor lleno de tuberías oxidadas. Caían goteras de aceite y era rodeada por disparos de vapor. Sus pasos en la plataforma mecánica creaban un eco que se esparcia por toda la maquina negra. Bajaba unas escaleras de espiral y empezó a oír unos quejidos que conocía. Nightmare estaba cerca así que apuro su caminar.
Ella no tardó en observar una gran plataforma llena de paredes con controles, consolas, palancas y botones. De espaldas estaba Nightmare, cubierto de su propia sangre. Él volvió a ver a Emily y sonrió ampliamente.
—Emily, por fin volviste, volvimos a estar los tres juntos.
Unas gotas cayeron sobre la chica, quien volteó hacia arriba solo para ver a Gregory encadenado de cabeza, con el metal incrustado en su cuerpo y desangrandose.
—Gregory... Por favor bajalo.
—Él no quiso ayudarme, quería evitar nuestra libertad Emily. No hagas lo mismo que él, te lo suplico.
—Esto no tiene que ser así Christopher, por favor deja todo esto de lado, no sabes lo que estas haciendo
—¡Tú no sabes lo que vamos a ganar! ¡Vamos a ser libres Emily! ¡Libres de todo, de la esclavitud, de los controles, de este mundo de letras! ¡Seremos reales! ¿Porqué no quieren lo que es lo mejor para nosotros?
Emily no sabia como reaccionar al chico, seguía preocupada por Gregory pero ahora sabía que Christopher necesitaba también ayuda, así que decidió no ser hostil al menos por ahora.
—Esta bien Christopher, pero baja a Gregory por favor.
Tras la gran maquinaria, los chicos estaban atravesando un túnel qué los llevaba al interior de la máquina negra. Algo que los alertó fue que el pelaje de los peludos soltaba pequeños rayos de estática. Ritek no se sentía seguro y estaba dispuesto a escapar, pero Hansol lo subió a su hombro y lo llevó cargando.
Nicolás los guiaba al frente y sintió su ropa aligerarse, mirando a su alrededor como tornillos y piedras pequeñas se elevaban en altura a medida que más se acercaban al final. Él les hizo una señal para detenerse y empezó a avanzar con cuidado. Cada paso se sentía más ligero hasta que empezó a levitar él también.
Su fascinación se convirtió en preocupación a medida que sentía que no simplemente levitaba, si no que era jalado por algo. Jeremy corrió hacia él y saltó para intentar bajarlo pero también fue atrapado.
Hansol corrió para alcanzarlos aún con Ritek, mientras que Tobias empezó fue el último en arrojarse aunque pegándose a la pared para que la fricción lo mantuviera seguro.
Nicolás no tardo en chocar con una superficie metálica. Jeremy logró aterrizar de pie mientras que Hansol cayó de espalda al igual que Ritek. Tobias por otra parte se estaba aferrando a una escalera con la que los alcanzó y se dejó atraer por la fuerza cayendo seguro. No tardaron en notar que se trataba de una gran esfera metálica con un solo cristal grueso, que dejaba ver en su interior un sarcófago metálico rodeado de humo morado. Supieron que era ahí donde estaba Mary.
—¿Qué están haciendo con ella? —pregunto Jeremy.
—La usan de batería, o al menos eso supongo —respondió Ritek.
—Osea la van a matar si no hacemos algo, hay que romper esta cosa a la de ya —respondió el conejo.
Ritek se arrastró al cristal para intentar golpearlo con sus puños pero no dejaba ningún rasguño, frustrandolo en poco tiempo. Ritek tomó un par de destornilladores del traje de su compañero e intentó buscar algún lugar donde empezar a desarmar
Nightmare jaló una palanca la cual hizo caer las cadenas y a Gregory, quien fue atrapado por Emily y ella empezó a revisar sus heridas.
—Gregory, ¿Estas bien? Por favor dime que no te hizo nada mortal.
—[Lo estoy Emily, solo necesito descansar]
La chica lo bajó con cuidado al suelo y se quedo apegada a él abrazandolo y susurrando a su oído.
—¿Donde está Mary?
—[En el fondo de la máquina, ya la encontraron]
—Qué alivio....
—Emily, dame lo que trajiste por favor, ya la vi —dijo Nightmare mientras se acercaba a ellos dos.
—Por favor dime que no me arrepentiré de esto —susurró Emily al oído de Gregory.
—[A este punto, creo ya ambos estaremos llenos de arrepentimiento pase lo que pase]
Emily suspiro y se levantó, ofreciendole a Nightmare la caja con una mano.
—Christopher, haz lo que tengas que hacer, pero recuerda que vas a asumir las consecuencias, aún si yo misma me encargue de eso.
Nightmare tomó la caja rápidamente y la abrazó riendo, su boca empezó a expulsar bastante humo morado mientras la piel de su boca se tornaba de ese mismo color. Se dio la vuelta para poner la caja sobre una consola, donde cayó un mecanismo que pondría las llaves una por una.
—Yo.... Yo ya no soy Christopher, Emily. Ya no lo soy más.
Una por una, cada llave era girada dentro de la caja hasta que faltó una sola que él chico tenía en su mano y la metió en la cerradura restante.
—Pero se que aún así le habría gustado estar aquí.
Tras decir esto, giró la llave y la caja se abrió. Al instante salieron vientos huracanados y una esfera blanca cubrió la plaforma de Nightmare.
En el interior, lo único que se veía la silueta de Nightmare, la cual era morada y estaba formada por una especie de humo con sus dos ojos negros. Emily estaba asustada de lo que pasaba y su confusión aumentó al ver a Gregory levantarse adolorido y caminar a la esfera, en donde su silueta negra ya no era la de un caballo, si no que volvió a su forma original con sus dos ojos blancos.
—Gregory... Dime que todo va a estar bien por favor.
Su amigo no respondió directamente, pero extendió su mano invitandola a entrar. Emily dio un par de pasos hacia atrás pero tras pensarlo unos segundos, decidió entrar junto a ellos, tomando su mano.
Su silueta no muy singular, sin embargo con Juez y Testigo aún en su cintura, había una extraña reacción con la esfera, creando algo de sombra que se extendía hacia afuera.
La chica no sabia que iba a pasar, pero sentía como Gregory apretaba su mano con fuerza, volviéndose a ver ambos mientras Nightmare se dirigía a una consola, apretando unos botones y de esa forma los vientos aumentaban y la gravedad afuera de la esfera desaparecía.
Los chicos aun así seguían pegados al metal como si este tuviera su propio campo gravitacional e intentaban abrirla. Nicolás estaba optimista al lograr rayones y seguían intentando. Tobias por otra parte estaba atento a lo que pasaba arriba de ellos con la caja. No quiso desperdiciar más tiempo y tomó de las de arsenal de Hansol su vieja pistola de arpones. Empujó a su amigo y disparó el arma a quemarropa, rompiendolo por fin pero lanzando rayos afuera, los cuales atraparon a Nicolás y lo llevaron adentro de la esfera.
Afuera, ellos entraron en pánico y no pudieron calmarse al ver como el propio cristal se reconstruyo solo dejando encerrados a Nicolás y Mary. Viendo que no tenía otra opción, el chico tomó el sarcófago intentando abrirlo.
Sintió una mano en su hombro que lo asustó y al voltear, Rebecca lo tomó de los labios metiendo su mano hasta su garganta, apretando así su corazón.
—¿No ibas a tocar a mi hija? ¿No querías arrebatarmela?
Nicolás miraba con horror y dolor mientras los chicos apurados intentaban cargar de nuevo el arpon de Tobias pero la gravedad de la esfera se debilitaba, empezado ellos a ser empujados por las ventizcas.
Nicolás intentaba safarse de Rebecca pero esta estrujaba más su corazón.
—¿Hiciste llorar a tu mami? ¿Que te pasa Nico? ¿Porqué fuiste tan cruel con tu mami?
Nicolás la logró empujar sacando su brazo de él y tosiendo violentamente. La mujer se lanzó contra él pegandolo contra el sarcófago, el cual soltó grandes descargas eléctricas en él, poniendolo a gritar y retorcerse mientras Rebecca reía a carcajadas.
Los alrededores del palacio de Hornos eran destruidos por las ventizcas qué barrían las propias colinas y corrompian la materia del lugar, habiendo cubos enteros qué antes eran aire puro, los cuales caían al suelo siendo sólidos o líquidos. En Simul, las ventiscas salían de los bosques hacia la metrópolis, creando confusión y caos en la población. SP desde su celda sentía como la energía alrededor suyo se corrompia, poniéndose a gritar mientras exigía su libertad.
En casa de Evy, estaba acompañada de Zoey, Michelle, Okaya, Melian y los bebés, todos sabiendo lo que estaba pasando sin una tranquilidad más que la de estar todos juntos. Era igual para Sati y Sick, las cuales en su casa estaban confinadas descansando de todo lo que les había pasado.
Las fallas en la materia no tardaron en llegar a la ciudad, desfigurando edificios y convirtiendo nubes en toneladas de agua líquida qué caían de golpe a las calles. Toda esa violencia se fue expandiendo por todo el cosmos alrededor del palacio de hornos, mientras que Simul sufría una pequeña pizca de lo que pronto llegaría a su lado de la existencia.
Nicolás extendió con dolor su mano hasta tomar el tobillo de Rebecca, quien empezó a gritar al sentir como era absorbida por el sarcófago al tener al chico como conductor. Intento safarse pero él se ponía de pie lentamente y la agarró de los hombros sin despegarse de la caja de metal.
—N-no... ¡No vuelvas a hablar de mi madre! —gritó Nicolás, observando como la mujer desaparecía y el sarcófago se hinchaba. El metal explotó dejando expuesto su interior, en donde estaba Mary inconsciente. Los rayos empezaron a disminuir y consigo, la maquina había perdido su batería, empezando a perder el control.
Toda la estructura empezó a temblar violentamente, no tardaron en darse cuenta de que también era el planeta. La esfera blanca se deformaba y se alejaba de Emily por poseer a Juez y Testigo y de vez en cuando dejaba ver que Gregory mantenía su forma original. El miedo se apoderó de todos los presentes, siendo que los chicos lograron romper de nuevo el cristal para sacar a Nicolás y a Mary, aunque no creían poder escapar a tiempo.
Nightmare se aferraba al panel de control mientras que lanzó rayos hacia Gregory manteniendolo quieto cuando Emily lo jalaba para huir.
—¡Christopher! ¡Debemos huir de aquí! —gritaba Gregory.
La chica y su amigo miraban inquietos al tercero que se mantenía pegado a la caja.
—La oigo... Se lo que quiere... Quiere cerrarse pero tiene hambre... Quiere comer algo —tras decir esto, Nightmare volteo a ambos y se lanzó contra Gregory tomándolo de la camisa y arrojandolo contra la caja, la cual empezó a jalar su silueta en su interior, haciéndolo gritar. Emily intentó quitar a Nightmare para sacar a su compañero pero las fuertes corrientes de aire la hacían retroceder.
No tenía muchas opciones ahora, volvió a ver su arma y no lo pensó dos veces para desembainar a Juez y Testigo, lanzando un azote rápido contra el aire el cual desintegró la esfera y llenó todo el palacio de Hornos de potentes explosiones que derrumbaron la plataforma donde estaban.
Mientras los chicos corrían por el túnel, este se cerró por un gran pedazo de roca qué emergio del suelo y las fuerzas invisibles los azotaron contra el techo con la suficiente fuerza para incrustarlos, siendo Mary la única que quedó tirada en el suelo, inmutada por la caja.
Mientras el trío caía aferrados a la plataforma, Emily y Nightmare seguían peleando mientras este mantenía a Gregory pegado a la caja sin que este pudiera hacer mucho al respecto. No tardaron en caer sobre escombros y la esfera empezó a crecer sin control alrededor de ellos. Emily cayó de espaldas y observaba como su compañero era tragado. Gritó su nombre pero ahora las corrientes la tenían inmóvil.
Nightmare reía tomando al chico hasta que algo lo jalo hacia atrás, arrojandolo al suelo y dejando a Gregory libre. El de ojos blancos cayó al suelo respirando agitadamente hasta que vio frente a él una pequeña silueta que los tres pudieron reconocer con asombro, era Christopher.
Las corrientes se detuvieron y Gregory pudo arrastrarse hasta Emily, quien estaba igual de atónita.
—¿C-Christopher? —dijo Emily.
Nightmare se ponía de pie mientras que el niño se convirtió en rayos qué rodearon a la bestia y lo empujaron contra la caja, la cual los empezaba a absorber a ambos.
—¡Christopher! ¡¿Qué carajos haces?! —gritó Gregory intentando ponerse de pie.
Christopher se materializo en su cuerpo normal empujando a Nightmare contra la caja, volteando a verlos sonriente.
—Ustedes sigan sin mi, van a estar bien.
—¡No! ¡Christopher no lo hagas! —gritó Emily, quien vio como ellos dos eran absorbidos por completo por la caja.
Una vez la última pizca de ambos desapareció, la tapa se cerró de golpe, causando un retumbo que empujó todo, desapareciendo la esfera y lanzó a Emily y Gregory lejos, estando ambos aferrados y ella pudiendo aterrizar con dificultad junto al chico.
La corriente se desvaneció, haciendo que Nicolás, Tobias y compañía cayeran al suelo, quejándose todos del dolor. El de piel oscura vio a Mary en el suelo y corrió a cargarla.
—Ya acabó, vamonos de aquí rápido.
Los demás se estaban recuperando de la caída y comentaban con risas adoloridas que lo lograron. Tobias no compartió el mismo entusiasmo y corrió a buscar la salida entre los escombros, siendo seguido al poco tiempo por el resto.
Emily se dejó caer sobre el morado prado aún sujeta a Gregory, suspirando y con sus ojos cerrados.
—Christopher... Lo logramos...
Abrio sus ojos solo para ver a Gregory teniendo fallas en su cuerpo, teniendo distorsiones visibles mientras gritaba en silencio. Emily entró en pánico y lo cargó en sus brazos corriendo hacia la laguna, a la cual se arrojó y nado con más velocidad que nunca hasta el otro lado.
Salieron a Simul y la chica lo llevó al interior de la cabaña, acostandolo en el sofá sin tener una mínima idea de que era lo que estaba pasando. Buscaba agua y sus libros para intentar encontrar una guía mientras el chico continuaba en esas convulsiones inusuales.
No tardaron en salir los chicos del lago junto a Mary, viendo en la cabaña a Emily corriendo de un lado a otro, haciendo que se acercaran a revisar con confusión y miedo.
Nicolás acompañó a Emily a buscar una solución sin él tener tampoco idea alguna, todos rodeaban la entrada con preocupación a excepción de Tobias, quien se dio la vuelta mientras cargaba a Mary, pero su sorpresa fue grande cuando vio a alguien corriendo a cabaña.
Era un humano de mediana edad con uniforme sencillo de oficina, lentes y un portafolio, gritando que no le cerraran la puerta. Todos quedaron confusos al verlo entrar a la cabaña junto a Nicolás y Emily, sin saber siquiera que preguntar.
El sujeto vio a Gregory y suspiro abriendo su maleta sin dejar al resto ver su interior.
—Ahh estas bien, estas vivo amigo —dijo el hombre.
—¿Qué está haciendo aquí? ¿Quien es usted? —preguntó Emily, empuñando su arma en su cintura.
—Ahhh claro claro, que desconsiderado de mi parte no presentarme antes de llegar sí, es que me urgía un poco llegar con Gregory —Se levantó y cerró su maleta mientras ajustaba su corbata —Soy un viejo amigo de Gregory que vino aquí apenas supo que estaba en problemas... Ah cierto los problemas.
Volteo hacia Gregory y puso su mano sobre su cabeza, haciendo que su cuerpo se estabilizara y quedara inmóvil e inconsciente, sorprendiendo a los presentes.
—Y listo, ahora es de esperar.
—Ya diganos quien putas es —exclamó Tobias, recibiendo al instante un zape de Nicolás.
—Gracias, me ahorraste corregirlo y bueno, decir quien soy es un poco complicado, tengo muchos nombres, algunos comunes, otros impronunciables, pero prefiero que ustedes me llamen Tetragamaton.
Nicolás y Emily quedaron en silencio y desconcertados, Tobias seguía serio mientras los demás no entendían qué pasaba.
—¿Quién? —preguntó Ritek, al que Tobias le susurró algo al oído, cambiando la expresión de la rata a una de miedo absoluto y se tiró de rodillas a los pies del hombre suplicando perdón incontables veces.
Hansol cargó a su amigo en su hombro. Aún estaba confundido hasta que Tobias les susurro a él y a Jeremy, haciendo que ambos terminaran saliendo rápido de la cabaña, siendo seguidos lentamente por el humano quien aún cargaba a Mary.
Solo estaban Emily y Nicolás, los cuales no sabían que decirle al hombre que los acompañaba.
—Conocí a tu padre Emily, no te preocupes, me alegra que seas distinto a él —dijo Tetragamaton poniendo una mano sobre la cabeza de Gregory.
—¿Qué pasará con él? —preguntó Emily.
—Está en una lucha espiritual y mental, tomará tiempo pero es algo donde él está solo.
—¿Y no lo puede ayudar? —exclamó Nicolás.
—Desearía, pero no debo hacerlo, lo que pase con él es lo que él mismo se gane, pero ya no tendrá que sufrir.
Emily se sentó en el sillón junto a Gregory, acariciando su mejilla.
—No te preocupes Emily, tu ya hiciste todo lo que debías, y lo hiciste bien —dijo el Tetragamaton mirando un reloj en su muñeca —Igualmente yo tengo otros asuntos.
Nicolás volteo a verlo pero ya no estaba con ellos, sintiendo su piel de gallina.
—Ehm... Emily... ¿No hay problema si me voy?... Creo necesito ir a procesar todo esto.
—No hay problema Nico, yo me encargo de Gregory.
Su amigo se fue de la cabaña, dejando solos a Emily y Gregory. Estando ella cuidandolo, se acercó a él y beso su frente mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y acabó abrazandolo con fuerza.
—Por favor Gregory... Por favor no me dejes...
Ella se quedó abrazandolo por horas esperando alguna respuesta, la cual llego cuando ella oyó unos débiles susurros.
—Emily....
Ella volvió a verlo ansiosa, empezando a Gregory a desperar con debilidad y abriendo sus blancos ojos que ya no tenían ninguna luz.
Ambos se vieron mutuamente y se sonrieron, dándose un fuerte abrazo qué duró por todo lo que ambos necesitaban sentirlo uno del otro.
Pasadas las horas, Mary estaba en su cama despertando, estaba rodeada de Sati, Sick y Tobias, quienes se aliviaron al verla en buen estado. Ella se mantenía seria y levantó una mano.
—Vodka —dijo la mapacha.
Los presentes no entendían a que se refería hasta que ella chasqueo los dedos y entonces Sati y Sick corrieron a traerle una botella, la cual ella se tomó por completo de un potente sorbo, a la sorpresa de los presentes.
—¿Entonces ya estas bien? —preguntó Sati tímida.
—... ¿Qué onda con tu brazo y ojo?
Capítulo #14
Paz antes de la tormenta
Un guardia hacia guardia afuera de una gran caja plástica. Los gruñidos e insultos no paraban de salir de la misma sin nadie que quisiera hacer caso a sus alaridos. Se trataba de la celda del sujeto eléctrico, completamente aislante y con él encadenado usando esposas especiales para dejarlo sin su electricidad.
El guardia recibió la noticia de que el sujeto tendría una visita. Le resultó extraño que alguien quisiera animarse a ver un terrorista salido de la nada, pero al ser órdenes superiores no pudo oponerse.
Todo tuvo sentido para él en el instante que vio que se trataba de la mayor de las primas Wolf, Emily. Caminaba sin escolta, sin protección y con una mirada decidida, dejando en claro al guarda qué todo iba a estar en control. Abrió con el debido cuidado la celda y dejó entrar a Emily a la misma, quien estuvo de pie frente al sujeto, notandose en su desfigurada cara una ira animal.
—No creas que estaré aquí por siempre, yo saldré, saldré y todos ustedes lo pagarán.
—Comprendo tu enojo, pero antes que todo, nosotros no estamos con Nightmare. Nadie lo está, pero creo tu y yo somos quienes mejor lo conocemos.
—¿Quien crees tú que eres para saber de él?
—Soy Emily Wolf, y Christopher fue un gran amigo mío. Puede que no conozca tanto como tú.
—Fuiste su amiga, pero nunca supiste de mi, ¿Porqué?.
—Al parecer el fue adoptado por personas de otra especie, con gran ironía se les llamaba Nightmare. Posiblemente el no recordaba que fuiste su padre o lo que vivieron juntos.
—Lo sé, ambos nos separamos cuando él era un bebé.
—¿Separarse? Por cierto, espero no sea mucha molestia pero, ¿Puede decirme su nombre?
—Mi nombre es Sp, y espero no le moleste nada que todo esto sea una historia larga.
La historia de Sp inicio con él siendo un soldado en una gran guerra en una existencia distinta. Había perdido a su familia, a su mejor amigo y su mujer, quedando solo con su infante. Sus adversarios eran los hombres al comando de un antiguo amigo suyo cuya alma se corrompió.
Su nombre fue Nightmare, un hombre elegante e intelectual que fue presa de un experimento del propio SP que lo hizo obsesionarse con el poder para lograr una meta extraña que hasta hacía no muy poco, el había logrado comprender. Nightmare quería ser real.
Emily no terminó de entender esa meta pues hablaba de salir de un mundo de letras y texto a uno de carne, hueso y ojos. Sin embargo lo que la preocupó fue que lo que SP menciono que pasó con su realidad. Nightmare logro obtener el equivalente a la caja de Pandora, un arma de poder infinito y caótico qué causó que todo lo que habían conocido implosionara volviéndose nada absoluta, todo eso en un intento para lograr ser real sin éxito.
Sp logró usar una maquina para escapar a otra realidad que sería la presente. Sin embargo fueron alcanzados por un Nightmare con su forma física y cordura destruida qué altero el viaje, haciendo que los tres viajarán no solo a lugares distintos, si no a tiempos distantes. Emily empezaba a comprender todo, Christopher cayó en el mundo del Palacio de Hornos donde fue adoptado hacia millones de años, Sp cayó en Simul hacia unas semanas pero Nightmare no tenía idea, mas era claro que había tomado al chico como su nuevo cuerpo y mente.
Entendió además el porque Nightmare estaba tan obsesionado con esa caja y el porque Visnu lo había aprisionado. Gregory no exagero, ahora se enfrentaban al peor peligro posible si la caja era abierta.
—Gracias por la explicación Sp, y gracias por confiar en mi.
—Eres la primera persona en esta ciudad infernal que no me ha querido moler a golpes, eres admirable Emily Wolf.
—Gracias, te prometo evitare que esta realidad desaparezca, y si es posible también intentaré salvar a Christopher.
—Solo asegúrate de darle la libertad y paz qué yo no pude darle.
—Lo haré, lo prometo.
Habiendo dicho esto, salió de la celda agradeciendo al guardia quien cerró tras ella salir.
El no pudo oír nada de lo que pasó, sin embargo notaba tras la ventanilla como el prisionero ya no gritaba ni luchaba, se quedaba quieto y con una tenue sonrisa.
Afuera del edificio de la fuerza pública, estaban Nicolas, Jeremy y demás quienes atestiguaron el asesinato de Juliette. También los acompañaba Tobias.
—Mira Nico, sigo diciendo que lamento todo y eso, pero creo que no hay que llegar a este extremo por el duelo —Decía Tobias.
—Sabes que esto no es para hacerte un favor, porque de ser por ti dejarías a Sati en la silla eléctrica —respondió Nicolás—Lo hago porque hasta mamá supo que no fue ella.
—¿Y? Quien sabe si Visnu sigue ahí.
—Ya cállate Tobias, a nosotros que nos importa si no quieres que tu madre esté bien —le respondio Jeremy.
Rápidamente acabaron peleandose a gritos mientras Nicolas trataba de calmarlos. Hansol se quedaba de brazos cruzados mientras Ritek se perdía con la mirada observando los edificios.
—¿A que veníamos? —preguntó la rata.
—A quitar la denuncia a Sati —le respondió Hansol.
—Ah si, cierto —decía Ritek aun perdido con la mirada.
Hansol quedaba atento a la confrontación pero la actitud de su amigo lo cautivó más, haciendolo acariciar su cabeza y despertando un reflejo en Ritek donde su pierna daba patadas al aire y su cuello se torcia.
Adentro del edificio, Emily entró en la oficina de Ruby, quien la esperaba pacientemente para conversar de lo que había pasado últimamente.
—Entonces ahora ya no tienen esos problemas, ¿Crees que si puedas ayudarme?
—Ahm... Emily, creo que aún no entiendes lo que vimos.
—¿Eh? ¿Qué cosa?.
—Ya acabaron los problemas, Sp esta preso, Sati está a la mira y no existe ese problema de la caja para nosotros.
—... ¿Qué? Ruby no estarás hablando enserio.
—Yo entiendo que no es cierto, que falta aún atrapar a Nightmare pero no podemos iniciar algo así sin tener las suficientes pruebas o causaremos un caos enorme.
—¿Cómo que no? Shiva esta muerto, Zoey vio todo, ¿Eso no es suficiente?.
—¿No entiendes aún? Tienes todo para resolver todo esto tu sola, tenemos muchos problemas para hacerte caso.
Emily se quedó en silencio, esperando una disculpa o alguna retracción por parte de Ruby pero no paso, seguía volátil y fija en su opinión.
—Shiva murió en el bosque de las bestias por las propias bestias, Zoey tenía toxinas qué la hicieron alucinar, eso es suficiente para nosotros, caso cerrado Emily. Disfruta tu cabaña.
La chica realmente no tenía palabras para esto, no quería venir a pelear y sabia no valía la pena, simplemente se levantó de su asiento suspirando.
—Si, caso cerrado, y gracias.
Se retiro la chica y bajo rápidamente. En el ascensor pegó su cabeza al metal. Debía salvar a sus mejores amigos y a la existencia, pero no estaba segura si iba a perder alguno.
La discusión en la acera continuaba y estaba a punto de caer en lo físico. Hansol y Ritek ni siquiera intervenian, en su lugar apostaron quien iba a caer noqueado primero. Nicolás estaba rindiendose en controlarlos hasta que los paralizó un llamado de atención de Emily.
—No sean inmaduros.
—Eh... Eh hola Emily, ¿Qué hacías aquí? —preguntó Jeremy.
—Sufrir por la burocracia, ¿Ustedes también van a lo mismo?.
—Venimos a quitarle todo a Sati —respondió Ritek.
—Creo ni siquiera van a tomar en cuenta que ustedes son testigos o que Sati estaba poseída, pero mucha suerte.
—¿Y ni siquiera nos vas a ayudar con nepotismo? —pregunto Tobias, al que seguidamente le cayó un manotazo en la cabeza por parte de Nicolás.
—Ni yo pude obtener esos beneficios, pero igual creo les irá bien.
Nicolás y Jeremy entraron dejando esperándolos al resto, incluyendo a Emily quien estaba sentada en la acera. Tras unos minutos, ellos salieron sonrientes pero cuando se dieron cuenta, Tobias no estaba a la vista de todos, se había se había ido sin despedirse ni que nadie lo notara.
Nicolas se acercó a Emily y se sentó a su lado.
—Oye, creo ahora si tengo la oportunidad de decirte algo.
—¿Qué cosa Nico?
—Bueno, primero que todo. De todo corazón agradezco todo lo que has hecho por mamá en todos estos años. Eres a este punto una parte de la familia y la verdad, no creo jamás poder encontrar una forma de pagarte.
Emily lo observó sorprendida sin saber como responder hasta unos segundos después donde sonrió.
—No te preocupes por eso Nico, nunca quise pedirle nada a cambio a Juliette, era mi amiga y con saber que ustedes estaban bien era suficiente.
—Lo sé, pero ahora mismo no creo sea el caso, eso es lo malo.
—Solo vive tu vida y no te metas en problemas, tienes una nueva familia con todos ellos, es lo que Juliette habría querido y yo también.
—Gracias.... Igualmente, si necesitas alguna cosa, no importa lo que sea, cuenta conmigo.
—Gracias... Si te soy sincera, extrañare hacer archivo con ella y tomar el té, también extrañare quedarme hablando de todo lo que decía Gregory y... Extrañare todo de ella.
—Yo también lo haré... Sinceramente no tengo ahora ni idea de que hacer conmigo.
—¿A qué te refieres?
—Es que, no creía que esto pasaría, estar solo. No se si lo que quiero es lo que ella le habría gustado o mucho menos si la habría hecho sentir orgullosa.
—Lo entiendo... Creo estoy así igualmente. No se que hacer por mi cuenta.
—¿Acerca de Nightmare?.
—Sep, Papá murió, Mel también, mientras que Gregory y Mary están... Ahg —concluyó Emily cubriendo su cara con sus manos.
—¿Qué pasó con Gregory?
—Fue con Nightmare, no se a que realmente, pero enserio tengo miedo de que algo le haya pasado.
—¿Qué? ¿Porque no vas a ayudarlo?
—Porque no se, ni siquiera estoy segura si estoy lista para entrar y confrontar a Christopher.
—¿Quién es Christopher?.. Ok ya dejo de preguntar cosas.
—No te preocupes Nico, te contaré todo luego, pero ahora no estoy segura siquiera de como sabré estar lista.
—Quizás te están esperando o algo así, al menos Gregory es muy inteligente y no iría a donde sabe lo van a matar.
—No estoy segura ahora de los planes de Gregory, tal vez por eso quiso que ahora yo esté a cargo de esto.
—Hm... Mira, no estoy seguro de gran parte de lo que está pasando realmente, pero quiero ayudarte en todo lo posible. Supongo sería mi forma de pagar las ayudas.
—No tienes que hacer nada de eso Nico, ya te lo dije.
—Entonces Hm... Consideralo como ayuda de un amigo, pero no tienes que tener todo eso tu sola, ese es un primer paso, buscar ayuda para ir a las soluciones.
Ella se quedó mirando al chico, sonrió y le extendió la mano.
—Tienes razón, me aseguraré de decirte si te necesito, ¿Está bien?
Nicolás estrecho la mano de la chica con una mirada decidida.
—Así será.
Seguidamente cada quien tomó su rumbo, Sati se fue volando mientras Nicolás y el grupo fueron de regreso a la mansión. Emily volvió a la cabaña donde ya no había nadie esperándola.
El establo vacío, el sonido del viento y el rechinar de la madera la llenaron de desolación.
Se quedó tirada en el césped por horas, observando como la noche se ponía. Se levantó y entró a la cabaña donde subió a su cuarto. Se acercó al colchón y lo levantó, teniendo bajo la cama a Juez y Testigo, las dos espadas ahora unidas en una sola en una vaina. No sabia si era hora de tomar los sacrificios ella misma, pero no creía habrían otras opciones.
Bajo el colchón cubriendo el arma y se tiró a su cama donde abrazó la almohada. Sintió algo extraño en el interior y se puso a intentar sacarlo. Era un objeto de forma prismatica qué al sacarlo se sacó una sorpresa nada grata.
Seis lados, todos con un relieve fino como laberintos microscopicos, bordes planos y seis agujeros, todo eso estaba en un cubo negro. Era la caja de Pandora.
La chica no entendía nada. No sabía porque estaba ahí ni quien la trajo. Se dedicó a mirarla en detalle hasta que su mirada notó en la puerta a Evy.
—¿Entonces tú la tenias?
—Nopi, pero si me dijeron que te la trajera.
—¿Quién?
—Bueno, se llama Pandora, se me apareció esta mañana porque quiere que tu la guardes.
Emily seguía viendo la caja confundida y soltó una pequeña sonrisa a Evy.
—Pues dile que gracias de mi parte, ¿Por cierto como está Zoey?.
—No ha estado nada bien, y yo creo tampoco.
Emily le hizo un lugar en su cama para que ella se sentara. Ambas se abrazaron y Evy aprovechó el momento para sollozar. Ambas quedaron en silencio mientras la albina lloraba en silencio siendo confortada por su hijastra.
Pasado el tiempo, Evy había desaparecido en los brazos de Emily, dejándola sola con la caja. Seguía observandola en silencio y volteaba a la ventana, donde la luz de la luna caía sobre el lago. Sentía por fin tener una idea y sacó su teléfono.
—Hola Nico, necesito que vengas mañana a la cabaña con el resto, ya se que hay que hacer.
Capítulo #13
Sacrificios
Sus ojos se abrían pero su mente no terminaba de encenderse. Zoey poco a poco despertaba cubierta de sangre y sin poder orientarse. Vio a su alrededor los rastros de la batalla por fin recuperando el conocimiento y luego vio a Shiva. Se asustó de verlo desangrado e inerte y rápidamente lo subió a sus brazos. Le costaba caminar pero poco a poco sus heridas sanaban y tomó la brujula de su padre para buscar la salida.
Ella no ponía atención a lo que la rodeaba, solo quería salir rápido de ahí y ayudar a su padre.
La rodeaban gruñidos bestiales, gritos y susurros pero no le hacía caso a nada, solo seguía la brújula.
Al final logró ver una luz frente a ella, se preparó para recibirla y pudo salir del bosque a una gran colina con una vista de la gran metrópolis. Ya había pasado lo peor, pero debía volver a casa.
En el hogar de Evy, Nicolás estaba junto a Sick observando la cámara de la chica, conversando sobre lo que hacía Shiva y calculando entre ambos cuan efectivo podría ser. Michelle estaba junto a Emily llena de preocupación. Sati hablaba con Okaya de las historias que ella tenía en el imperio con Shiva y todo lo que han pasado en Simul. Esa espera terminó cuando fueron fuertes golpes a la puerta trasera de la casa.
Emily fue quien descubrió a Zoey cargando a Shiva y rápidamente les abrió.
—¿Qué rayos les pasó?
—¡No se! ¡Pero por favor ayuden a papá, esta demasiado herido!
Oyeron los gritos y Nicolás bajo a revisar lo que pasaba. Toda la casa no tardó en tener la amarga sorpresa de ver a Shiva así y no tardaron en llevarlo a una cama donde Nicolás empezó a intentar tratarlo.
Zoey se sentó en el sofá junto a Michelle, quien la intentaba tranquilizar. Sati y Sick espiaban a Nicolas mientras Okaya fue con Melian y los bebés a recogerlos.
—... ¿Eh?...¿No hay signos? —decía Nicolás, quien se alejaba de la camilla con miedo.
Sati oyó a Nicolas y entró furiosa a la habitación.
—¿Como que no hay signos? ¿Dices que está muerto?.
—Es que no hay nada, tengo miedo de que esté-
—¡No está muerto! —lo interrumpió Sati—No está hecho estatua, es que no sabes nada de esto.
Seguidamente Sati intentó despertar a Shiva moviendo su cara.
—Vamos Shiva, esto ya no es gracioso, ¡Despierta maldito idiot-
Tras manosear su cara con violencia, Sati abrió un párpado de Shiva y para su terrible sorpresa, su iris ya no era dorado. Tras ver esto, Sati quedó boquiabierta y se alejó. Empezó a temblar mientras cubría su boca y las lágrimas llenaban sus ojos.
Sick quien observaba todo con melancolía, se acercó a Sati a abrazarla mientras esta rompía en llanto. Nicolás salió a la sala a darle la triste noticia a los demás.
Zoey quedó inerte al oirla, no sabia que pensar o como reaccionar. Emily fue hacia ella y la levantó del sofá furiosa.
—¿Ves lo que pasó? ¡Debiste quedarte aquí!.
—Yo... Y-yo L-lo lamento —decía Zoey mientras finalmente empezaba a romper en llanto.
La chica se lanzó a abrazar a Emily llorando, quien se conmovió al ver a Zoey así, contendió que no era momento de poner una presión así.
Puso su mano en la cabeza de Zoey y hizo que ella empezara a dormir, dejandola sobre Michelle quien la recostó sobre sus piernas.
Acompañada de Cherlin, Okaya estaba atónita, no sabía como reaccionar más que abrazando a sus bebés. Melian las abrazo sin sentir la misma tristeza que el resto.
—A Melian le gustan los bebés, uno de ellos es tonto pero Melian lo quiere.
Okaya sonrió al oírla, pero seguía pensando en Shiva, no creía que todo iba a acabar así, su primer gran amigo en mucho tiempo se había ido así. Ella sabía que debía haber algo, ya sea tarde o temprano.
Emily viendo el ambiente desolado, salió corriendo al patio. No paraba de apretar sus dientes con más fuerza mientras iba a toda prisa a la cabaña.
Gregory estaba de pie esperándola y Emily se detuvo frente a él.
—¿Ese era el sacrificio? ¿Él sacrificio era Shiva?
—[No debía ser algo mayor]
—¿Algo mayor? Murió Gregory, Shiva esta muerto y todo por este plan de sacrificios y... ¿Esto es todo lo que se puede hacer? ¿Dejar morir a todos y esperar que algo bueno pase?
—[No morirán todos, y al final todo esto cobrará sentido]
—¡¿Qué es más importante que una vida?! Gregory, ya estoy cansada de todo esto. Primero Juliette, luego Mary, Evy y ahora Shiva... Y todo esto porque no quieres perder a Christopher ¿No?.
No hubo respuesta del caballo.
—... ¿Todo esto es por Christopher?... Respondeme.
—[Aún tiene que estar vivo]
—¿Y Shiva qué? Zoey también pudo morir.
—[Sin Zoey, Shiva ni siquiera hubiera salido del bosque donde pereció]
—¿Y no pude ir yo? ¿Tú plan era que él siempre muriera?.
—[Comprendo tu frustración, créeme que la he sentido también]
—¡Pues hagamos algo! ¡No puede morir más gente! Llevo todo ese tiempo sintiéndome horrible de ver todo lo que está pasando sin poder evitar nada. Y de haber sabido que todo esto pasaría, hubiera ido yo misma a acabar con Christopher, su padre y Visnu, aunque me hubiera dolido.
—[¿Y ser como tu padre? ¿Sin pensar si todo eso iba a resultar o causar más caos y dolor?]
Esta vez, Emily quedó en silencio, apretaba el puño y sus dientes.
—... Te hablaré luego.
Emily caminó a la cabaña y se encerró con llave. No dio dos pasos cuando se dejó caer con la espalda en la puerta y abrazando sus piernas.
—No es la primera vez que estoy aquí —Dijo Visnu, sentando en el suelo del abismo —Sin embargo, es agradable tener por fin algo de compañía.
Junto a él, la gran figura que quemo el ojo a Sati. No lo volvía a ver, pero sus serpientes rodeaban al contrario.
—No me vendría mal igualmente salir, tengo mucho que hacer, y tengo algo de miedo que Nightmare no quiera seguir mi plan. Desde que lo cree ha tenido ese deseo de ser real, y al día de hoy sigo sin entender a que se refiere con eso.
Su acompañante gigante no decía no una palabra, no se fijaba en él, solo miraba al vacío.
—Sati pudo salir y recuperar su cuerpo, creo yo aun tengo mi porción del cuerpo sin morir, ¿Es factible hacer algo con ella?... Creo ahora que lo pienso sí... Soy más puro que Sati y tengo mi alma completa... Que tonto soy, pude hacerlo desde antes.
Tirado en las afueras del cabaret, el brazo de Sati aún estaba hecho de carne y hueso. Seguía vivo pero empezó a soltar un gas negro de sus heridas. Las sombras qué lo cubrían se oscurecieron y lo desaparecieron.
De entre todo el negro, se pudo ver la máscara de Visnu flotando y sujeta a la oscuridad. La misma se empezó a mover por todas las sombras de la ciudad hasta llegar al bosque, donde finalmente pudo llegar al lago y desaparecer en él.
Ya sea por su incredulidad de no creer lo que pasaba, o por simplemente dar unos vistazos finales, Nicolás seguía observando el cuerpo de Shiva, revisando cosas como sus ojos o ropa. Notó que en el bolsillo de su camisa había una protuberancia y al investigar, era el tubo de ensayo con la sangre de Nightmare.
Fue a la habitación de Evy para que la sangre entrara al tanque y tal como se había predicho, la chica empezó a mejorar a un ritmo acelerado. No tardó mucho tiempo para ya estar completamente sana aunque inconsciente, así que se le pasó a su cama donde la dejaron reposar hasta que despertó a las horas.
Cuando abría sus ojos, estaba rodeada de Nicolas, Michelle y compañía. Se sintió alegre al verlos, pero hubo un duda en ella.
—Oigan... ¿Y Shivita?
Las sonrisas desapacieron con esa pregunta y Nicolas pidió que todos salieran del cuarto a excepción suya. Fue ahí que tomó su mano y le explicó lo que pasó.
Evy no lloró, pero su desánimo era inmenso. Prefirió abrazar una almohada y cerrar sus ojos esperando dormir, lo cual el chico respetó y la dejó sola en la habitación.
Nightmare había regresado arrastrandose al palacio de hornos. Sus heridas empezaban a sanar pero el dolor era aún insoportable. A pesar de esto, sentía un alivio grande en él. Ya no había metal que lo aprisionara, su cuerpo al fin era libre y su boca transpiraba todo el humo que el quisiera. Pudo vengarse y eso le traía paz y recuerdos.
Esto sin embargo le trajo un problema que no esperaba. La culpa de lo que hacía lo invadió, sintiendose por alguna razón aprisionado.
—No debería hacer esto... ¿Gregory y Emily no le hicieron nada? Porque yo... ¿Porque no me siento bien?... Porque quiero que seamos reales ¿No puedo recordarlo? ¿Qué acaso ese no era mi plan?.. No, no es mi plan, no lo era hasta que eso entro en mi, no lo era hasta que Visnu me llevó a esa gruta... ¿Acaso soy yo?... Sigo siendo yo... No no no, no lo soy, soy un monstruo... ¡Soy un monstruo!.
Una risa resono en el interior metálico del palacio. Nightmare volteo a los lados con miedo. La voz le era familiar aunque sonaba susurrante y ahogada. Se acercó temerosamente al panel de control tratando de encender la maquina negra.
—Nightmare, ¿Porque tienes miedo?.
El chico no respondía, pero actuaba más rápido.
—¿Te quitaste todos los tubos? ¿Qué te pasa? ¿Querías aprovechar de más mi ausencia? ¿Creías te ibas a deshacer así de fácil de mi?
Volteaba a los lados en búsqueda de Visnu pero no lo podía ver, la voz venía de distintos lugares. Todo eso lo estaba llenando de miedo y confusión.
—¿Me estas buscando no? ¿Porque tan asustado viejo amigo?
—¡Tu estas muerto! ¡No deberías estar aquí!
—¿Ah no? ¿Y que hay a tu lado?
Nightmare volteo solo para encontrarse adentro del abismo. No entendía lo que pasaba pero seguía oyendo la risa de Visnu.
—Hiciste todo bien viejo amigo, eliminaste nuestros enemigos, la maquina esta casi lista pero nos falta aún la caja. No te molestes en conseguirla, yo puedo hacerlo de ahora en adelante, por tú parte creo que ya acabaste.
Algo empujó a Nightmare y lo tiró contra lo que el sintió era una baranda. Sintió como lo levantaban y estuvo a punto de caer al vacío pero se sujeto ciegamente.
—Tú plan es una basura sin sentido, no tienes ni siquiera el derecho de usar el poder de la caja. No tienes la ambición ni la sabiduría. Tú solo eres un esclavo, un niño que nadie quiere.
Los dedos de Nightmare eran presionados haciendo que se soltaran uno a uno. El chico se llenó de rayos los cuales iluminaban su alrededor, pudiendo ver el suelo donde estaba parado. Reunió fuerzas y apretó su puño para volver a subir, usando los rayos para ver a su alrededor.
Una punzada llegó a su vientre y consigo un gran dolor. Varias más atravesaron su espalda y pecho, destrozando su interior.
—Eres más divertido así, sufriendo. Me gustaría dejarte así un buen tiempo hasta que decida matarte, ¿te gusta la idea?
Nightmare extendía su brazo con dolor hasta el panel de control. Jaló una gran palanca y se encendió una poderosa luz que desapareció todo el abismo. Visnu estaba de pie junto a él. Solo era el brazo de Sati del cual se desprendian raíces con forma humanoide y su máscara puesta. Grito de agonía al sentir la luz sobre él y retrocedia.
Nightmare al ver el estado tan frágil de su esclavizador, tomó el brazo con su mano y empezó a soltar descargas eléctricas tan intensas que empezaban a quemar la piel.
Visnu sin muchas fuerzas intentaba quitarlo pero las raíces se quemaban y se hacían ceniza. La máscara igualmente se empezó a hacer polvo y todo acabó cuando el brazo terminó hecho una estatua de cerámica.
Nightmare empezó a reír al ver que por fin había acabado con el que tanto tiempo fue su martirio. Estrelló el brazo contra el suelo, rompiendolo en millones de pequeños pedazos mientras seguía riendo. Debido a sus heridas cayó al suelo y a pesar del dolor, reía más fuerte que nunca.
Emily estaba tirada en su cama arropada hasta el cuello, tenía sus ojos cerrados pero no dormía, no podía hacerlo desde hacía semanas. Solo por curiosidad, murió por su ventana para revisar a Gregory, el cual estaba con sus piernas sumerjas en el lago.
Ella salió de la cabaña para acompañarlo y se sentó en la orilla metiendo sus piernas.
—Lamento si fui muy ruda Gregory, estaba muy estresada.
—[No tienes de que disculpar, tús reclamos fueron válidos y aun sigo pensando en ellos].
—No fue nada contra tuya, creo tenias razón con todo esto. Es como perder arfiles, torres y reinas en el ajedrez, aunque duelan nada está pedido aún.
—[Lo sé, pero creo yo también he pasado demasiado tiempo sin hacer nada, tanto que hasta yo siento la culpa]
—Gregory, nada de esto fue tu culpa. No tienes ni idea de cuanto me has ayudado a mi y a mucha gente con tus guías.
—[Comprendo, pero ya creo es suficiente con solo las guías]
—¿A que te refieres?
—[Intentaré resolver las cosas con Christopher. No quiero saber que pasará con esto, espero sea mejor así]
—¿Qué? ¿Gregory qué estas planeando?.
—[Emily, ya ha sido mucho tiempo siendo yo alguien quieto y expectante, Christopher ya pasó lo que se necesitaba para que no muriera antes, aunque se que no tengo posibilidades de hacerle nada].
—No me gusta nada lo que estas diciendo, se que debe haber una forma de solucionar todo esto como tu lo haces, no vale la pena cambiar todo a última hora.
—[Ya todo lo que se debió hacer con la cabeza se acabó Emily. Pase lo que pase de ahora en adelante, yo se que será para bien].
El caballo empezó a caminar, hundiendose en el agua con cada paso.
—¿Qué estas haciendo?... Gregory no entiendo que quieres.
—[Haré lo que deba hacer, pero tú puedes entrar acá cuando desees, tienes la puerta abierta siempre]
Gregory siguió caminando hasta dejarse de ver. Ella hundió su cabeza para ver donde estaba, para había desaparecido. Ahora ella estaba sola.
Capítulo #12
En búsqueda de un hogar
Dentro de su habitación, Evy estaba en una cámara de vidrio, rodeada por un líquido verde mientras sus venas se enegrecian en momentos y luego volvían a la normalidad. Estaba en coma en un tanque al que Nicolás le daba los últimos toques con ayuda de Shiva.
—Enserio no se como pagarte Nico, gracias.
—Déjalo así por ahora, solamente no quiero que se repite lo de mamá.
—Comprendo, y de todo corazón lo lamento.
—No te preocupes, estoy bien, es lo que ella habría querido supongo.
Okaya por su parte preparaba una pocima con ayuda de su hija Cherlin, quien había llegado hacia poco a ayudar. Zoey se encargaba de consolar a Michelle mientras Melian simplemente veía televisión junto a los bebés.
Emily y Gregory estaban en el patio trasero de la casa, con debida preocupación por parte de la chica.
—[Espero sepas que esto no es tu culpa]
—Lo sé Gregory, sin embargo me pesa saber que no he hecho lo suficiente, Mary sigue desaparecida y es por no atrapar a Visnu.
—[Y sin embargo Sati se deshizo de él, todos están poniendo su parte en esto, no estas sola]
—Supongo tienes razón... Igual tengo miedo de lo que pueda pasarle a Evy, sobre todo como se lo pueda tomar Michi y Melian.
—[Ella fue salvada a tiempo, costará sanarla de la manera que lo intentan, pero es funcional]
—A todo esto supongo sabes como curarla, ¿No?
No hubo una respuesta inmediata de Gregory, así que Emily suspiro y se recostó en su cuello.
—Supongo no es algo que debas interferir.
—[Podría hacerlo, pero es algo que traerá un sacrificio grande, uno que se jugarán muchas cosas pero se pueden perder más, pero es tu decisión si decides tomarla]
—Cuando hablas de sacrificios nunca es a la ligera, paso con Melody, pasó con papá y con Juliette... Alguien de acá morirá, ¿Verdad?...
De nuevo, no hubo respuesta de Gregory, su silencio contestó la pregunta de Emily.
—... Si no la tomamos, Evy morirá y se destruirá esa familia, pero si la tomamos... No se que hacer Gregory.
—[Ahora supongo si es momento de urgencia para escoger, lamento la presión Emily]
—Maldita sea... Espero valga la pena Gregory... Dime como se le puede curar.
—[La sangre de Christopher].
—.... Ese es el sacrificio?... Ah... Pobre Christopher...
Emily dejo caer su rostro sobre el lomo de Gregory, suspirando y pasando sus manos sobre su negro pelaje.
—... Creo es algo que debe ser ¿No?... Deseaba de corazón un día reunirnos los tres, sanos, sin maldiciones y libres, pero es mejor el bien común supongo.
Emily entro a la casa para ir con Shiva y Nicolás. Ellos estaban inyectando la pocima de Okaya en el tanque, sin observar mucho cambio en Evy. Aprovecho el que notaron su llegada para contarles lo que Gregory le había dicho. Nicolas y Shiva empezaron a cuestionar la información pero tras un rato, llegaron a la conclusión de que tenia sentido.
Los tres salieron del cuarto a la sala, donde las chicas las esperaban.
—¿Pasó algo? —pregunto Michelle.
—No te preocupes Michi, no es nada malo, solamente dejo volver a la casa a traer algo —respondió Shiva —Ya sabemos como curar a tu mamá.
Michelle se alegró con la noticia junto a Zoey, las cuales esperaban que Shiva hiciera lo suyo. Fue notable su extrañeza y confusión cuando Shiva regresó y en su mano solo sostenía su brújula.
—¿Uh? ¿Papá que es eso?
—Es algo para buscar la cura de Evy
—No entiendo, ¿Cual es la cura?
—Es... Bueno... Es la sangre de Nightmare.
La habitación quedo en silencio.
—Hm.. ¿Nico va a ayudarte? —preguntó Michelle.
—Lo lamento pero no, él moriría si lo enfrenta, sin ofender Nico—respondió Shiva.
—¿Y que hay de Emily?
—Tampoco podría, el veneno de Nightmare parece igual al que mató a Marya, Jeff y Mel, así que solo puede ser alguien con sello de sangre para evitar morir intoxicado.
—¿Entonces irás tú solo? —pregunto Zoey preocupada.
—Me temo qué sí, soy la única persona que puede salir de esa Zoey, pero te aseguro que saldré bien de esto.
Zoey volvió a ver a Michelle, ambas con angustia pero la mayor se levantó del sofá.
—¿Zoey? Tranquila amor, estaré bien te lo prometo.
—No te preocupes papá, solo iré un momento al baño.
Tras Zoey entrar al baño y cerrar con llave, Shiva dio un suspiro y sacó de su bolsillo la esfera de jade.
—Miren, les aseguro que volveré acá sano y salvo.
Emily volteaba a ver a Gregory desde la ventana esperando alguna buena señal.
—[Él debe ir por su cuenta, lo que pase luego será lo que debe pasar]
Emily asintió y le dio la razón a Shiva ante los presentes. No tardaron mucho en convencerlos y fue entonces que Shiva salió de la casa, siguiendo su brujula la cual apuntaba lo que el más necesitara encontrar, en este caso a Nightmare.
Para su fortuna, Nightmare no estaba aún en el mundo del templo de hornos. Aún se encontraba en Simul, pero en un lugar sumamente riesgoso y de recuerdos delicados. Se trataba de un bosque alejado de cualquier poblado de la nación, refugio de las bestias y seres irracionales que no podían adaptarse a la urbanidad. El chico corría mientras apretaba su cabeza gritando, el haber visto a Shiva no hacía más que despertar terribles recuerdos.
En su mente reapareció el asedio del Imperio al palacio de Hornos, recordaba que esa era la última vez que vio a sus amigos. Pero sobre todo, recordó especialmente a Shiva como el ángel que los separo para siempre, él que estuvo en el momento menos indicado y arruinó su vida. Ahora mismo sentía algo nuevo, la urgencia de buscar venganza.
En la casa de Evy, tocaron la puerta y al abrir Nicolás, se topo con Sati y Sick, estando la primera con ropa de incógnito. Michelle se alegro notablemente al verla y corrio a abrazarlas. Emily sonreía al ver a Sati por fin en su cuerpo, aunque sintió una extraña sensación cuando se quitó la chaqueta y sombrero que la encubrian, mostrando su hombro vendado y un parche cubriendo su ojo derecho. Recordando lo que Gregory dijo de tomar sacrificios.
—Oigan por cierto, ¿Dónde está Shiva? —pregunto Sati.
—Salió a por sangre de Nightmare —Respondió Nicolás.
—Eh... Supongo entiendo.
—Por cierto, ¿Como ha estado Evy? —preguntó Sick.
—Sigue estable, ¿Quieresn ir a verla?
Ambas subieron con Nicolás al segundo piso mientras Michelle quedo a solas con Emily hasta que un grito las sorprendió.
—¡Melian quiere que Zoey se apure en el baño! —decía la chica luego de dar varios golpes a la puerta sin obtener respuesta.
—Melian no grites, ella necesita tiempo —dijo Michelle.
—No es cierto, Melian no oye a nadie del otro lado.
Emily oyó la conversación y sintió una extraña sensación así que fue a revisar y pegar su oído a la puerta.
—Melian tiene razón, no suena nadie...
La chica tomó una decisión impulsiva y rompió el cerrojo para abrir la puerta.
Para el susto de las chicas, Zoey no estaba en el baño, además de que la ventana estaba abierta.
Rápidamente corrieron al patio trasero donde solo estaba Gregory. Melian y Michelle gritaban el nombre de Zoey, pero Emily se quedó observando al caballo.
—¿Sabias que esto iba a pasar? ¿Porqué no la detuviste?
—[Tomaste una decisión Emily, te aseguro que si ella no hubiera escapado, todo iba a ir peor].
Shiva subía una colina siguiendo el rumbo de su brujula, pero alrededor suyo empezó a notar frente a él, habían árboles muertos. Pudo reconocer esa entrada, también el césped donde estaban sus pies.
Una pesadez se hizo presente en su pecho, no era un simple bosque para él. Era el lugar donde conoció a Melody, donde todo cambió para él, donde supo que Simul era su lugar, este bosque fue su lugar de mayor cambio. A pesar de todo, el nunca quiso adentrarse hasta este momento, todo por salvar a su mejor amiga.
Nightmare oía sus pisadas a la distancia, el crujir de las hojas secas aumentaba su ira. No solo quería venganza, quería hacerlo sufrir por todo lo que el causó. Tomó su máscara de gas y abrió una trampilla de la cual salió humo morado. Fue absorbido por los árboles rodeandolo y las raíces en el subsuelo brillaban en un púrpura.
Shiva oyó el sonido de la madera crujir alrededor suyo y antes de poder huir del lugar, las ramas de los árboles se unian entre ellas y crecían, hasta formar una gran figura que transpiraba humo morado que se lanzó a atacar a Shiva.
Usaba grietas en el suelo para tratar de hundir las raíces y crearlas en las ramas para partirlas, pero solo las dividía y creían más ramas con igual grosor.
Las ramas tomaron uno de sus brazos y lo aplastaron, intento aguantar a toda costa el dolor y al crear burbujas sepresión sobre las ramas, Shiva las hizo prenderse fuego y explotar, dejándolo libre. Sacó de su bolsillo la esfera y la acerco a su brazo herido, sanandose por completo de la lesión.
Más ramas se acercaban a él, haciendo que recurriera a crear más burbujas de presión que hicieron arder no solo las ramas si no también los árboles. Uno de ellos cayó en la espalda de Shiva, golpeando su espalda en un ángulo para solo empujarlo. Aunque él soltó la esfera y está fue destrozada cuando la tonelada de madera en llamas la aplastó.
Los árboles a su alrededor empezaron a explotar uno a uno dándole fin al conflicto, quedando Shiva ahora sin su esfera y restringido de oportunidades. El suspiro y siguió adelante aunque oía unos pasos cercanos.
Su piel qué estaba agrietada, se rompía más y buscaba alrededor suyo a quien lo seguía. Vio un árbol moviéndose un poco y lo hizo explotar con una burbuja de presión solo para toparse con la amarga sorpresa que atrás estaba quien menos quería ver ahora.
—¡¿Zoey?!
—... Eh... Hola papá jeje.
—No no no, ¿Porqué me seguiste? Regresa ahora mismo a la casa de Evy.
—Pues... No quería que hicieras esto solo papá, esto es muy peligroso.
—Y por más razón no debías venir, es que... —gruñia mientras su cabeza se agrietaba más.
—... Lo lamento papá.
—No, nada de lo lamento. ¡No debiste venir acá! ¡¿Acaso no pensaste en todo lo que esto iba a ser?!
Zoey ya no decía nada, solo estaba cabizbaja sin saber que hacer.
—... Solo regresa allá por favor, no quiero problemas contigo Zoey.
—Es que... Es que no se por donde regresar.
—¿Qué?... Ah mira, solo sígueme y haz todo lo que te diga ¿Entendido?.
—Esta bien papá.
Ambos volvieron a caminar, siguiendo el rumbo que la brujula les indicaba sin saber que Nightmare sentía que ellos se acercaban, queriendo atacarlos de las formas que el bosque podía.
Sentía los pasos del padre y la hija caminar sobre el césped lleno de rocío y tenía atrapado en sus brazos una bestia llena de verrugas y moco. Hizo que el humo de su boca entrara en la criatura la cual todos sus pares de ojos de tornaron negros, haciendo que todos los presentes en el bosque experimentaran alucinaciones.
Los efectos no tardaron en llegar hasta el par, quienes al caminar, se toparon una puerta blanca. Los dos quedaron extrañados y alerta.
—... Papá, se parece a la puerta de la casa.
—Creo lo es.
Ambos se acercaban temerosos a observarla a detalle, Zoey lentamente puso su mano sobre el picaporte.
—Zoey aleja tu mano de ahí.
—Pero, no creo pase nada, es solo una puerta sin nada atrás...creo.
Shiva la observó bien y suspiro, dejando que ella abriera la puerta.
Para la sorpresa de ambos, tras la misma estaba la sala de su casa a oscuras. Quedaron confundidos y asustados, siendo Zoey quien entró primero.
—¿Volvimos a casa?... ¿Que es esto?
Shiva la siguió fijandose en detalles, el empezaba a notar cosas que lo llenaron de temor.
—Zoey, vamonos ya.
—¿Qué? ¿Hay algo raro?
—Zoey te lo ordeno, no busques más acá, nos vamos ya.
—Vamos papá, no creo que sea tan malo, dudo que nos vayan a matar —Dijo Zoey mientras abría la puerta del cuarto de su padre.
—¡Zoey no abras esa puerta! ¡No lo hagas!
Antes de terminar esa oración, la puerta estaba abierta y en la misma, había un cuarto oscuro, desordenado y silencioso. En la cama había una sola figura acostada. Era el propio Shiva, con una mirada muerta, desnudo de torso, muy delgado y sollozando.
Zoey al ver esto retrocedió asustada hacia su padre abrazandolo.
—Esto... Esto es una ilusión ¿Cierto?
Shiva cerró los ojos y el puño con fuerza, pero tras un suspiro, su postura se relajo y abrazo a Zoey.
—No lo es... Es un recuerdo.
—¿Qué?
—Nunca quise que supieras esto, nunca quise que me vieras así... Esto fue poco después de que nacieras Zoey, tú madre estaba muerta y yo, realmente no sabía que hacer.
El Shiva del recuerdo seguía acostado, mirando en la mesa de noche a su lado una prenda negra que pertenecía a Melody.
Zoey se escondió en el pecho de Shiva abrazandolo con fuerza.
—¿Q-qué? ¿Que paso luego?...
Shiva miro de reojo como su recuerdo se sentaba sobre la cama y saco de la mesa unas tijeras. Todo eso su mente lo había bloqueado pues fue su punto más bajo y no quería recordar más, así que no respondió a su hija.
El recuerdo tomo las tijeras con ambas manos y las dirigió hacia sí mismo, se quedó observandolas por varios segundos apretandolas con fuerza y apuntando el filo a su propio vientre. Estaba listo para tomar fuerzas, pero algo los tomó por sorpresa tanto a él como a los que observaban, el llanto de un bebé.
Zoey se separo del pecho de Shiva con la cara mojada y vio como el recuerdo salió del cuarto traspasandolos y dirigiendose al cuarto de Zoey. Ellos dos lo siguieron y vieron como este cargaba algo de una cuna, era Zoey.
La bebé no paraba de llorar y el recuerdo intentaba mecerla para calmarla.
—No llores, mi bebé no llores.
Zoey se junto más a Shiva mientras ella aguantaba las ganas de romper en llanto.
—No llores... Papá esta aquí...—decía el recuerdo, quien lograba qué la bebé se calmara —Todo va a estar bien.
La bebé se durmió plácidamente en sus brazos mientras el recuerdo empezaba a llorar abrazándola. Zoey se aferraba al brazo de Shiva sollozando, quien la abrazó con fuerza acariciando su espalda.
—L-lo lamento papá... E-enserio lamento todo...
—Zoey mi vida, no te lamentes, recordé todo esto —decía Shiva acariciando la mejilla de su hija —Estaba en lo más bajo, no sabía ni si valía la pena seguir sabiendo que le falle a Melody... Pero supe que tú ahora eres quien dependía de mi, te volviste mi razón de ser Zoey, eres lo más preciado que tengo.
Beso su frente y Zoey sonrió aún sin poder parar de llorar. Se volvió a recostar en el pecho de su padre y notó como toda la casa alrededor de ellos se empezó a derrumbar, volviendo al bosque sombrío y a unos metros de ellos, estaba Nightmare de pie con la criatura muerta en su mano.
Padre e hija se separaron del abrazo al ver al chico. Zoey sentía miedo mientras Shiva lo observaba con determinación.
—No sabes... No sabes todo lo que perdí por ti... No me recuerdas... No recuerdas el asedio de hornos.
—Zoey, escóndete, esto es entre nosotros.
Zoey le hizo caso a su padre, pero al alejarse un poco, los árboles unieron sus ramas, atrapandolos a los tres.
Antes de Shiva poder hacer algo, un potente golpe cayó sobre su vientre que lo derribó al suelo. Nightmare estaba sobre él lleno de rayos morados. Planeaba clavar piezas de metal contaminadas en Shiva pero algo lo jaló hacia atrás. Eran sombras qué Zoey usaba contra el chico.
Los rayos de Nightmare se hicieron más presentes y se movió rápidamente entre ambos, estaba fijo en atacar a Shiva pero entre él y Zoey lograban repelerlo.
Nightmare sin embargo era más audaz al combate y pudo atacar varias veces a ambos, incluso en un momento, logró clavar sus tubos contaminados en la cara de Shiva e inyectar veneno, pero a su desgracia, cuando las toxinas estaban en sus venas, estas se iluninaron y su sello de sangre lo protegió.
Visto el ataque a su padre, Zoey se lanzó contra Nightmare físicamente. Este intento hacer lo mismo pero sombras atraparon su brazo y destrozaron los tubos y el metal, arrancandolos de su piel y haciéndolo gritar. Shiva aprovechó la situación y creo una burbuja de presión sobre la mano de Nightmare, la cual explotó aún con el inmóvil.
—¡Mantenlo ahí Zoey! ¡Necesitamos su sangre!
Zoey atrapó el otro brazo con las sombras mientras Shiva sacaba de su bolsillo unos tubos de ensayo qué acercó a la herida sangrante, llenandolos.
La situaciones era insultante para el chico, parecía que no se tomaban enserio la situación y no hacían más que enojarlo más. Su cuerpo se empezó a llenar de rayos morados qué los asustaron a ambos. Logró safarse de las sombras y tomó a Zoey del cabello, jalandolo con fuerza y estrellando su cuerpo contra el suelo.
Shiva se lanzó contra Nightmare con toda violencia, su cara se agrietaba más y se caían pedazos de su propia piel, dejando ver tras la misma un fondo espacial. El chico aprovechó un tubo de metal suelto en su brazo y lo usó para atravesar el vientre de Shiva. Esto lo dejó inmóvil unos segundos y su oponente lo atacó con las garras metálicas en su mano, cortando profundamente su vientre y tirandolo al suelo.
De nuevo las sombras atraparon a Nightmare pero este se libro fácilmente de ellas, corrió hacia Zoey la cual tacleo y dejándola en el suelo, la tomó del cuello con ambas manos para estrangularla.
Ella hacia lo posible para quitárselo de encima mientras sentía como su fuerza aumentaba en su cuello.
—¿Acaso sabes lo que es perder todo? ¿Sabes lo que es ver morir a todos lo que conociste y quisiste? ¿Que tu hermano y tu única amiga desaparezca? ¿Acaso sabes que es ser un esclavo donde cada segundo era una agonía?.
Nightmare miraba con ira a Zoey hasta que Shiva lo jaló del cabello y le dio un golpe con la suficiente fuerza para destrozar la máscara de gas atornillada a su cara.
Zoey logró recuperar aire y su padre la ayudo a levantarse, saltando junto a ella a la rama de un árbol.
—¿Estas bien amor? Dime que estas bien Zoey.
—E-estoy bien papá, solo necesito respirar
Ella no tardó en ver el vientre sangrante de su padre preocupandose.
—No te preocupes, va a sanar, solo debemos irnos de aquí rápido, ya tenemos lo que necesitábamos —decía Shiva acariciando la mejilla de Zoey.
Un gran grito los interrumpió y la rama donde estaban explotó con un rayo, haciéndolos caer al suelo. Nightmare empezó a correr a toda velocidad hacia ellos con la cara ensangrentada, pero Shiva y Zoey se unieron de espaldas y lo golpearon en la cabeza.
Retrocedió un poco y lanzó una gran cantidad de rayos a ellos. Zoey pudo cubrirlos a ambos con las sombras y Shiva abrió una gran grieta bajo Nightmare, quien logró esquivarla tambaleandose. La chica corrió mientras hacía que las sombras atrapaban al chico y su padre explotó una burbuja de presión frente a él para tratar de dejarlo fuera de combate.
El plan marchaba bien hasta que el chico dio un poderoso grito e iluminó la zona con una potente luz morada saliendo de su boca y disipando las sombras. Tomó a Shiva de la camisa con fuerza y empezó a darle cabezasos sin darle la oportunidad de sacarlo.
Zoey corrió hacia atrás para golpearlo en la nuca, pero Nightmare la agarró de la muñeca, soltó a Shiva y de un codazo, rompió el brazo de la chica con la suficiente fuerza para arrancarlo. Antes de que ella pudiera gritar, le dio golpes con el poco metal que quedaba en su cuerpo y la agarró del cuello. Ella intentaba sacarse peor él clavo sus uñas en su tráquea y la arrojó contra un árbol, dejándola inerte.
Volteo a ver a Shiva pero este cayó sobre él. La piel de su rostro ya se había caído por completo y en su lugar parecía un cristal lleno de galaxias pequeñas. El hombre desquitaba su ira contra Nightmare encerrando a ambos en una burbuja de presión cuyo calor empezaba a derretir el metal, quemando la piel del chico.
—¡No vuelvas a tocar a mi familia! ¡No vuelvas a aparecer jamás por aquí! ¡Me oyes!
Nightmare sentía miedo al ver a Shiva así, sufría un calor indescriptible por el metal derretido y la falta de oxígeno en sí. Sabía que iba a morir si no actuaba rápido. En una medida desesperadas, levantó su dedo señalando a Zoey, quien seguía inerte y tirada en el césped. Shiva volteo un momento y su ira desapareció al ver a su hija.
—¿Zoey?.
Soltó a Nightmare y deshizo la burbuja de presión, dejando que este pudiera tocar el rocío del suelo y desaparecer en el agua. Shiva corrió como pudo a auxiliar a su hija quien parecía derretirse en un liquido negro.
—Zoey no te preocupes, estoy aquí, estarás bien cariño.
Shiva intentaba mantener la calma mientras cargaba a su hija intentando despertarla, pero no tenía respuesta. La preocupación y el terror se apoderada de él. Zoey no parecía respirar y se desangraba.
Lleno de miedo, intento tomar los signos de su hija pero no sintió nada. En ese momento, todo el mundo de Shiva empezó a desmoronarse.
—No... No, por favor no me hagas esto Zoey, ¡P-por favor no!
Shiva empezó a romper en llanto mientras abrazaba a su hija, le suplicaba entre sollozos el perdón, la persona más importante de toda su vida estaba en sus brazos inerte.
La tristeza y la desperacion invadian a Shiva, pero un ruido cambio todo para él. Zoey intentó respirar con mucha dificultad, soltando sangre de su boca.
Al ver esto, Shiva dejó de llorar y sintió una alegría que nunca creyó tener, pero volvió a la realidad viendo el estado actual de Zoey. Aún si seguía viva, no podía seguir mucho tiempo y sus heridas la iban a matar antes de que pudieran regenerarse.
No tenía nada para curarla, no sabia que hacer, pero hubo una idea que resono en su cabeza a pesar de lo que implicaba, darle toda su energía divina.
Shiva estaba listo para hacerlo, sin embargo antes notó sus propias heridas, apretó los puños pero tras un suspiro, puso sus manos sobre la cabeza y pecho de Zoey.
Las venas de sus manos y de cuerpo de Zoey se iluminaron. Shiva se sentía cada vez más vacío, pero esperaba todo esto fuera suficiente para que su hija pudiera sanarse a tiempo.
Llego el momento en que ya no sentía energía en sí mismo, el había vuelto a ser mortal y al instante empezaron las consecuencias. La gran herida en su vientre se rompió y empezó a desangrarse, haciendolo gritar de dolor. Su respiración se hacía más débil y su visión borrosa.
El empezar a perder tanta sangre hizo que Shiva empezara a delirar. La Zoey qué tenía en sus brazos volvía a ser la misma bebé que hacía años le había salvado la vida, estaba llorando y él sabía como consolarla.
—N-no... No llores pequeña.... Papá e-está aquí.
Shiva volvía a llorar igual que la última vez que estuvo así, todo mientras acariciaba la cabeza de una Zoey inconsciente.
—Todo... Va a salir bien...
Las lágrimas que caían sobre Zoey se detuvieron. El silencio invadió los alrededores. El mismo árbol donde Shiva, hacia más de veinte años conoció a su primer amor, era el mismo donde acababa de hacer el mayor sacrificio por la persona que más ama.
Capítulo #11
Sangre
Una gotera empezó a caer sobre la cabeza de Mary, aunque no pusiera atención a esta. Frente a ella, Nightmare y Visnu trabajaban en tenerla instalada en una maquina. El miedo la tenía paralizada mientras Visnu acariciaba su hombro.
—Te has portado muy bien Mary, sin casarnos tantos problemas, te daríamos una recompensa pero ya encontramos un pequeño detalle
Visnu de acerco a ella mientras acariciaba sus orejas.
—No nos dijiste que no tenias alma, eso nos hubiera traído muchos problemas.
Mary temblaba de miedo viendo a Visnu, el cuerpo de su mejor amiga había sido robado por un ser de maldad pura y no terminaba de asimilarlo.
—Afortunadamente, tenemos algo que nos va a ahorrar esos problemas, Nightmare.
A la mención de su nombre, Nightmare saco de su bolsillo el amuleto, ella empezó a emitir pequeños chillidos de miedo sin poder huir.
—Supongo ya sabias de eso y por eso querías recuperarla, pero tampoco tenias mucha prisa. Nosotros si la tenemos, y creo te ahorraremos el trabajo de recuperar tu alma.
Tras esto, Visnu tomo el medallon y observo la madera, buscando alguna marca.
—Chernobog, así se llama el demonio que tiene tu alma, espero no hayan intereses.
Visnu se alejó de la camilla mientras Nightmare empezó a desatar a Mary solo para someterla con sus brazos mientras ella intentaba escapar gritando y llorando.
Los tres llegaron a una colina cercana al palacio de Hornos, Visnu aun sujetaba el amuleto levantandolo a su cabeza. Tomó la madera con ambas manos y sin mucho esfuerzo, la partió a la mitad, dejando caer los peridotos al césped morado mientras salía humo azul de la madera que se empezó a incendiar tras la fractura. El césped de la colina empezó a quemarse soltando un humo azul.
La visión de los presentes se hacía más opaca. Lo único que podían ver era el humo y llamas azules hasta que cientos de buitres volaban entre el humo, pasando cerca de ellos. Mary estaba aterrada mientras
Visnu extendió su mano y agarró un buitre del cuello, el cual soltó un grave y gutural grito a medida que se tornaba completamente azul y sus ojos rojos como el infierno. Empezaba a cambiar su apariencia a una humanoide qué cayó al suelo cuando Visnu lo soltó y se arrastró tratando de hundirse en la tierra. Plumas cubrían a la figura que poco a poco enderezaba su postura poniéndose de pie, volviendo a ver a los presentes, mostrando un prominente pico negro y unos ojos pequeños.
—Chernobog, creo tienes algo que esta chica desea recuperar —dijo Visnu.
—Mariana Lucianna Ferdinand Hoffman... Tú madre hizo un trato conmigo, pero ella está muerta
—¡No! ¡Vete! ¡No quiero mi alma! ¡No quiero nada con Rebeca! —gritaba Mary llorando.
—¿Tú madre se llamaba Rebeca? Que lindo nombre, debiste decirlo antes —dijo Visnu —¿No sería todo más fácil y agradable si tenemos una reunión de madre e hija?.
—Se puede... Si puedo traerla.
—¿Entonces que esperas?
El humo alrededor de ellos se dispersaba mostrando un paisaje desolado rodeado de pinos y nieve. Una risa femenina se oía en la cercanía lo que aumento la desesperación de Mary. Una mujer de mediana edad caminaba hacia ellos sonriendo, acercándose específicamente a Mary.
La chica no dejaba de llorar y gritar, retorciendose mientras Nightmare la sujetaba. Rebeca le acaricia la mejilla con una sonrisa amplia.
—Ay Mariana, mira cuanto has crecido niña mía.
—¡No soy tu hija! ¡Aléjate! ¡Por favor vete de aquí! ¡Vete!
Visnu se mantenía junto a Chernobog mirando con entusiasmo el sufrimiento de Mary.
—Aún tenemos... Un trato que hacer.
—Lo sé lo sé —dijo Visnu, recogiendo un puño de tierra del suelo, el cual al apretar su mano se volvió el amuleto —Vengan todos aquí, a lo que vinimos.
En aquel abismo, Sati retrocedia para impulsarse y correr hacia la barrera, chocando con fuerza contra ella esperando algún cambio.
Las demás chicas tenían reacciones mixtas con sus esfuerzos, algunas estaban entusiastas y esperaban algo bueno, otras estaban dudando de si era buena idea y pensaban que habían otras alternativas, mientras que las restantes dudaban de la capacidad cognitiva de Sati.
La chica de armadura se acercó a Sati quien estaba tirada en el suelo y la ayudo a levantarse.
—No digo que hagas mal intentando escapar, solo pienso que no vale la pena romperte la cabeza contra esa barrera.
—Necesito romper esa pared, necesito salir de aquí para recuperar mi cuerpo.
—Lo sé, pero, ¿Y si fuera más fácil que eso?
Seguidamente señaló la marca de la mano de Emily. Sati se quedo observandola detenidamente, en específico los pequeños agujeros de sus garras y tuvo una idea.
Se separó de la chica y se pego al muro, poniendo su mano sobre la marca e intentando clavar sus uñas en los agujeros. Al hacerlo, empezó a rasgar la barrera y el otro lado empezaba a verse como lo que Visnu tenía al frente.
Mientras Chernobog se encargaba de negociar con Rebeca el regreso del alma de su hija, Visnu observaba sonriente hasta que sintió un hormigueo en su mano izquierda. Al instante de volver a verla, su hombro se flexiono involuntariamente y con su otra mano sujeto con fuerza su muñeca para tener su extremidad quieta. Nightmare notó eso y soltó a Mary para ir con Visnu.
—¿Qué paso?.
—Nada, tu vete a mantener quieta a esa mocosa.
Mary se mantenía inmóvil mientras Chernobog devolvía su alma a su cuerpo, Nightmare volvió a con ellos a sujetar a Mary.
Sati vio como la rasgadura empezaba a cerrarse y trato de evitar que se juntaran ambas partes.
—¡Ah no! ¡Tú no te vas a librar!
Una vez la pudo abrir de nuevo, metió su cabeza en el agujero y de repente ya no estaba rodeada de oscuridad, había vuelto a su cuerpo.
Miró a su alrededor y su preocupación aumentó al ver a Mary siendo cargada hacia el palacio de Hornos seguida por Rebecca y Chernobog.
Antes de que pudiera lanzarse hacia ellos, su mano derecha se lanzó a asfixiarla hasta que Sati volvió a estar en el abismo, Visnu logró recuperar su cuerpo.
—Maldita sucubo, debiste quedarte muerta.
Sati cayó sentada mientras el resto de chicas la rodeaban ayudándola a levantarse. La mujer tenía una sonrisa amplia mientras miraba la rasgadura.
—Lo sabía, debo volver ahí.
Visnu abrió sus alas y voló hasta el palacio de hornos. Nightmare aprovechaba la inconsciencia de Mary para acomodarla en la camilla y someterla con correas.
—Espero el rato haya resultado —dijo Visnu.
—Así fue, les deseo la mejor de las suertes en su trabajo —respondió Chernobog, el cual se desvanecido en una llama azul.
Rebecca se acomodo sobre su hija lamiendo su cuello, haciéndose translúcida a los presentes y empezaba a acomodarse a través del cuerpo de Mary.
—¿Qué te pasó allá? —pregunto Nightmare.
—Ella quiere escapar —respondió Visnu.
—¿La chica a la que le robaste el cuerpo?
—Si, creo ahora debemos apurarnos, solo nos falta la caja, y creo sé donde se le puede conseguir.
—Entonces ve allá.
Visnu se dio la vuelta hasta que su brazo empezó a temblar de nuevo y lo sujeto, llamando al atención de su compañero.
—Lo intentaré, pero si me tardo, ve a casa de Evy, ella sabe —dijo Visnu mientras mordía su labio con la suficiente fuerza para clavar sus colmillos.
Nightmare observaba a Visnu saliendo del palacio de hornos. Bajo su máscara de gas, había una leve sonrisa de ver al hombre sufriendo.
Visnu extendió sus alas para volar hacia el pozo, pero mientras iba descendiendo, Sati recuperó el control de su cuerpo y empezó a desviar su rumbo.
—Debo volver a casa debo, volver con Sick.
Al llegar a Simul, la recibió la luz del sol recién saliendo, haciendo sentir una paz inmensa en la chica.
Su mano derecha sin embargo, transmuto el hacha que se dirigió a una ala y la cortó, haciendo gritar a Sati de dolor y desviandola sin control. Ella intentaba recuperar el vuelo pero Visnu retomo control de su cuerpo y se lanzó al pavimento de la autopista antigua.
A unas decenas de metros, Amy abría las puertas del cabaret para iniciar sus labores pero vio la onda del impacto, se quedó confundida y estaba acercándose a su escritorio para sacar la escopeta que Mary le había dejado en caso de querer defender el cabaret. Vio como algo se acercaba a toda velocidad hacia ella y antes de poder disparar, esto se estrelló contra la entrada, adentrandose al cabaret y dejando ver que se trataba de Sati.
Visnu estaba en control de su cuerpo, tratando de esquivar los hachazos que Sati le daba. Amy sabía que se trataba de Visnu y debía atacarlo. Corrió hacia el chorreando un ácido de sus manos. Si bien este no le hizo daño al hombre, soltó un gas denso que lo cegaba y en ese momento Sati recuperó el control. Sati no comprendía lo que pasaba hasta que recibió un golpe por parte de Amy en la espalda que la lanzó hasta la cocina.
Sati al tener su cabello tapando su ojo izquierdo, esperaba mirar bien con el derecho pero este no funcionaba, supo en ese momento que el alma de Visnu se almacenada también en su ojo.
Intentó levantarse pero Visnu recuperó el control y miraba fijamente a Amy con intensiones de atacarla, pero no pudo avanzar al tener su mano sujetando un mueble, dio codazos a su muñeca tratando de safarse pero Sati ganó control de sí misma, Visnu teniendo control de la mano, arrojó el mueble al suelo, destruyendolo y tirando los trastes y cubiertos en su inherior.
Golpeó a Sati en la cara tirándola al suelo, y ella al caer vio los tenedores y tuvo una idea peligrosa, pensaba mucho en lo que planeaba hacer pero los golpes de Visnu la desesperaron. Fue entonces que tomó un tenedor y lo clavo con fuerza en su ojo derecho, soltando un agonizante grito de dolor mientras se lo extirpo de su cuenca.
Amy se asomó confundida de lo que pasaba y se sintió asqueada de ver a Sati sacándose a sí misma el ojo. Sin embargo estaba curiosa de lo que pasaba, así que se quedó expectante de lo que pasaba. Visnu volvió a recuperar control del cuerpo pero ahora temblaba al perder autonomía. A duras penas se pudo poner de pie sujetando su muñeca con la suficiente fuerza para hacer crujir sus huesos. A Sati le estaba costando también recuperar control de su cuerpo mientras las otras chicas la apoyaban para tener la rasgadura abierta. Sati intentaba salir aunque sentía que sería su último intento y lo consiguió.
Al recuperar acceso a su cuerpo, su brazo empezó a retorcerse erraticamente, tratando de atacarla con su hacha.
Sati de igual forma transmuto un hacha en su mano izquierda.
—¡¿Tanto quieres mi cuerpo?! ¡¿Lo quieres maldita zorra?! ¡Te lo regalo!
Sati gritó esto y dio un golpe con su hacha directamente a su hombro mientras Visnu intentaba recuperar control. El hacha atravesó su carne y hueso. Al suelo cayó su brazo cuya hacha se desvanecido, quedando el cuerpo ensangrentado y respirando agitadamente, observando con su solo ojo, la extremidad en el suelo.
Amy no comprendía lo que había pasado, se acercó lentamente lista para lanzar otra vez ácido, pero vio como la cabeza se volteo a ella y entró más en alerta.
—A-Amy... Amy soy yo je.. Soy Sati.
La mujer reía temblorosa mientras cubría con su mano su herida que soltaba grandes cantidades de sangre.
—D-dame una toalla, p-por favor Amy.
Lágrimas caían del único ojo de Sati, en su cuenca sangrante no habían rastros de regeneración ni en su hombro. Las heridas se mantenían abiertas y hemorragicas, ya no se podían curar como antes.
Amy le acercó temerosamente una toalla qué Sati tomó para cubrir su hombro, para seguidamente caminar temblorosa a la salida, riendo a carcajadas mientras su ojo no dejaba de llorar.
La mujer caminaba dejando un rastro de sangre hasta que a la salida, extendió sus alas y se lanzó al aire, dejando a Amy perturbada y confundida de lo que había pasado.
Sati volaba erraticamente en dirección a su casa, donde al lograr verla a la distancia, empezó a caer en picada aterrizando de pie con dificultad, caminando unos pasos hasta caer sobre la puerta.
—¡S-sick! Sick soy yo, a-ábreme amor
Sick corrió a abrir la puerta, para ver como su esposa cayó al suelo desangrandose y haciéndola entrar en pánico. Sati pudo observar a su amada y mantenía esa débil sonrisa hasta que cayó inconsciente en sus brazos.
El pasar de las horas hizo que Sati fuera recuperando la conciencia, encontrandose en su cama, con su torso desnudo a excepción de las vendas en su hombro y su ojo, no veía a nadie alrededor suyo pero estaba muy débil para gritar, así que susurraba debilmente el nombre de Sick, hasta que ella se asomó al cuarto.
Pudiendo ya ambas verse mutuamente, Sick se acercó lentamente a su esposa, rompiendo en llanto y dejándose caer sobre ella abrazandola, la cual intento corresponder con solo un brazo, aguantando también las ganas de llorar al por fin reunirse con su amada.
El pasar de las horas también se empezó a sentir en la maquina negra, Nightmare sentía que su compañero falló en mantener en control a la dueña del cuerpo, así que ahora estaba todo en sus manos.
—Creo ya no habrá ningún imperio infinito Visnu, ahora solo seré yo, seremos Gregory, Emily y yo, libres, felices y sobre todo, al fin seremos reales, completamente reales.
El chico empezó a caminar afuera del palacio sonriente, agradecía saber donde debía ir, pero también estaba feliz de ya haberse deshecho de una traba en sus planes reales.
Shiva y Evy estaban en el comedor de la casa de la chica hablando por teléfono con Sick y Sati, los dos estaban felices y tranquilos por ver que su amiga estaba de vuelta, y pensaban ir a visitarla en la tarde, una vez la llamada terminó, ambos quedaron solos.
—Espero que ya todo haya acabado —dijo Shiva.
—Sep, pero desearía que Visnu no vuelva acá, ya son suficientes malos recuerdos —respondió Evy.
—¿Malos recuerdos?... ¿Es sobre Mel?
—No no no... Bueno, tal vez...
—Ah pequeña, te entiendo, yo también la extraño mucho y hace mucha falta. Me atrevería a decir que con ella acá, todo esto no habría durado ni una tarde.
Evy río con el comentario de su amigo, sin embargo la melancolía seguía con ella.
—... Lo se Evy, sé muy bien lo que es perder al amor de tu vida así.
—...No debía ser así, ella no debía irse ni dejarnos a mi y a las niñas...
Tras decir eso, Evy se lanzó a abrazar a Shiva, quien correspondió el abrazo con fuerza.
—... No hay día donde no extrañe a Melody y me pregunte que sería de mi y Zoey con ella... Pero ahora solo nos tenemos a nosotros pequeña.
—... Lo sé Shivita... Lo sé bien...
Evy sollozo con el abrazo hasta que los interrumpió el tocar de la puerta.
Shiva se separó de Evy y camino lentamente a la puerta, donde al abrirla, del otro lado estaban Zoey, Michelle, Melian, Okaya y los bebés. Shiva se alegró al verlas y se quedo hablando con Okaya mientras que las chicas subían al segundo piso. Evy veía a todos sintiéndose con más melancolía y soledad.
Se levantó a la cocina a servirse un vaso de agua, tras un sorbo, lo dejó en el lavabo, quedándose ella observando la ventana al patio trasero.
—Tienes una linda casa —sono una voz susurrante a su lado.
Evy no volteo para saber que se trataba de Nightmare a su lado, desapareciendo su cara melancólica.
—Si.. Recién volvimos aquí, quería invitarte un día.
—Gracias Evy, pero quiero saber algo rápido.
El chico puso su fría y pálida mano sobre el hombro de Evy, quien se dignaba a estar quieta.
—¿Porqué no me dices donde está la caja?
—Porque hace años no la veo, no está aquí ni se donde estaría.
—Me dijeron que tu sabias, por favor no me mientas Evy, no queremos eso.
—... ¿Y si supiera? ¿Y si simplemente no te quiero decir nadita? —dijo Evy, volteando a ver a Nightmare.
Nightmare empezó a apretar los puños con la respuesta de Evy.
A la cocina, entró Shiva con Okaya a sorpresa de Nightmare.
Él estaba listo para atacar a quien entrara pero al ver al hombre, algo pasó en él, un nuevo recuerdo, una nueva crisis se disparo en su ser. Reconocía a ese semidios, o al menos lo reconoce cuando era distinto, cuando era un ángel.
—¡¿Nightmare?! ¡Quédate quieta! —gritó Shiva a punto de atacar al chico.
Nightmare recobro la compostura y tomó el vaso de Evy, cuya agua se tornó negra a su tacto y lo estrelló en la cabeza de la chica, haciéndola caer al suelo. Seguidamente abrió la llave y puso su mano en el agua, desapareciendo de la vista de los presentes.
Shiva corrió a auxiliar a Evy, cuyas venas y ojos se empezaban a tornar negros al igual que paso con Juliette. Él rápidamente sacó su esfera de jade y la puso en la frente de la chica, haciendo que el negro desapareciera de sus venas pero ella siguiera retorciendose.
Okaya también corrió a auxiliar a Evy, sacando un frasco de su bolsillo y dándole a beber una medicina la cual pudo calmarla, sin embargo el veneno seguía en ella, y si no lograban erradicarlo lo más antes posible, ella iba a acabar igual que la maestra.
Capítulo #10
Luz
Un taladro perforaba la madera del escenario para colocar una cortina. Esta era la tarea que Mary llevaba realizando seguidamente mientras su mirada se solía desviar a Emily, la cual no se despegaba de una silla mientras abrazaba sus piernas.
—Eh... Emily —dijo Mary.
—Ah si si, ya voy —respondió Emily, levantándose de su asiento.
—No es eso, solo es que si quieres puedes volver a tu cabaña. Marla, Amy y yo nos podemos encargar de todo hoy.
—Te juro que puedo ayudarte, no te preocupes.
Mary bajo del escenario para ir con Emily, a quien puso sus manos en los hombros.
—Emily, yo se como te sientes —dijo Mary —Lo de Juliette no fue tu culpa, no te preocupes.
—No, si fue mi culpa, me despiste y deje que Visnu la asesinara y robara las llaves. —dijo Emily quitándose las manos de su amiga —No quiero descuidar alguna otra cosa, y primero que todo, no quiero fallarte.
–No me estas fallando, eres mi amiga y se lo que necesitas, y lo de ahora es quedarte descansando.
—Mary, más gente va a morir si no hago nada, pero ahora no tengo ni idea de como resolver esto.
Mientras Mary y Emily hablaban, Amy, la cual estaba llenando formularios, oyó lo que decían y decidió hablar.
—¿Y si le pides ayuda a Ruby y Sol? —preguntó Amy.
Las dos amigas volvieron a ver a la chica de lentes, estando Emily pensativa pues podría ser una buena idea.
Mary se mostró reacia a la idea pues no confiaba en Ruby sobre todo, aunque supuso que era lo que mejor quedaba.
Tras un rato, Emily se fue del cabaret yendo en búsqueda de sus primas, empezando con Sol la cual ella sabia el lugar perfecto para encontrarla.
Con una gran vista del atardecer sobre los rascacielos, Sol estaba sentada en una banca llena de musgo. Se trataba del antiguo parque abandonado. Vio acercarse a Emily a la que le dio un espacio.
—Hola Sol, espero no molestarte —dijo Emily.
Sol levanto su mano para señalar un rascacielos.
—El gran banco, esta noche va a ser el primero en ponerse en oscuras —dijo Sol sonriente —Luego le seguirá el hospital general, la sala de asambleas, y luego toda la ciudad. Esta noche al fin tendremos a ese bastardo en nuestras manos.
Emily no entendió a que se refería Sol, pero se sentó a su lado.
—Ah si, hablo de un plan para detener al sujeto eléctrico —dijo Sol—Lamento ignorarte, y de paso, lamento lo de Juliette.
—No te preocupes por mi —repondio Emily —Y gracias, es de eso que quería hablarte.
—¿El asesinato de Juliette? —preguntó Sol, mientras sacaba un cigarro y lo encendía en su boca —¿Quieres?.
—No gracias, no me gusta fumar, y pues, necesito la ayuda tuya y de Ruby.
—No te preocupes por eso, ya tenemos una orden de captura contra Sati.
—No fue Sati, la mató Visnu.
Sol se quito el cigarro de su boca y se acomodó en la banca.
—Sabemos más que bien de toda esa conspiración de Visnu y Nightmare, Emily —dijo Sol —Pero si te soy sincera, no nos interesa.
—¿Qué? Sabes que esto puede terminar en algo mucho más serio de lo que ambas creemos, por eso necesito ayuda —respondió Emily —No puedo hacer nada yo sola.
—Pues no se si sabes que Ruby y yo tenemos miles de asuntos más allá que cortar madera y pescar.
Emily se quedó en silencio con eso, con algo de enojo.
—.. Bueno, lamento decir eso, pero espero comprendas que desde que nuestros padres y madres murieron, nosotras debemos hacernos cargo de todo lo de ellos —dijo Sol —Y no quiero decir que ahuevo todo esta en tus hombros, pero ese asunto es algo que el tío Quidel o mamá habrían solucionado rápido por si mismos.
—Lo se, sé que me falta mucho para ser como papá o mis tíos, pero lo mínimo que quiero es ayuda para investigar lo que pasa —dijo Emily.
—Mira Emily, ahora mismo tenemos muchos problemas, y lo menos que queremos es que veinte millones de habitantes sepan de Visnu y Nightmare, mucho menos de una posesión maligna. Quisiera ayudarte, pero no puedo.
Emily suspiro y se cubrió la cara con sus manos.
—... Supongo tienes razón —respondió Emily —Creo por ahora Gregory puede ayudarme, igual gracias Sol.
—Lamento no poder mucho, pero al menos comprendes todo.
Emily no respondió a su prima, solo se levantó de la banca y empezó a caminar adentrandose en el bosque sin mirar atrás.
Una esfera de cristal con una camilla en su interior, estaba siendo observada por Nightmare, el cual jugaba con unas palancas las cuales movían conductos en la máquina.
Fue sorprendido por el sonido de llaves lo que lo hizo voltear, para observar sorprendido a Visnu.
—¿Creías no podría con esto, viejo amigo? —preguntó Visnu—¿Como vas con la maquina negra?
—Todo esta listo, ya todo esta afinado, pero nos faltan varias cosas como una fuente de energía y la caja —respondió Nightmare.
—Lo bueno es que es poco, ¿Por cierto que clase de energía nos sirve? Creo tengo una tenue idea de donde conseguirla.
—Brujería, un alma podrida, algo así nos servirá, pero tiene que estar vivo.
—Entonces bingo, lastima que nos veamos tan brevemente, pero tengo que salir otra vez —dijo Visnu, no sin antes lanzarle el llavero a Nightmare.
—No importa, tu solo trae la batería, luego veremos la caja.
Nightmare volteo al decir esto último, dándose cuenta que ya estaba de nuevo solo en la maquina negra.
Aprovechando su soledad, Nightmare miró sus manos, vio esos aparatos clavados a su piel y huesos, apretó sus puños e intentó arrancarlos, sin embargo el dolor era infernal para el chico. Hacía mucho no sentía esa urgencia de libertad, pero desde que supo que Gregory y Emily seguían vivos, necesitaba encontrarlos de nuevo.
Los kilómetros de tuberías y circuitos se llenaban de los gritos de agonía de Nightmare mientras seguía intentando quitarse ese metal que lo esclavizaba. No entendía porque lo hacía, pero parecía estaba haciendo algo que por mucho tiempo no había hecho, recordaba quien fue, recuerda que fue Christopher, y eso le dolía más que sus manos qué en un santiamen estaban llenas de su propia sangre y su cara llena de lágrimas.
En los alcantarillado de la gran metrópolis, el sujeto eléctrico corría sin parar. Aún si sabia era el único lugar donde no podría encontrar intrusos a su paz, sabía algo estaba mal.
Sus instintos no metían, el sonido de decenas de botas correr en el agua llegó a sus oídos. Fue entonces que se volvió electricidad pura para avanzar a toda marcha hacia los soldados.
Los mismos se detuvieron al ver en sus radares que se acercaba el sujeto, seguidamente empezaron a preparar el inhibidor. El sujeto se apareció frente a ellos listo para atacarlos aunque fue en vano al estos estar cubiertos por armaduras aislantes.
El miedo se encendió al sentir el inhibidor cargado, así que desapareció de la vista de ellos huyendo lo más rápido que podía. El arma fue activada y si bien el sujeto eléctrico logró escapar su alcance, el edificio arriba de ellos sufrió un apagón qué alarmo a toda la metrópolis.
Sabía que estaba atrapado, solo le quedaba escapar de cualquier forma posible. Empezó a subir por el tendido eléctrico del edificio sin saber que al encender y explotar cada foco en su interior, dejaba ver su paso en el mismo, delatando su posición a las fuerzas públicas de la ciudad.
En la punta del edificio le esperaba un inhibidor, el cual, al notarse como él sujeto se acercaba al último piso, fue activado. El campanazo lo tomó por sorpresa y cayó al suelo de unas oficinas, rodeado de oscuridad y el sonido de pasos de soldados subiendo las escaleras.
En las afueras del centro de la ciudad, Mary estaba dándoles los agradecimientos a Marla y Amy, quienes se estaban retirando al iniciar la noche. Al quedar sola, Mary revisó su teléfono para ver las noticias de los apagones, causando alto de irritación en ella.
—Me lleva la... Y yo que hoy quería ver películas —se dijo a sí misma la mapacha.
Caminaba a la parte trasera del cabaret para encender un generador que compró hacia no mucho tiempo, pero fue interrumpida por un aleteo cerca de ella.
Emily había llegado al lago y notó a Gregory en el corral, dirigiéndose hacia él.
—Supongo ya sabes lo que está pasando, y sabes que necesito ayuda tuya más que de nadie —dijo Emily, reclinandose en una tabla.
—[Eso lo supuse, y ahora creo es momento de darte algo de urgencia] —respondió Gregory.
—¿Urgencia? —preguntó Emily.
—[Aprovecharán la oscuridad para sustraer a tu amiga].
—... ¿Amiga?.. ¿Mary?
Gregory solo volteo su cabeza hacia la dirección del cabaret, respondiendo afirmativamente a su amiga. Emily empezó a correr a toda prisa al lugar, esperando detener lo que pudiera pasarle a Mary.
De regreso a los grandes rascacielos, uno a uno iba sufriendo cortes eléctricos por inhibidores los cuales, aun si recuperaba su fuerza y lograba escapar de los soldados qué lo habían herido, el sujeto eléctrico seguía siendo visible a la ciudad, quien veía con miedo y asombro lo que sucedía.
Las ventanas qué se iluminaban por su paso, explotaban con su paso y los disparos de las fuerzas afuera de los rascacielos. El sujeto estaba tratando de escapar de la metrópolis hasta que empezaba a darse cuenta que estaba quedando acorralado.
No le tocó más remedio que huir al edificio más alto de la ciudad, la torre del Tiranicidio. Avanzaba de columna en columna, reventando los bombillos de cada salón qué atravesaba mientras la ciudad empezaba a cubrirse por una lluvia potente.
No le tardo mucho llegar a la punta de la torre en una gran antena donde volvió a su forma humana, sintiendo la tormenta sobre él. Sonrió oyendo los vehículos aéreos acercandose, pues sabía que en cualquier momento un rayo sería su salvación para fugarse definitivamente.
Sin embargo, un chillido lo desconserto, pudo sentir energía a su lado y fue ahí que se sacó la aterradora sorpresa de un inhibidor. Antes de que el pudiera escapar, un campanazo fue dado a centímetros de su cara. El mismo fue el más potente dado, y su rango se extendió por toda la ciudad dejándola en completa oscuridad.
En el cabaret, cuando Mary empezaba a buscar la fuente de ese aleteo, electricidad se fue. Se quejó por no poder haber ido a tiempo a encender el generador y encendió la luz de su teléfono observando frente a ella un ala negra de demonio. Dio un grito de susto dejando caer su teléfono.
Emily logró llegar al cabaret dando golpes a la puerta exigiendo entrar, pero Mary estaba temblando de miedo al ver como frente a ella se eregia la figura sonriente de Sati con un solo ojo reflejando el dorado. Emily al no tener respuesta, tuvo que romper la puerta. Visnu desapareció de la vista de Mary al entrar la luz de la luna con Emily.
Mary intentó correr hacia su amiga pero algo la empujó y la hizo desaparecer en la oscuridad, haciéndola gritar. Emily no tardo en reaccionar y entre las sombras vio a Visnu sujetando a la mapacha y tapando su boca. Saltó hacia él jalando su brazo derecho y derribandolo al suelo. Visnu cayó al sótano aun sujetando a Mary y aprovechó para esconderse en el lugar.
Emily saltó a perseguirlo pero en su lugar encontró la ventana del sótano abierta y yendo hacia la luna, las dos alas demoníacas alejándose a la distancia.
Mientras Visnu volaba, aguantaba el dolor pues el agarre de Emily, aunque leve, quemó su piel y sentía mareos pues podía haber afectado también su alma.
Habiendo caído cientos de metros hasta una terraza rodeada de tuberías y cables, el sujeto eléctrico estaba despertando débil y adolorido.
Un estruendo metálico lo alertó, pero antes de que pudiera ponerse de pie, un golpe cayó sobre su espalda derribandolo al suelo. Lo tomaron del cuello de la chaqueta y lo levantaron. Era Ruby, quien puso en su cuello cuatro cuchillas unidas, raspando su piel. El sujeto eléctrico intentó soltar una potente descarga eléctrica a la chica pero esta no se inmuto.
Tiro su cabeza contra el frío concreto, hundiendo su cabeza contra el mismo. Tomo las dos manos del hombre y las clavo en el suelo con las cuchillas atravesandolas, haciendolo gritar de dolor mientras ella seguía absorbiendo sin problemas la electricidad.
—No tengo que decirte que estas arruinado para te des cuenta que lo estas —dijo Ruby, mientras ella sonreía.
Puso unas esposas en las manos del sujeto, las cuales sonaban como cascabel siendo pequeños inhibidores qué bloqueaban sus poderes.
Poco a poco la electricidad a regresar a la metrópolis, llenándose de luz en medio de una poderosa tormenta, la cual al fin era de alivio para la gran mayoría.
Sin tener ni un momento de descanso, Sati corría por los alrededores sin toparse nada más que oscuridad. Algunas mujeres la seguían y otras se quedaban quietas, esperando que ella se diera cuenta que no había sentido en buscar una salida de esa manera.
Sati no hacía caso a lo que las demás decían, ya sea apoyo o en oposición. Sin embargo algo paso que ella no se esperaba, una pared invisible a la cual impacto de cara y la hizo caer al suelo.
Todas las mujeres se quedaron sorprendidas con esto, pues nunca supieron que había un borde.
—Ahg.. ¿No que no? —dijo Sati mientras se sobaba la cabeza.
—Oye, esto parece una mano —Dijo la más pequeña.
Sati se levantó a revisar y confirmó lo que ella dijo, era una marca de la mano de Emily, la cual dejó además pequeños agujeros por sus garras.
Sati se asomó un momento por uno de los agujeros mientras las otras mujeres se acercaban curiosas.
—¿Ves algo? —preguntó la de armadura.
—Creo... Creo veo a alguien... Es como azul y con varios brazos —respondió Sati.
Sati veía a ese hombre a la lejanía de espaldas, pero este al volver a verla, lanzó una luz potente que empezó a quemar el ojo de Sati, haciéndola gritar.
Se apartó rápidamente y se cubría la herida gritando de agonía mientras las otras mujeres intentaban auxiliarla. Tras unos minutos Sati por fin pudo dejar de sentir dolor y se quito su mano de su ojo, habiendo tras la misma una cuenca vacía.
Capítulo #9
Las plumas
Rodeada de una oscuridad infinita, dando pasos con un eco sin terminar, Sati no sabia donde estaba.
Había llamado incontables veces a Sick, a Mary, a todos sus seres queridos pero nadie venía a su auxilio. La desesperación la invadia y gritaba sin parar en búsqueda de ayuda.
Entre lagrimas, vagaba sin rumbo hasta derrumbarse sobre sus rodillas, quedando tirada en el suelo sollozando hasta que alguien respondió sus alaridos.
—Primera vez que veo una sin su brazo —Sonó una voz femenina.
Sati dejó de llorar al oírla y volteó para ver la fuente de la misma, siendo que sonaba exactamente igual a sí misma.
Ante ella, había todo un grupo de mujeres, algunas sentadas en sillones antiguos, otras de pie, pero todas observandolas.
La chica retrocedió con miedo al verlas.
—¿Qué hacen aquí? ¿Quienes son ustedes? —preguntó Sati —¿Porqué hablan como yo?
—Nosotras somos tú Sati, todas hemos sido Sati —respondió una de las chicas, de apariencia asiática.
No sobra decir que esto causó más preguntas que respuestas en Sati.
Se acercó tímidamente hacia ellas y ellas le hicieron un espacio para que se pudiera sentar.
—Todas hemos sido tú, en algún momento y lugar distinto —Dijo una chica de apariencia abstracta —Pero ahora somos solo alma y mente.
—¿Qué? No me digan que estoy muerta —dijo Sati —No puedo estarlo, no puedo dejar a Sick sola, necesito volver allá.
—¿Y tus hijos? ¿No piensas volver por ellos? —respondió la más alta del grupo.
—Por ellos también lo juro, necesito reparar el desastre que hay —dijo Sati.
—Te refieres al desastre que tú misma causaste —respondió una de las mujeres, una negra.
—¡Ya se que es mi culpa! ¡Ya lo entendí! Dejen de decirme eso.
—¿Entonces porque nunca intentaste arreglar las cosas? —preguntó una chica con armadura.
—Yo... Yo no se, solo se que arruine todo.
—No serías la primera, ni la quinta en haber hecho eso —respondió la Alta —todas aquí tuvimos nuestros fracasos y nuestros errores, por eso estamos aquí.
Todas no tardaron en contar sus vidas a Sati, la asiática le contó como tuvo un romance con su Shiva qué acabó con su propia muerte, lo cual asqueo a la nueva. La de armadura y la alta formaron parte de una gran guerra en tiempos remotos, donde todos los sacrificios incluyendo los de ellas fueron olvidados y cada una siguió.
Sati se sentía algo consolada de saber que no estaba sola, pero sentía que no debía acabar todo así, sabía que no había muerto, solo le habían robado su cuerpo.
—Oye por cierto, no nos has dicho como perdiste tu brazo —Dijo una chica más pequeña que el resto.
—Pues, la verdad no tengo ni idea, ni me di cuenta hasta que llegué aquí —respondió Sati.
—Ciertamente es la primera vez que he visto algo así —respondió la abstracta —Un alma que quedó sin una parte de sí, esto debió ser algo muy poderoso. ¿Nunca te pasó algo donde tu alma salió de tu cuerpo antes?.
—Pues creo sí, cuando unas brujas me hicieron cambiar de cuerpo, Mary hizo un embrujo para regresarme, tal vez fue por ella que perdí mi brazo.
—Hm, creo fue por eso que Visnu poseyo tu cuerpo tan fácil —dijo una chica anciana —tal vez puedas usar eso a tu favor para volver a tu cuerpo.
Tras oír esto, Sati abrazo sus piernas quedándose en silencio, no se sentía nada bien aún si las demás chicas la abrazaban, intentando consolarla.
En la mansión de Juliette, había un ambiente tenso que se sentía en cada centímetro. Ritek acompañaba a Juliette en lo que pudiera, Hansol y Jeremy preparaban el almuerzo con la esperanza de reunir a todos en el hogar para aliviar el mal ambiente.
Teniendo la mesa lista, Juliette estaba acompañada de Hansol, quien la oyó estornudar mientras intentaba tener la compostura. y Ritek mientras que Jeremy fue a la habitación de Nicolas con la esperanza de hacerlo bajar.
Nicolas abrió la puerta solo unos centímetros para ver al conejo.
—Nico... Mira entiendo bien lo que pasa y como te sientes, pero no viene mal intentar arreglar las cosas —dijo Jeremy.
—No quiero oír ni verla, déjame solo, ¿Quieres? —respondió Nicolás.
—Por favor, no te pongas así. No puedes dejar que esto arruine la relación de ustedes dos.
—¿Y como quieres que reaccione con que me mintieron por veinte años?
—Ella siempre fue una madre amorosa, cariñosa, comprensiva, intelectual y lo mejor que pudo para ti.
—Pudo decirme la verdad.
—... Bien, te dejaré que seas como Tobias.
Tras esto, hubo silencio en la habitación de Nicolás, quien terminó saliendo de la habitación irritado, mientras Jeremy lo seguía.
En lo profundo del bosque de Simul, un lago se empezó a llenar de un fluido negro procedente de su interior. Algunos peces en su interior quedaban flotando en la superficie con sus ojos y venas tornados negros. Una figura femenina emergio del lago, caminando hacia la superficie. Visnu caminaba sonriente mientras el líquido en él se evaporaba. En sus manos sujetaba unas plumas negras y sus alas se extendían. De un aleteo, se despegó del suelo y empezó a sobrevolar.
El almuerzo en la mansión avanzaba tranquilo aunque silencioso. Los chicos se mantenían alerta mientras que Nicolas no despegaba su mirada de la comida.
Jeremy temia que no hubiera un buen avance hasta que se pronunciaron las primeras palabras.
—¿Él se aprovechó de ti? —preguntó Nicolas.
Los chicos volvieron a verlo con miedo y nervios.
—No, o al menos no lo hizo de la forma que tu crees —respondió Juliette —Estuvimos casados, asumí responsabilidades que no sabia eran trampas suyas para herirme. Todas esas niñas fueron chicas que amé como no tienes idea, pero él se aprovechó de eso para acabarlas en lugares donde no serían olvidadas.
Ritek y Hansol se miraban mutuamente con el rabillo del ojo, siendo que el rata intentó tomar la mano de su amigo pero él la apartó rápidamente.
—¿Sam y Elisabeth? ¿Eran sus hijas? —preguntó Nicolás.
—Lo eran, no supe quienes eran sus madres, supongo sufrieron destinos peores por Fnk —respondió Juliette.
—¿Y que hay de mi? ¿Fui otra trampa?
—Eso es algo curioso, tú no fuiste una trampa, o al menos no fuiste algo que no quisiera. Antes de engendrarte te quería, el fingía que también, pero no hubo nada desde ese momento hasta que naciste de lo que me arrepintiera. —respondió Juliette —No fuiste un accidente, fuiste alguien que siempre ame.
—... Entonces fui amado... ¿Pero porque me lo ocultaste todo?
—Por eso mismo, te amaba tanto que no quería que su influencia cayera en ti, no quería darle la oportunidad de hacer contigo lo mismo que hizo a esas niñas. No debias ser su hijo, pero no podía revertir eso. Fue así que alejé todo suyo de ti. Esto fue luego de que él intentara acabar contigo cuando supo que naciste sano y salvo.
Nicolás se quedó en silencio y algo boquiabierto luego de las palabras de Juliette. No sabía que decir mientras los demás chicos se sentían más relajados con las respuestas de la mujer.
—... Pues... Hay mucho más que tienes que explicarme —dijo Nicolás.
Antes de una respuesta, un silbido se oyó afuera de la mansión y seguidamente un estruendo y cristales rompiendose. En la entrada de la mansión, sobre un gran vitral ahora destrozado, estaba de pie Visnu.
Nicolás y los chicos se levantaron de la mesa, además de ayudar a Juliette a ponerse de pie.
En un parpadeo, Visnu tacleo a Nicolas y quedo sobre él en el suelo, acariciando su barbilla.
—Nicolás, oh Nicolás, ¿Puedes llevarme a la biblioteca por favor? —preguntó el hombre.
Un sonido carnoso los interrumpió, una gran protuberancia punteada atravesó el vientre de Visnu y lo arrojó a una pared. Se trataba de Juliette, teniendo sus extremidades arácnidas extendidas tras su espalda.
—¡Aléjate de mi niño! —gritó Juliette.
Los chicos ayudaron a levantar a Nicolás mientras veían como Visnu se levantaba con debilidad.
El no tardó en lanzarse contra Juliette la cual lo logró bloquear e intentar golpearlo.
Al ver como Visnu trasmuto una hacha en su mano, Nicolas hilo una red la cual lanzó al hacha. Jalaba la cuerda con fuerza dejando inmóvil al semidios. Hansol y Ritek tampoco se quedaron quietos y ayudaron a jalar la cuerda mientras Jeremy corría a buscar su arma.
Juliette lograba someter a Visnu poniéndolo contra el suelo. El no se dejó aprisionar y dio una patada al vientre de la mujer lanzandola varios metros al aire, que él aprovechó para correr hacia la biblioteca. No pudo avanzar mucho pues sintió como su brazo fue cortado en delgadas pero profundas heridas. Se trataba de Nicolas quien puso una red sobre Visnu.
Jaló la misma con la esperanza de atrapar por completo al hombre con ella, pero al tener contacto con Visnu, las cuerdas se prendieron fuego y desaparecieron.
Jeremy desde el balcón, empezó a disparar contra Visnu pero las balas se derretían al acercarse a él. Visnu prosiguió caminando hacia la biblioteca donde empezó a tirar los grandes estantes al suelo en búsqueda del cajón donde guardaban la llave.
Antes de que ellos pudieran llegar a detenerlo, Juliette corrió con todas sus patas a la biblioteca, lanzandose a atacar a Visnu de nuevo.
En un momento Juliette empujó al hombre contra un estante destruyendolo. Visnu se levantó con ira hasta que vio en el suelo junto a varios objetos mágicos, el llavero de la caja de Pandora.
Su sonrisa se extendió hasta donde podía y sujeto las plumas con su mano. Juliette se dirigía hacia él como un toro furioso y Visnu, de un fugaz movimiento, lanzó las plumas hacia la mujer, clavandose todas en ella y dejándola paralizada.
Visnu tomó las llaves y escapó de la mansión volando, dejando atrás todo un desastre.
Nicolas y los demás corrieron a auxiliar a Juliette, quien estaba tirada boca abajo, respirando con dolor.
Al voltearla, vieron como estaba pálida y todas las venas de su cuerpo estaban llenas de un líquido negro.
—¡¿Mamá?! ¡Mamá resiste! —gritaba Nicolás con desesperación.
Jeremy corrió a buscar algún teléfono para llamar a emergencias, mientras Ritek buscaba algo que pudiera ayudarle.
Los ojos grises de Juliette empezaban a llenarse de ese líquido negro y su mirada perdida desaparecía, todo mientras soltaba lágrimas. Usó pocas fuerzas para tomar la mano de Nicolás tomándolo por sorpresa.
—L-lo lamento Nicolás... P-por favor perdóname hijo —decía Juliette con debilidad.
—No no no, no te disculpes mamá, por favor no lo hagas —le respondió Nicolás —Todo esta bien, todo va a a estar bien por favor... ¿Mamá?.
Juliette dejo de respirar luego de sus súplicas, también su mano empezó a soltar a Nicolás, quien entró en desesperación y pánico al ver que su madre, a quien el ha valorado toda su vida y le causó un dolor inimaginable en sus últimas horas, se había ido.
Hansol acompañó a Nicolás todo el rato y apretó sus dientes, Ritek volvió con un botiquín de emergencias pero al ver a Nicolás llorando, cayó al suelo sin decir ni una palabra, simplemente se dedicó a abrazar sus piernas y Jeremy, quien se asomó para ver los últimos momentos de aquella quien fue lo más cercano a una madre, estaba en silencio, dejando la otra línea de la llamada hablando sola.
Zoey, acompañada de Michelle y Melian, cuidaban a los bebés mientras Shiva y Michelle hablaban por teléfono con Sick, intentando calmar la desperacion. Supieron que el causante de todo esto era Visnu y Nightmare, sin embargo no entendían como había vuelto este último.
—Melian dice que este bebé es tonto —dijo la pelirroja mientras cargaba a Marco.
—No es tonto, es que los bebés son así —decía Michelle mientras cargaba a Alyssa.
—No es cierto, Melian dice que esa otra bebé es inteligente, como Melian.
—No creo sean muy distintos Melian, ambos yo los veo igual de listos y adorables —respondió Zoey, quien peinaba el afro de Melian.
El celular de Melian empezó a sonar.
—Alguien está llamando a Melian —dijo la chica.
—Yo contesto, no te preocupes —dijo Zoey, quien se levantó a tomar el teléfono —Hm, es Nico.
Acepto la llamada y del otro lado solo oía caos y gritos.
—¿Eh? ¿Qué está pasando? —preguntó Zoey.
—Melian quiere oír
Tras oír a su amiga, Zoey le dio el teléfono y Hansol habló.
—¿Melian estas ahí? Necesito decirte algo urgentemente
—Melian esta oyendo
Tras unos segundos oyendo al chico, Melian se separo del teléfono.
—Mataron a la señorita Juliette —dijo la chica en voz alta.
Todos los presentes quedaron en silencio, Zoey y Michelle se volvieron a ver atónitas mientras que Shiva y Evy dejaron lo que estaban haciendo y corrieron con las chicas.
—Melian pasame eso rápido, creo oíste mal —dijo Shiva.
—Melian oyó bien, pero le hará caso a anciano
La chica puso en altavoz y Hansol, intentando mantenerse en calma lo más posible, empezó a contarles a los presentes lo que pasó.
Capítulo #8
Mamá
Juliette dedicaba la tarde a la tarea que más le es productiva en su estado, el archivo de nuevos libros que entraban a diario a su extensa biblioteca. Como de costumbre, Emily estaba acompañandola y ayudándole. Sabiendo ya todo lo que había sucedido, Emily aprovechó para contarle a Juliette todo lo que Mary vio.
—Sinceramente, siempre supuse que Sati era alguien deficiente en la maternidad, pero no esperaba tanta negligencia emocional —dijo Juliette.
—Lo sé, siento mucha lastima por Evelyn y Tobias —responde Emily —Diría viví lo mismo, pero realmente es como si Mel no hizo tanta falta en mi vida.
—Es curioso, a pesar de nuestros conflictos siempre la considere una madre ejemplar.
—Lo se, supongo para Michelle y Melian fue bastante buena, pero conmigo no estuvo muy presente, también es que papá cubrió todo lo que Mel no pudo.
—Entiendo eso.
Ambas continuaron con sus labores, mientras Emily empezaba a unir los hilos con Sati y Nightmare.
—Zoey también fue algo parecida, aunque realmente no pudo conocer a su madre. —dijo Juliette.
—Sí, eso también, al menos Shiva hizo bien en criarla... Ah si, Mary es un caso curioso. —respondió Emily —Creo su madre fue una bruja que murió hace como treinta años, y a Mary siempre se le dificulta mucho hablar de ella.
—Murió en el genocidio soviético a los mágicos, ¿No es así?
—Creo que sí, no se bien que pasó entre ellas dos, pero de lo peor que Mary me contó es que ella misma no tiene alma porque su madre la vendió a un demonio cuando era niña. Fue por un amuleto que realmente nunca usó.
—¿Un amuleto? Hm... Ayúdame un momento, creo tengo algo —Dijo Juliette, mientras se levanto para caminar a un estante con varias gabetas —¿Puedes abrirlas Emily? Hay ciertas cosas acá que no puedo tocar.
Emily aceptó y abrió las gabetas, siendo que en las mismas habían varias objetos mágicos extraños, incluyendo las llaves de la caja de Pandora. En la última gaveta había un amuleto tallado en madera con pequeños peridotos incrustados.
—¿De donde sacaste esto? —preguntó Emily.
—Estaba resguardado por los soviéticos, fue una de las muchas reliquias robadas qué logre obtener luego de la caída de la unión. Y con lo que me dices, tal parece puede ser el que intercambiaron por el alma de tu amiga.
—Creo que si puede ser, la hará feliz saber que puede reclamar su alma con esto. Gracias señora Juliette.
—No hay problema Emily. Aunque aun tenemos mucho trabajo que hacer.
Tras oir eso, Emily dejó el amuleto sobre el estante y volvió a ayudar a Juliette con el archivo.
Un grito se oyó en un distante pasillo de la biblioteca el cual llamo la atención de Emily y Juliette.
—¡Melian ya terminó!
Ambas sonrieron y volvieron a lo que hacían.
—Perfecto Melian, nosotros acá aun tenemos muchos, ven a ayudarnos —le respondió Juliette.
Llegando corriendo hasta ellas, una chica robusta, de un gran afro y cargando una gran columna de libros.
—Melian quiere leer todos estos libros.
—Lo harás Melian, pero por ahora es hora de trabajar —Dijo Juliette, teniendo ya a las dos chicas para ayudarle.
Acompañado de todo su grupo, Nicolas caminaba por las calles más vacías y húmedas de la ciudad, todos ellos iban al apartamento de Tobias pues este los llamó para un asunto de urgencia.
Jeremy se mantenía de mal humor, discutiendo del porque no valía la pena ir hasta allá, impulsado por la mala idea que tenia de Tobias. Hansol debatia en su contra, pues sentía el chico a pesar de su personalidad, podría ser un buen amigo al haberles salvado la vida. Nicolas intentaba mediar entre ambos, siendo el único del grupo que lo conocía desde antes. Ritek por su parte, solo paraba en contenedores de basura buscando algo fresco que comer en el camino.
Llegaron al edificio y posteriormente a la puerta. Nicolás la tocó y se oyó a Tobias.
—Esta abierto.
Esto le pareció raro a Jeremy, sin embargo Nicolas abrió la puerta y pasó sin más. El apartamento estaba completamente a oscuras y Tobias estaba sentado en una silla reclinable mientras el sofá era libre para ellos.
Todos tomaron asiento mientras notaban a Tobias nervioso.
—Bueno, ¿Nos vas a decir que pasa o no? —preguntó Nicolás.
—Es un poco complicado —respondió Tobias.
—Al punto —dijo Jeremy.
—¿Qué te pasa Jeremy? Dale tiempo —respondió Hansol.
—Tranquilos, ¿Esta bien? —Dijo Tobias—Seré directo. Nico, ¿En donde guarda tu madre las llaves de la caja?.
Todos se quedaron en silencio con la pregunta.
—Eh... ¿Disculpa? —respondió Nicolás.
—Que en donde están las llaves de la caja, Nico
—¿Y porque eso te interesa en primer lugar?
Mientras ellos dos hablaban, Ritek estaba examinando el apartamento hasta que vio en una esquina a Sati de pie y estática. Se asusto y se echó hacia atrás, alertado al resto que volvieron a ver al mismo punto.
—¿Sati? ¿Qué hace ella aquí? —preguntó Nicolás.
—No me hagan caso, solo enfoquense en Tobias —respondió Visnu.
—No, esto ya me huele feo, vamonos —dijo Jeremy.
Visnu bloqueo la puerta mientras extendía sus alas demoníacas frente a los chicos.
—Vamos Nicolás, no has respondido la pregunta de Tobias.
Jeremy se alejaba de Visnu mientras llevaba su mano a su cintura, en donde tenia un revolver oxidado.
—¿Tobias qué diablos es esto? ¿Qué le pasa a Sati? —preguntó Nicolás.
—Solo responde y ya no nos pasará nada —respondió Tobias.
—¿Así que nos metiste en una trampa con tu madre? Maldito Judas —gritó Jeremy apuntando a Visnu con el arma.
—Bueno, lamento que Tobias no me presentara, mi nombre es Visnu, y quiero esas llaves.
Tras decir esto, Visnu se lanzó rápidamente hacia Nicolás, embistiendolo y derribandolo en el suelo. Seguidamente levantó su mano derecha en la cual se transmuto su hacha.
—Dime donde están las llaves Nicolás —dijo Visnu sonriente.
Jeremy empezó a vaciar el cargador en Visnu, quien aunque las balas no atravesaron su piel, si le causaron un gran dolor. Arrojó su hacha al conejo quien apenas puro esquivarla aunque cortó su muñeca mecánica, dejándolo desarmado.
Hansol y Ritek intentaron apartar a Visnu de Nicolás, pero este agarro a la rata del cuello y usó su cuerpo para golpear a Hansol y tirar a ambos contra la pared. Nicolás trató rápidamente de hilar una red en su mano la cual lanzó a una de sus alas la cual fue rebanada con esta.
Viendo que Nicolas planeaba ponerle pelea, Visnu no quiso perder el tiempo y lo levantó de la camisa para arrojarlo hacia la ventana, rompiendo el cristal y dejándolo caer al vacío, saltando tras él.
Visnu tomó la cabeza de Nicolas y la arrojó contra el suelo, donde se estrelló violentamente. El semidios aterrizó sobre su espalda y lo tomó del cabello, jalando su cabeza hacia atrás.
—{Se que es difícil matarte Nicolás, así que me aseguraré de hacer qué sufras como nadie en toda la existencia} —Le susurró Visnu al oído —{dime donde están las malditas llaves y prometo no romperte todos tus huesos}
Nicolas intentaba hilar otra red hasta que Visnu trasmuto otra hacha y cortó su codo, haciéndolo gritar.
—Por favor Nícolas, se que puedes darme más pelea que esto, que decepción a tu padre.
—¿M-mi padre?
Visnu levantó más la cabeza de Nicolás poniéndolo de pie frente a él.
—Fnk, idiota.
Nicolás al oír eso, dejo de jadear por el dolor y se quedo boquiabierto con eso.
—... Oh cierto, tú madre siempre te ocultó eso Nicolás.
Visnu oía a los amigos de Nicolás bajar rápidamente las escaleras, sabiendo que estaban cerca.
—N-no es cierto, eres un mentiroso... Eres un maldito traidor —decía Nicolás.
—¿Porqué entonces no le preguntas a tu madre? Oh claro, va a mentirte, como lo ha hecho por veinte años. Solo mírate Nicolás, esos ojos rojos como la sangre solo vendrían de un asesino como él.
—No te voy a creer... S-solo dices mentiras...
—¿Mentiras? Ahh Nicolás, ¿Entonces porque tu madre siempre evadia esas preguntas? ¿Porqué te ocultó también los cuartos de las niñas que murieron a manos de tu padre?
Nicolás apretaba su mano y empujó a Visnu, quien sonreía al ver como perdía las ganas de luchar.
—¿No vas a responderme una pregunta Nicolás? ¿En donde es que tu madre guarda las llaves?
Hansol, Jeremy, Ritek y Tobias llegaron corriendo al lugar. El conejo no tardó y empezó a disparar de nuevo a Visnu, quien giró su hacha para crear un escudo contra las balas. Transmuto otra hacha para ponerla en el cuello de Nicolás, quien tenía una mirada perdida y débil.
—No quieres que ellos vean como te rebano Nicolas, habla.
—... Ella... Juliette las tiene en su biblioteca, en un cajón.
Visnu sonrió al oír la respuesta del chico, las hachas desaparecieron de sus manos y extendió sus alas. Ascendió en un segundo al cielo y dejó a Nicolás solo.
El chico cayó de rodillas con su cara de insertidumbre y dolor, los chicos corrieron a socorrerlo y levantarlo, mientras él se mantenía en silencio.
Visnu ascendió hasta arriba de las nubes y se dejó caer en picada a un bosque lejano a la metrópolis. Un gran lago se lucia tras varias montañas y fue ahí que el hombre aterrizó.
Descendió una decena de metros en el agua y nado hacia la superficie, donde a su alrededor ya no habia bosque, si no grandes colinas llenas de praderas púrpura. Al llegar a la orilla volvió a emprender vuelo hasta ver una gran estructura de metal oxidado, este era el antiguo palacio de Hornos.
El aspecto abandonado, no era más que la fachada de algo en su interior. Mecanismos restaurados, nuevas estructuras, los hornos en su interior habían desaparecido y en su lugar habían incontables antenas. Solo había una sola persona en su interior.
Con un cabello negro y grasoso y una máscara de gas que cubria su boca, la cual expulsada humo morado, había un hombre manejaba una máquina erraticamente. Volteó con paranoia al oír los pasos de Visnu, tratando de encontrar la fuente de los mismos.
—¿Porqué tan nervioso, amigo mio? —preguntó Visnu, quien cayó de pie frente al hombre.
El hombre cayó hacia atrás y lanzó de una de sus manos un poderoso rayo morado hacia Visnu, quien lo bloqueó con un hacha transmutada al instante.
—Lamento la sorpresa, es sorpresivo mi nueva apariencia pero te aseguro viejo amigo, soy más fuerte que nunca —dijo Visnu —Pero aun así, Nightmare, todo irá como ambos quisimos.
Al saber que no era un extraño, Nightmare se empezó a levantar sin quitarle la mirada de encima.
—Entonces eres tú —dijo Nightmare —Ya la máquina está completamente lista, sí... Solo falta la caja y las llaves, pero las encontraremos.
—Las llaves no es algo que tengas que preocuparte, ya obtuve la ubicación de ellas, solo necesito que me des un poco de tu veneno y las traeré.
Emily, Juliette y Melian habían terminado sus labores y estaban haciendo el té. Sabían que los chicos llegarían en cualquier momento así que los esperaban para comer todos juntos.
Mientras ellas preparaban todo, el eco de un portazo invadió la mansión y las tomó por sorpresa.
Eran los chicos, los cuales ayudaban a Nicolas a caminar, estando el cubierto de sangre y con un brazo creciendo poco a poco en donde estaba el anterior.
Emily ayudo a Juliette a dirigirse con los chicos mientras Melian se quedó observando la cafetera.
Emily se sorprendió al ver el estado de Nicolas, diciéndole a Juliette al oído como se veía.
—Mamá, tenemos que hablar —dijo Nicolás, con su mirada perdida.
—Nicolás, ¿Qué pasó?—preguntó Juliette —¿Chicos donde estaban?.
—¡Mamá no me ignores! —gritó Nicolás— ¿Es cierto lo de Fnk?
Juliette al oír esto, se quedó boquiabierta sin poder responder. Emily también se sorprendí con la pregunta de Nicolás, mirandolo y seguidamente a la señora, quien apretaba la mano de la chica.
—¡Respondeme! —gritó Nicolás, apartandose de sus amigos, quienes estaban nerviosos y temerosos.
—Nicolas... Yo... Era algo que algún día te lo iba a contar —respondió Juliette.
—¡¿Y cuando?! —respondió Nicolás —¿Cuando ibas a decírmelo? ¿Nunca cierto?
—Déjame explicarte todo, por favor toma asiento.
Nicolás empezó a subir las escaleras. El sonido de la madera alteraron a Juliette, quien empezó a temer lo que su hijo iba a hacer.
—Nicolás no vayas ahí, por favor escucharme —dijo Juliette, siguiendolo mientras su voz se rompía.
Jeremy, quien veía todo apenado, vio a Tobias encojido de hombros y lo agarró de la camisa.
—¡Todo esto es tu culpa! —le gritó el conejo.
Tobias lo apartó y le dio un golpe en la cara.
—¡Aleja tus putridas manos de mi! —respondió el chico.
Emily al ver el conflicto, se dirigió deprisa a tomarlos de las muñecas, sin que ellos pudieran safarse.
—¿Pueden dejar de pelear? Esto es algo muy serio para que estén en esto —dijo Emily.
—No sabes como este maldito nos vendió con su madre —respondió Jeremy.
Esto desconcerto a Emily, quien volvió a ver al conejo.
—¿Sati? ¿Qué pasó con ella? —preguntó la chica.
—No era Sati, era Visnu —respondió Tobias, intentando aun safarse.
Emily al oír ese nombre, sintió su piel helarse. Sentía que ya habían llegado al punto sin retorno y solo habían ignorado lo peor que podía pasar.
Varios golpes se oyeron. Ritek y Hansol fueron corriendo a revisar. Emily soltó a los chicos quienes también subieron las escaleras.
Veían como Nicolas intentaba forzar una puerta con llave, mientras Juliette trataba de separarlo de la misma. Lo de la mujer fue en vano y al entrar, Nicolás vio una oscura y polvorienta habitación. Había un camarote y un viejo ropero grande, el cual el chico fue a revisar.
Juliette sintió un aroma de dolor y nostalgia que hicieron su corazón achicarse. Nicolas encontró una foto de dos niñas, recordando lo que había dicho Visnu.
—¿Quienes son ellas? —preguntó Nicolás —¿No me digas que dejaste que el...?
—... S-sam y Katherine... Nicolás por favor déjame explicarte todo, te lo suplico.
Nicolás tiro la fotografía al suelo mientras apretaba los dientes y se dirigió al camarote, donde tomó un viejo peluche de araña qué estaba acostado.
Presionó el peluche, el cual empezó a soltar una vieja melodía infantil. Nicolás oía la melodía mientras intentaba no romper en llanto y se cubrió la cara mientras salía de la habitación.
Juliette quedó sola y cayó sobre sus rodillas, llorando desconsoladamente. Ritek y Hansol vieron todo lo que pasó, desconsertados y asustados. El chico rata no aguantó ver a la mujer llorando y corrió a abrazarla intentando consolarla.
Jeremy y Tobias vieron a Nicolas caminar con rapidez a su habitación, donde se encerró dando un fuerte portazo, ninguno sin entender nada de lo que había pasado.
Emily se sentó en el sofá mientras su visión se nublaba y el vértigo se apoderada de ella. No podía creer que algo tan peligroso había pasado por alto por todos, sobre todo por ella. Quería salir corriendo del lugar hasta que algo la aparto de todos esos pensamientos.
—¡Melian ve el agua hervir! —sonó por toda la mansión, sin obtener ninguna respuesta. —¡Melian hará el té ella sola! ¡Melian sabe hacerlo!
Capítulo #7
El dolor
Con cuidado y delicadeza, Sati servía vino tinto en copas. Toda la casa estaba bien cuidado y limpio, Sick por su parte, estaba junto a Mary encerradas en uno de los cuartos.
—¿Entonces no tienes ni idea de que le está pasando? —preguntó la mapacha.
—No, te juro que esto es demasiado extraño para mi —respondió Sick —Sati lleva semanas así, y siento que solo va a ir empeorando.
—¿Y si empiezas a investigar mejor todo esto?
—Mira Mary, si tuviera una teoría, empezaría a hacer algo, pero no tengo nada, solamente preocupación.
—Hm comprendo... Creo están pasando cosas raras en toda la ciudad, hasta Emily tiene sus asuntos.
—¿Qué clase de asuntos?
—Tiene que ver con el sujeto eléctrico y Nightmare.
Mientras hablaban, fueron interrumpida por Sati, quien las llamó para ayudarles en la cocina. Ambas cortaron la conversación para luego, yendo a colaborar aunque con una ansiedad notable.
Todos esos arreglos eran debido a una idea que Visnu tuvo en mente, hacer una reunión familiar después de mucho tiempo de separación. Habían notificado a Tobias y Evelyn, quienes se supondría, vendrían más tarde.
Las horas pasaron y todo el oficio rindió frutos, pues la mesa y la comida estaban listas. Solo les tocaba esperar en la mesa.
Sick y Mary mantenían el nerviosismo mientras veían a Sati estática y en blanco. Bajo la mesa, Mary agarro la mano de Sick y se miraron de reojo, siendo que los pensamientos de la mapacha se hicieron audibles en la cabeza de su amiga.
—[Okay tenias razón, estoy cagada de miedo]—pensó Mary.
—[Tranquila, no creo vaya a pasar nada malo, solo debemos esperar que los chicos lleguen] —le respondió Sick
Fueron largos minutos de tensión y miedo, hasta que un mensaje llegó al teléfono de Mary, quien lo sacó rápidamente. Era Tobias, quien avisaba que no podría ir debido a que debía cubrir una huelga en el subsuelo.
—Hm... Sati, Tobias me dijo que no podría venir —dijo Mary en voz baja.
—... ¿Qué? ¿No podrá venir? —respondió Sati, la cual tenia una mirada hostil.
Mary apretó más la mano de Sick, quien con un ademán le dijo que se calmara.
—Hm... No hay problema, con Evelyn todo funcionará —se dijo Sati a sí misma.
—Sí... Creo iré al baño un momento —dijo Mary, la cual se levantó y fue deprisa a encerrarse.
Sick suspiro y miró a los ojos a Sati, queriendo intentar notar algo que se le hubiera pasado de alto.
Ambas se terminaron viendo fijamente a los ojos, Sick con determinación, Sati con ira. La chica no tardó en notar que los ojos de su esposa tenían un brillo distinto al que ella estaba acostumbrada a notar, su iris derecho tenía un color más apagado qué el otro, más grisaseo.
Sick al notar esto, se hizo para atrás. El miedo se apoderó de ella para darse cuenta que no era Sati la que estaba al frente.
—¿Conoces tan poco a tu esposa que hasta ahora te das cuenta? —dijo Visnu sonriendo.
Antes de que Sick pudiera actuar, tocaron la puerta.
—Yo abro —dijo Visnu sonriente, levantándose para abrir la puerta.
Tras la misma, estaba Evelyn, una chica morena de cabello rosa y corto, con pequeños cuernos sobresaliendo de su cabeza y un par de anteojos redondos.
—Hola Evelyn, cuanto tiempo hija —dijo Visnu.
—Hola Sati —respondió Emily de forma cortante —Solo ve al punto y dime que quieres.
—Solo quiero tener un almuerzo familiar como hacía mucho hacia falta, para intentar mejorar las cosas.
—... Eres una estúpida si esto va a solucionar todo Sati, pero... Creo intentarlo no tiene problemas
Evelyn entra a la casa seguida de Visnu, mientras Sick estaba hundida en el miedo y la preocupación.
—La casa esta muy linda, hola papá —dijo Evelyn a Sick.
—Eh... Hola querida jeje, ¿Qué tal todo? —respondió la chica.
—Entre mal y regular, ¿Y ustedes que tal? Creí que vendrían Mary y Tobias.
—Mary esta en el baño y Tobias no pudo venir, creo fueron cosas del trabajo.
—Seh, él es más arisco —dijo Evelyn, quien tomo asiento seguidamente de Visnu.
Mary salió del baño con una leve sonrisa y limpiandose la boca, seguidamente tomo asiento.
—Bueno Evelyn, ¿Qué has hecho últimamente? —preguntó Visnu sonriente.
—Nada, solo vivir con mi pareja y ya —respondió Evelyn.
—No sabia que tenias pareja querida, ¿Me puedes contar?
—No creo que deba ahora Sati, lo lamento
—Entiendo querida, se que no confías en mi y no te culpo para nada, antes fui una horrible madre.
—Sí, lo fuiste Sati, y demasiado.
Mientras ellos dos conversaban, Sick apretó la mano de Mary para comunicarse con ella.
—[Ya se que es lo que pasa, esto es mucho peor de lo que pasa] —le dijo Sick a Mary.
—[No creo que... Sea tan malo] —respondió Mary.
—[Mary, ella no es Sati, algo o alguien está apoderados de ella, sus ojos no son los mismos...¿Mary?]
—[Hm bueno, tome un poco de vodka para el miedo en el baño, no estoy tan mal... Espera, ¿Qué dijiste?]
—[Sus ojos, el derecho se ve apagado, como si no tuviera alma ahí].
—[Yo creo estoy notando algo más preocupante]
Ambas volvieron a ver a Evelyn, la cual se notaba molesta y aguantando ganas de llorar mientras Visnu no paraba de recordarle a propósito, desgracias de su crianza.
—¡¿Sati qué carajos haces?! —dijo Sick, yendo abrazar a Evelyn.
—Solo habló del pasado con mi querida hija —decía Visnu—Por más que yo haya sido una mala madre, creo ella debería considerar que desde que llegó, todo lo hizo más difícil y peor para todos
—¡Ya cállate! —gritó Evelyn rompiendose en llanto.
Mary se quedó en silencio viendo la discusión, hasta que notó como los ojos de Sati volvían a la normalidad y su sonrisa desaparecía.
—¡Todo lo has hecho mi culpa! ¡Todo! —gritó Evelyn, mientras lloraba desconsoladamente —¿Porque nunca me pudiste querer Sati? Y-yo hice lo posible para que me amaras, ¡Pero nunca hiciste nada! ¡Nunca me abrazaste! ¡Nunca me dijiste que estabas orgullosa de mi!
—¿Q-qué? ¿Q-qué haces aquí? —preguntó tímidamente Sati.
—¡¿Ah?! ¿Qué qué hago aquí? La misma pregunta que me hago a diario, ¿Porqué carajos me trajiste a este mundo si no fue para hacerme sufrir siempre? Y-yo enserio no puedo más Sati, q-quería s-ser tu hija.... ¡Te odio!
Tras gritar eso último, Evelyn agarró la copa de Vino y se la arrojó a Sati a la cara, rompiendo el cristal y empapandola.
Sick intentó consolar como podía a Evelyn pero esta la empujó y se fue de la casa corriendo mientras lloraba.
Sati miraba sus manos confundida y llena de un espiral de emociones negativas, Mary intentó limpiar su cara pero su amiga la apartó y fue a encerrarse al baño, donde empezó a romperse en llanto.
Sati empezó a buscar desesperadamente un espejo en las estanterías hasta que encontró uno. Iba a limpiarse el vino de encima hasta que vio en su reflejo, la cara de Visnu, lo que la hizo gritar y caer al suelo.
Sick y Mary oyeron el grito de Sati y fueron a golpear la puerta preocupadas. Pero Sati estaba tan atrapada en sus emociones qué no podía oirlas, en su lugar, vio como del espejo salía Visnu arrastrándose hasta quedar sobre ella.
—Mírate Sati, tan aterrada, tan fracasada, echaste a perder tu vida.
Sati no podía hacer nada más que balbusear mientras lloraba a cántaros mientras lo miraba aterrada.
—Tus propios hijos te odian, nadie te quiere excepto tu esposa ninfomana y tu amiga fracasada. Todos los que alguna vez sintieron fe en ti están muertos o decepcionados, ¿Y sabes que esta lo más gracioso de todo? Tú hiciste todo esto.
—¡YA DÉJAME EN PAZ! —gritó Sati, levantandose de donde estaba y salir corriendo del baño.
Abrió la puerta con suficiente fuerza para tirar a Sick y Mary al suelo. Sati corría hacia afuera llorando mientras empezaba a extender sus alas, con las cuales apenas salió al patio, de un aleteo se lanzó al aire a toda velocidad.
Sati volaba sin rumbo mientras no paraba de llorar ni de oír la voz de Visnu.
—Acéptalo Sati, eres un desperdicio, naciste solo para hacer miserables a todos a tu alrededor, hasta yo intenté arreglar tu vida al ver como todo estaba destruido.
—¡Ya cállate! ¡Cállate! ¡Cállate! ¡Cállate! —gritaba Sati cubriendose la cabeza y cerrando los ojos con fuerza.
Al no poder ver a donde iba, Sati terminó chocando contra una pared de un rascacielos, lo que la hizo caer decenas de metros hasta un callejón, donde apenas si pudo aterrizar bien.
El ahora dolor físico, se unía al emocional lo que la hacía llorar y gemir de dolor mientras se arrastraba.
—Esto no tiene caso Sati, solo mírate, siendo un desperdicio de semidiosa y rota, nunca harás nada si sigues así, en cambio yo si fuera tu, habría hecho cosas tan grandes que tu estúpida mente no puede procesar.
Sati se detuvo y empezó a abrazar sus piernas mientras lloraba desconsoladamente. Por más que todo lo que Visnu le fuera doloroso de oír, no encontraba ninguna mentira en sus palabras.
—Haz algo inteligente por primera vez y lárgate de acá Sati, es lo mínimo que puedes hacer.
Sati luchaba contra Visnu dando pataletas al aire y llorando desesperadamente, mientras este seguía diciendo comentarios despectivos en lo profundo de su mente.
—No me digas que ahora quieres morir Sati, ¿Tan débil eres? Por favor, ya deja de hacer el ridículo.
—... S-si... Soy débil, soy una escoria, una maldita fracasada inútil... ¡L-lo soy todo eso!
Sati se ponía de pie con sus piernas te temblando.
—... ¡¿Quieres esto?! ¿Quieres robarme mi cuerpo? ¡Adelante maldito! ¡Tómame! ¡Haz lo que te de la put-
Antes de que Sati pudiera terminar, sus ojos quedaron en blanco y su boca abierta. Su cuerpo se tambaleo pareciendo que iba a caer hasta que se enderezó completamente. Una gran y maligna sonrisa se dibujó en su rostro mientras se limpiaba las lágrimas. Visnu se había apoderado por completo de su cuerpo.
En su apartamento, rodeado de una nube de humo, estaba Tobias oyendo música a todo volumen. No había ninguna huelga en el subsuelo, solamente no quería ir a ese almuerzo y no estaba enterado del desastre qué fue.
Reviso el reloj de su teléfono y recordó la hora en que debía llegar al almuerzo. Empezó a calcular si aun tenia tiempo de llegar, aunque tras pensarlo bien, no iría por la intención de una reunión familiar, si no porque su día estaba siendo lo suficientemente aburrido.
Tras pensarselo un rato, decidió salir de su apartamento y empezar a bajar las escaleras. El eco de sus pisadas invadia todo el recinto como era costumbre. Mientras bajaba, llego a ver algo negro en el rabillo del ojo, lo que lo hizo voltear y encontrarse a Visnu.
—Ah maldita sea, casi me asustas —dijo Tobias —Mira, lamento haber faltado al almuerzo, fue que hubo esa huelga pero como acabo rápido vine hasta acá y pues eso, no te preocupes Sati.
—No vine por eso Tobias, digamos que hay algunos cambios —respondió Visnu.
—... Eh, ¿Ok? Espero no estés molesta —decía Tobias mientras seguía bajando las escaleras hasta que Visnu lo tomó del hombro.
—No es sobre eso, Tobias, quiero preguntarte ciertas cosas
—¿Y que cosas?... ¿Porque hablas tan raro?
—No te preocupes por eso, solo quiero saber algo, ¿Sabes algo sobre la caja de Pandora?
—... ¿Qué? ¿Y esa pregunta a que carajos viene Sati?
—Te la voy a repetir, ¿Qué sabes de esa caja?
—Mira, no tengo tiempo para estas estupideces, adiós
Tobias volvió a bajar las escaleras hasta que sintió algo tacleandolo por atrás con tal fuerza que lo sacó de las escalera directamente al vacío.
Visnu lo sostenía del tobillo mientras lo miraba con enojo.
—¿Necesito repetir la misma pregunta? —gritó Visnu.
—¡¿Eh?! ¡¿Sati que mierdas te pasa?! ¡Déjame en paz!
—¿Sati? Ah creo es hora de una pequeña conversación, no soy tu progenitora Tobias, ¿Quieres saber algo gracioso? Ni siquiera lo es Yamileth
Tobias al oír esto, se quedo en silencio, mirando con confusión y miedo a Visnu.
—Eres un humano simple y corriente, una plaga que nació como una mascota en estas tierras Tobias, Yamileth te recogió de la calle y te trajo como un simple regalo a Sati. Por cierto déjame presentarme niño, soy Visnu, un placer.
Ahora la mirada de Tobias se lleno de miedo, dejo de intentar safarse para quedarse inmóvil.
—¿Acaso te pareció agradable Sati de la noche a la mañana? ¿Creías qué tu querida madre por fin se acordó que eras su hijo? No idiota, ese fui yo, Sati era un ser despreciable y patético, pero ya no nos tenemos que preocupar por ella.
—... ¿Q-que es... Que es lo que quieres?
—Tobias, si algo vi de los recuerdos de Sati es todas esas amistades con personas que si tuvieron contacto con la caja y con las llaves, ¿Acaso sabes algo que yo no?
Tobias cerró sus ojos y apretaba sus dientes, mientras intentaba reprimir mil emociones que pasaban por sí. Visnu al notar esto, soltó su tobillo y lo dejó caer una docena de metros hasta que lo atrapó de nuevo, aumentando el miedo en el chico.
—¿Donde tienen las llaves o la caja? Respondeme Tobias, porque ganas no me faltan de matarte.
—¡Las llaves las tiene Juliette! ¡Nico sabe donde están!
—¿Nicolás sabe donde están? Perfecto, era el tipo de respuesta que quería oír. Eres un muy buen niño, Tobias.
Capítulo #6
El rayo
Al norte de Simul, había un paisaje plagado de edificios incompletos de concreto desnudo, sin ventanas, electricidad ni puertas. Era un refugio para indigentes, criminales y fugitivos. Uno de ellos era el actual hombre más buscado de la nación barroca.
Recluido en una esquina, el sujeto eléctrico observaba un charco de agua en silencio. Se acercó al charco manteniendo su postura baja y pasó su mano sobre el agua, la cual fue impactada por pequeños rayos de sus dedos.
—Yo se que estas aquí maldito —decía el sujeto —te he buscado desde que destruiste nuestra realidad, desde que nos quitaste todo. No dejaré que me quites a mi hijo.
Alejaba su mano del charco pero los pequeños rayos seguían presentes, parecía estaba leyendo algo con sus dedos.
—No entiendo, yo se que tú estas aquí, yo se que Christopher está aquí, pero no puedo comprender porque los siento en un mismo lugar... Será que... ¿Lo tomaste?....¿Tomaste a mi hijo?.
Varios indigentes en la zona, los cuales dormían plácidamente ignorando el silbido del viento entre los edificios huecos, fueron despertados por manos que los amordazaban y los atrapaban en la oscuridad. Todo eso se hizo sin ningún ruido ni alguna señal.
El sujeto levantó su cabeza y la volteo lentamente a los lados, sabía alguien estaba ahí y no eran sus vecinos decadentes. Se levantó de donde estaba mientras su brazo izquierdo se llenaba de rayos, con la disposición de encontrar al o a los intrusos.
Todos los indigentes estaban arrinconados, amordazados y con protectores auditivos. Frente a ellos había un grupo de sombras sacando de una maleta, un dispositivo esférico con un control conectado al mismo, no comprendan lo que pasaba, pero no parecía algo bueno.
El sujeto apretó su puño y se convirtió en una estela eléctrica qué empezó a recorrer el piso en el que se encontraba a una velocidad extrema. Subió a las plantas superiores hasta llegar al último, donde bajo hasta los inferiores, todo esto en búsqueda de intrusos.
Las sombras habían puesto el objeto esférico en el suelo y uno de ellos tenía el control, el cual, tras tomar algo de distancia, apretó un botón en el mismo que soltó un fuerte sonido de una campana que se esparcio por los edificios, haciéndolos temblar por la vibración.
La onda vibratoria alcanzó al sujeto quien salió de su estado eléctrico a su apariencia normal, rodando en el suelo hasta chocar contra una pared. Supo al instante que se trataba del inhibidor que Ritek había usado para pausar sus poderes.
El trotar de decenas de botas se oyeron subir las escaleras. Sabía que estaba acorralado sin sus poderes, y estaba consciente de quienes lo estaban buscando, así que no le tocó más alternativa qué empezar a correr por toda la planta en búsqueda de alguna salida.
A la lejanía, un convoy de trailers y remolques estaba estacionado, siendo que su interior estaba lleno de computadoras, pantallas y varios.
Ruby estaba observando una pantalla con una transmisión nocturna de lo que sucedía en los edificios. Lograron ver como el sujeto saltaba de un edificio a otro, siendo igualmente perseguido por los soldados que se enviaron a atraparlo.
—Tal parece que el inhibidor funcionó a la perfección —dijo uno de los hombres junto a Ruby.
—¿Porque entonces dudaron de mi? ¿Creían soy más tonto que ustedes? —pregunto Ritek, quien estaba sentado en una silla giratoria, jugando con la altura de la misma.
—Eso no importa, tus dispositivos parece funcionan y es lo que nos interesa —le respondió Ruby, sin volver a verlo —Solo necesitamos que esto funcione y no se nos escape.
Los soldados subian de prisa los pisos del edificio, sus linternas apuntaban a donde veían y sostenían armas pesadas cargadas. Atentos a cualquier sonido extraño, estaban listos para atrapar o abatir al sujeto, quien se encontraba tras una pared, pensando en como podría escapar hasta recuperar su electricidad.
Los soldados llegaron a su mismo piso y empezaron a dispersarse. Mientras el pensaba en sus opciones, al sentir al grupo separarse, tuvo una gran idea para escapar.
Los soldados se movían rápidamente aunque vigilaban cada recinto al que entraban. Ruby seguía atenta a las pantallas con trasmisiones de lo que estaba al frente de cada soldado. hasta que una de las mismas perdió señal de un momento a otro. Esto sembró la confusión en la sala, pero automáticamente se les dio la alerta al resto de hombres quienes corrieron a revisar.
Recibieron el aviso de uno de los soldados de que había uno de ellos muerto con el cuello roto, además de varias herramientas suyas desaparecidas. Además de no haber ningún rastro del sujeto.
Se oyó el sonido de la fricción de una cuerda, lo que interpretaron como que el sujeto había usado los instrumentos del fallecido para bajar pisos. Descendieron hacia los que creían podría estar y lo encontraron de espaldas. No se tardaron y empezaron a disparar al mismo, quien se escondió tras una pared no sin recibir un par de balas.
Empezaron a perseguirlo ahora que sabían donde estaba, dejándole no mejor opción que tener que saltar a otro edificio, aterrizando torpemente por sus heridas qué lo desangraban.
Empezaron a disparar sin parar hacia el edificio vecino. El sujeto corría como podía hasta el otro extremo, donde se dejó caer contra una pared, sujetando sus heridas. Los disparos penetraban el cemento mientras otro escuadrón subía el edificio.
En el convoy, todos estaban atentos a lo que las cámaras de los soldados transmitian, notaban como el sujeto seguía vivo, pero esperaban ya tenerlo acorralado.
Uno de los hombres notó que Ritek revisaba un reloj en su muñeca atado con alambres, lo cual lo extrañó.
—Oigan, ¿A que hora dispararon el inhibidor? —preguntó Ritek.
—¿Porqué la pregunta? —respondió uno de los hombres.
—Es que la vez pasada, mi inhibidor lo dejó sin electricidad por como tres minutos —respondió Ritek—entonces, intento calcular cuanto podría durar este nuevo.
Todos los presentes volvieron a verlo al mismo tiempo.
—... ¿Estas diciendo que puede recargarse? —preguntó Ruby.
—Pues sí, es obvio que pasaría... ¿Porqué me miran así? —respondió Ritek.
Ruby corrió a dar la orden a los soldados que iban tras él, que desalojaran el edificio, lo cual fue respondido por interferencia de la radio de los soldados, Ruby siguió dando la orden con desesperación hasta que todas las pantallas de los soldados que subían se apagaron, y los que disparaban, vieron un gran destello en el edificio y tras este, no detectaron rastro alguno del sujeto.
Ruby se quedó en silencio viendo las pantallas negras. Toda la sala estaba en silencio hasta que se oyeron las radios de los soldados, quienes sonaban adoloridos hablando de quemaduras leves en ellos. Esto hizo que todos dieran un suspiro en conjunto mientras Ritek se dedicó a escribir en una nota de papel.
—¿Ahora se puede saber que haces? —preguntó el mismo hombre de antes.
—Hago los cálculos —respondió Ritek— el inhibidor lo activaron hace como cinco minutos, así que creo ya encontré la formula para saber cuanto dura en recargarse de acuerdo a la potencia del inhibidor.
Ruby volvió a ver a Ritek con alivio y se levantó de su silla.
—Bueno... Fracasamos pero, al menos ya sabemos como detenerlo. Y Ritek, debiste decirnos lo de las recargas.
—Pero era obvio, por algo cuando use el primero, volvió a tener electricidad a los minutos.
—... Bien bien, error nuestro. Pero la próximas vez dinos absolutamente cada detalle, nada es demasiado obvio para esto ¿ok?
—Bueno bueno... ¿Ya me puedo ir?
—Si, uno de los blindados te puede llevar de regreso al centro y-
Antes de que Ruby terminara su oración, Ritek salió corriendo afuera del trailer donde estaban, para seguidamente saltar a una tubería abierta y desaparecer en la misma.
Ruby se palmeo la cara al ver el escape de Ritek, varios oficiales corrieron tras él, aunque la chica los detuvo, pues tenía en su mano, el papel con la formula que Ritek inventó para capturar al sujeto.
Ritek conocía a la perfección los sistemas de acueductos y alcantarillados de la metrópolis. Incluso en los lugares más oscuros, el chico rata sabía encontrar la mejor ruta a su destino, y este era el único lugar que sabía lo estaban esperando.
Habiéndose asegurado de enviar a todos en la mansión a dormir, Juliette tenía el gran salón principal para ella, así que lo dedico a leer libros en braile mientras tomaba té. Su oído, en todos esos años de oscuridad, se había agudizado lo suficiente para oír cada mínimo detalle a su alrededor, en especial el de una persona arrastrandose en los ductos de la morada, saliendo cautelosamente de ellos en el sótano.
Espero a oír los pasos sobre el suelo del salón y una vez ahí, actuó.
—Bienvenido Ritek, nos tenias muy preocupados a todos —dijo Juliette.
—¡Eh! ¿Señorita Juliette? —respondió asustado Ritek —Eh... Perdón, pero no la note con la oscuridad.
—Lo se Ritek, puedes encender las luces si deseas, envié a dormir temprano a los chicos hoy.
—Oh ok —Respondió el chico rata, yendo a encender la luz— espera, ¿Hansol y Jeremy están aquí?
—Sí, Nicolas, Hansol, Jeremy, Melian y ahora tú.
Ritek caminaba algo miedoso en círculos discretos.
—... ¿Estoy en problemas? —preguntó Ritek.
—Sinceramente no, me alegra bastante que llegaras bien, y supongo te trataron bien allá —respondió Juliette.
—Pues... La verdad sí, aunque son muy aburridos para mi gusto —dijo el chico, mirando a los lados en búsqueda de algo para cambiar la conversación —Y... ¿Qué lee?
—Solo mis memorias, les doy una de muchas revisadas.
—Oh comprendo, es todo lo de Nico y usted
Dicho esto, Ritek vio colgado en una pared, un gran retrato de ella y Nicolás.
—Hm... Disculpe que sea algo metiche, pero, ¿Qué pasó con el papá de Nico?
Juliette al oír eso, cerró el libro de golpe, llenando el salón con un fuerte eco que asustó al chico.
—... Eh... Mejor no —dijo Ritek.
—Disculpa mi reacción —respondió Juliette —no es un tema el cual me gusta mucho tocar, y la última vez que lo hice fue cuando Nicolás aún no tenía conciencia.
—Comprendo señora, creo iré a dormir si eso desea
—Aún así, creo puedo hacer una excepción por ti, Ritek.
Ritek al oír esto, corrió deprisa a un sillón junto a Juliette, para así acomodarse cuan cómodo le fuera posible mientras ella le contaba la historia.
Hacia hace más de 25 años, Juliette conoció a un hombre singular, era de carácter extraño y emociones cerradas, pero su intelecto le fue suficiente para que la mujer lo viera como alguien con quien valía conectar. Este era Fnk. Un nombre que hasta el día de hoy sigue siendo sinónimo de genocidio, maldad y crueldad para todo el mundo mágico.
Juliette, cegada por el carisma de Fnk, terminaron en una relación que no mucho tiempo después, acabaría en un matrimonio donde él hombre no tardaría en mostrar su verdadero rostro. Los conflictos, las peleas y las heridas eran abundantes. Problemas indirectos que causaron muertes extrañas de hijos anteriores del hombre atormentaban a Juliette. Pero con todos esos problemas, hubo momentos donde el ambiente era calmadoy fue en uno de estos que ambos decidieron tener un hijo. Este fue Nicolás.
El matrimonio no tardó en volver a sus épocas duras durante el embarazo, y quizás fue la peor de las etapas pues fue ahí el final del mismo. Juliette aceptó la responsabilidad de cuidar ella sola a Nicolás una vez este nació. Pero Fnk no quería quedarse afuera de esa historia.
Cerca del año de nacido Nicolás, Fnk no quiso quedarse fuera de esto, así que volvió a con Juliette, pero él no quería ser un padre, quería tener su venganza contra Juliette. Él casi acaba con Nicolás una vez, pero el niño fue salvado por su madre, quien tras asegurarse de que esa haya sido la última vez que él tocaria a esa familia, se encargó de alejar cualquier rastro suyo en su familia.
Le eliminó su apellido a Nicolas, quedando solo el de Juliette. Nunca le dijo sobre su padre, borró cuanto registro hubiera de él en Simul. Todo esto para que su querido hijo, creciera sin ningún rastro de Fnk.
—Nunca más volví a ver a Fnk —concluyó Juliette —afortunadamente, él murió hace seis años, rodeado de aquellos humanos que nunca supieron toda la maldad que se ocultaba en él, o al menos prefiero no pensar que la compartían.
—.... Wow... Ahora entiendo porque es... Un tema así de, me entiende —respondió Ritek —Lamento todo lo que le sucedió señorita Juliette, enserio lo lamento.
—No tienes porque preocuparte Ritek, eso fue hace años.
—Igual no se... Perdón por la pregunta señorita, pero, ¿Todo esto ha afectado a Nico?
—La verdad un poco, su infancia fue algo confusa en ese sentido, siempre me preguntó por quién era su padre aunque nunca le dije. Con el pasar de los años creo aceptó la ausencia del mismo y bueno, hace años hemos dejado de tocar el tema.
—Oh ya comprendo.
—Actualmente diría que las cosas han salido bien, Nicolás esta bien, yo estoy bien y ustedes también lo están, pero estarías mejor si durmieras temprano.
—Oh eh claro claro señorita Juliette, ya me voy —dicho esto, Ritek subió rápidamente a su alcoba, dejando a Juliette sola en el gran salón.
Pasaron las horas hasta el siguiente día. Retomando una costumbre diaria que tenían antes de separarse, Shiva fue a casa de Evy a hacer el almuerzo acompañado de Zoey, solo que esta vez no estaba solo, siendo que tuvo que traer a Marco y Alyssa con él.
Shiva estaba dedicado a la cocina junto a Evy, mientras Michelle y Zoey cargaba cada una a uno de los bebés y jugaban con ellos.
—¿No tienes algo que decirme? —preguntó Evy.
—La verdad, tengo tanto que ni yo se aún que pensar —respondió Shiva.
—Empecemos con lo primero, ¿Yo tenia razón?
—La tenias...
—¿Te harás responsable?
—Lo haré, lo juro
—¿Y que harás con Okaya?
—No lo se la verdad, supongo compartir custodia, no estoy seguro que pueda casarme de nuevo, y menos si es solo por hijos que ni siquiera sabia iban a nacer realmente.
—Ay Shivita, no los mires como una molestia, son tus retoños. Míralos
Ambos voltearon a ver a las chicas, que reían mientras los bebés estaban alegres y seguros en sus brazos.
—Se ven iguales a ti, y las chicas los aman, ¿Porqué no haces lo mismo?
—Hm... Si, creo tienes razón, sí Zoey esta más que contenta de tener hermanos, no me vendría mal volver a ser padre.
—¿Ves? Será bonito, además no estarás solo Shivita, seré la mejor tía posible.
—Jeje, eso ya lo eres pequeña
Evy abrazo gentilmente a Shiva, quien correspondió tranquilamente sin perder de vista la cocina.
Cocinaban tranquilamente hasta que alguien tocó la puerta. Zoey fue a abrirla para del otro lado encontrar a Okaya.
—¡Okaya! —dijo alegremente Zoey, quien seguidamente se lanzó a abrazarla.
Okaya correspondió el abrazo gentilmente y saludo a los presentes en la casa. También fue directo a cargar a los gemelos quienes se emocionaron de ver a su madre.
Evy fue también a saludar de abrazo a Okaya, quien se presentó con ella, todo esto mientras Shiva miraba desde la cocina, desapareciendo poco a poco su ansiedad y finalmente, yendo a saludar a Okaya.
Fue una bienvenida agradable y rápidamente ella se acoplo al grupo, con quienes terminó almorzando tranquilamente.
Un ambiente cálido qué hacía años no se sentía en la casa, volvió a invadirla, donde todos comían plácidamente, hablaban, reían y disfrutaban el tiempo familiar volvían a tener.
Una leve duda invadio a Shiva, la cual creía no era apta para decirla aunque era necesaria de resolver a su parecer.
—Por cierto Okaya, ¿Cómo supiste que estábamos acá? —preguntó Shiva.
—Claro Claro —respondió Okaya —fue algo un poco extraño, llegué a tu casa pero afuera de la misma había una mujer rara mirando el interior de la casa por las ventanas.
Shiva se confundió y sintió escalofríos tras oír eso.
—¿Qué? ¿Quien? ¿Pero porque? —preguntó el chico, quien se levantó para ir a la ventana de la entrada a vigilar su casa del otro lado de la calle. Evy lo acompañó de prisa, pero ninguno vio a nadie.
—La verdad no estoy segura, hasta a mi me dio miedo, pero me dijo que ustedes no estaban así que le pregunté en donde podrían estar, me dijo que aquí entonces vine —dijo Okaya.
—¿Y como se veía esa persona? —preguntó Evy.
—Era una mujer alta, de pelo negro y orejas de gato, además de que se comportaba muy extraño.
—... ¿Hablas de Sati? —preguntó Evy.
—¿La conocen? —preguntó Okaya.
—Claro que la conocemos, y este es el colmo —dijo Shiva —No se que carajos tiene pero ya estoy harto de ella.
—Shivita no digas eso, esto debe tener una buena explicación —respondió Evy.
—La explicación es que ya esta loca, eso es todo.
—Oigan, Michi quiere decir algo —dijo Zoey.
Los dos voltearon a la mesa tras oír a Zoey.
—Bueno... —dijo Michelle mientras se acomodaba en su silla—Melian había oído que Sati lleva semanas siendo extraña, pero muy muy extraña, como que en ciertos momentos cambia por completo de humor, se hace más seria y violenta, pero también más educada.
—... Ok, lo educada si me suena muy extraño —dijo Shiva —¿Nadie sabe que pudo ser?
—Nopi —respondió Michelle—Pero dice Melian que cree que la poseyo un demonio o un fantasma.
Eso último dejo en silencio a Evy, quien tras unos segundos apretó la mano de Shiva.
El chico volvió a ver a Evy confundido, pero captó sus intenciones cuando esta le hizo señas con los ojos.
—Nos disculpan un momento, Evy y yo debemos ir a hablar algo en privado
Dejaron la sala atrás con los presentes en ella y bajaron al sótano de la casa.
—¿Qué pasó pequeña? —preguntó Shiva.
—Creo se lo que le pasa a Sati —respondió Evy—¿Recuerdas al fantasma que apareció cuando regresé? Desde que cenamos con Sati, no ha vuelto a aparecer.
—Hm... ¿Crees que tenga que ver con todo esto?.
—La verdad no se, pero si es el caso, tengo miedo de lo que vaya a hacer con Sati.
Capítulo #5
El interrogatorio
Una conversación incomoda había reunido a Tobias y Sati, o al menos era ella con quien él creía que estaba entablando una conversación. Y a pesar de la hostilidad qué algo así podría causar en la mente del chico, realmente no se sentía mal hablando con ella. Una que otra risa lo atrapó mientras ambos hablaban de sus vidas y de que han hecho últimamente.
—Bueno, no creo ha sido tan duro todo, apenas me fui de tu casa Mary me ayudo a conseguir empleo, vivi en uno de sus apartamentos por como unos meses y luego me compre mi casa —decía Tobias —definitivamente me ha ido mejor sin ti que contigo.
—Entonces creo que no tendrías que decir que arruine todo para ti —respondió Sati.
Tobias volteo a ver a Sati con su sonrisa desvanecida y enderezando su postura.
—... ¿Te crees con la audacia de decir eso?
—No lo dije a mal Tobias, no te preocupes.
—Claro que no me voy a preocupar Sati, si solamente estas diciendo esa excusa de "Uy, te esta yendo bien y por eso no hice nada malo jamás", maldita bocona asquerosa.
—Esto es el colmo Tobias, no puedes seguir arrastrando lo que hice por toda tu vida
—¡Y tu no puedes pasar actuando como que no hiciste nada malo! Es por eso que te odio maldita sea, ¡Nunca en tu jodida vida vas a aceptar que la cagaste! ¡Nunca vas a cambiar!
—¿Y que pasa si quiero hacerlo? ¿Vas a seguir siendo un resentido si cambio?
—Pues adelante, muéstrame ese cambio Sati, ¡muéstrame que no te mereces que todos te vean como una sucia y repugnante lesbiana!
Sati se quedo en silencio al oír a Tobias, no debía sentir culpa pero hasta a Visnu esto lo impacto.
—... Vine aquí a intentar arreglar las cosas Tobias, espero eso te muestre que ya no me quiero esconder.
—Pues hazme un favor mejor y ¡Lárgate de mi vista! ¡¿No entiendes que te odio?!
—¿Y no entiendes que por ser así como eres, nadie te quiere?
—... ¿Disculpa?
—Tobias, si estas aquí no es solo porque "es barato", estas aquí porque no quieres sufrir las consecuencias de ser un apático insoportable griton.
—¿Y de donde crees que aprendí a ser así?
—Y ahí esta, culpandome de tus problemas, ¿No que eras un adulto responsable? Tanto que te quieres alejar de mi, pero me necesitas para justificar que seas un fracasado.
Tobias no supo que responder con esto, apretó sus puños y bajo la cabeza.
Empezó a caminar a la puerta de su apartamento mientras Visnu se quedó donde estaba, notablemente malhumorado.
—... Hoy te crecieron ovarios Sati, que sorpresa —Dijo Tobias mientras entraba a su casa —Pero ni creas que es suficiente para perdonarte.
—Tu vive tu vida Tobias, hundete en tus desgracias si quieres.
—... Bueno, creo me estas cayendo un poco mejor que en todos estos veinticuatro años.
Dicho esto, Tobias cerro la puerta, quedando Visnu observando el vacío del edificio.
Nicolas y dos de sus amigos, Jeremy y Hansol estaban encerrados en una sala, esposados y sentados en sillas alrededor de una mesa redonda. El sonido de las luces fluorescentes parpadeando no mejoraba el ánimo para los tres.
—Oigan, ¿Ritek venía con nosotros? —preguntó Hansol.
—Creo desde que nos detuvieron nadie lo ha visto —respondió Jeremy.
—Juro que si le hicieron algo a esa rata, voy a matarlos a todos —dijo Hansol.
Nicolas solo miraba a una esquina con preocupación, temía bastante lo que fuera a pensar Juliette de él y de los que lo acompañaba. Además de el darse cuenta que algo le pudieron hacer a Ritek no lo calmaba.
Todo sonido a su alrededor se empezó a difuminar hasta que una voz borrosa empezó a llamar su nombre. No ponía mucha atención hasta que sintió a alguien tocar su hombro.
Levantó su mirada y ahí mismo había un hombre de uniforme y lleno de cabello quien lo miraba desde alto.
—Nicolás, lo que te quiero decir, es que ni tu ni tus amigos están en problemas —Dijo el hombre de traje —Aún.
—Hey, no me has respondido —le gritó Hansol.
—Su amigo Ritek esta bien, es todo lo que les puedo decir. —respondió el hombre.
—¿Está bien? ¿Eso es todo lo que nos puede decir? —exclamó el zorro.
—Es lo que ustedes necesitan saber, nos está siendo útil en otras cosas, igualmente ustedes nos serán si colaboran.
El trío se quedo en silencio observandolo.
—¿Útil? ¿A que se refiere? -dijo Jeremy.
—Creo es el tema del tipo eléctrico —menciono Nicolás.
—Exactamente, Ritek nos esta ayudando en ciertas cosas y ustedes también lo harán —Respondió el hombre a los chicos —A cambio saldrán de aquí impunes como si ni siquiera hubieran entrado.
—¿Donde carajos está Ritek? Me importa nada que les sea útil, lo quiero aquí con nosotros ya —le grito Hansol al hombre.
—Hansol, no hagas esto más difícil, tu expediente judicial es suficiente para que ni siquiera te dejemos salir de aquí - Le respondió el hombre.
Hansol se quedó en silencio, viéndolo con notable enojo.
—En primera, encontramos un video del primer ataque en la madrugada del domingo, y hubo un par de cosas que nos llamó la atención, buscaba a un tal Christopher que creemos es su hijo, y asesino a los dos jóvenes por ser según él, esbirros de Nightmare —Pronunció el hombre —Esos nombres supongo te son familiares, Nicolás.
—Nightmare, Christopher... Si, creo sí, hubo un conflicto entre mi madre y Nightmare cuando yo era un niño, pero Christopher no me suena nada.
—Bueno, creo necesitaremos que Juliette nos ayude con esto, asegúrate de hacer que venga acá, tómalo como la fianza.
—Hm... Bueno, creo esta bien.
Nicolas estaba más calmado, también Jeremy no estaba tan hostil como antes. Hansol por otra parte, seguía enojado y con una mirada llena de desprecio al hombre de traje.
Los interrumpió el que las luces se apagaran en un instante para volver tras un segundo.
—Les recomiendo irse ya a sus casas, parece habrán problemas. —les dijo el hombre.
—¿Volvió? ¿Está acá? —preguntó Jeremy.
—Parece sí, pero no está acá aún, mejor váyanse antes de que se ponga feo todo, una patrulla los dejara en casa de Juliette Tesla.
—Ah qué bien, iremos con mamá —Dijo Nicolas, quien se levantó de su asiento.
Le siguió Jeremy y luego Hansol, quien no le quitaba de encima la mirada al hombre.
—Sí algo le hicieron a Ritek, te juro que un apagón será lo más leve que le haré a esta mugrosa cuidad —dijo Hansol.
El trío fue escoltado afuera de las instalaciones hasta salir de un edificio incrustado en una montaña, afuera los esperaba una modesta patrulla a la cual entraron y fueron llevados a casa de Nicolás.
Emily estaba junto a Juliette acomodando una gran pila de libros en la biblioteca personal de la contraria. Una cantidas excesiva de altos estantes qué se extendían por una incomprensible distinta, todos llenos de libros de todo tipo, minuciosamente ordenados por temática.
No tardaron en oír el tocar de la puerta de Nicolás, así que ambas dejaron lo que estaban haciendo para ir a la entrada de la mansión.
Ya tenían idea de quien estaba tras la puerta y sabían que reacciones tener, así que Emily le abrió la puerta a los chicos y las dos mujeres estaban serias con ellos.
—Al fin alguien se acordó que tiene mamá —Dijo Juliette.
—Si... Lamento llegar hasta tarde mamá —respondió Nicolas, mientras entraba a la mansión.
Jeremy y Hansol le seguían apenados tratando de pasar desapercibidos a Juliette.
—Ya se lo que pasó con ustedes, por cierto Hola Jeremy, hola Hansol —Dijo Juliette —¿Ritek no viene con ustedes?
—... Hola señora Juliette —respondió tímidamente Jeremy —Y... La verdad no sabemos donde está, no nos quisieron decir.
—Entonces no fue grato lo que ustedes hicieron, no están en problemas si se lo preguntan, pero tendremos una muy larga charla luego del té.
—Mamá, debo decirte todo lo que pasó, no fue nuestra culpa —Dijo Nicolás.
—Guárdate los argumentos para luego del té, Nicolas
Emily veía la discusión con algo de risa. Aunque sabía era un tema de familia, tenía curiosidad de ver hasta donde acaba.
Inesperadamente su teléfono vibro y ella al revisarlo, vio un mensaje de Mary, quien le preguntaba a que hora iría a donde ella estaba.
—Hm vaya, yo que quería quedarme —se dijo Emily a sí misma —Disculpe señora Juliette, pero debo irme antes del té, Mary me necesita.
—No hay problema Emily, igualmente estaremos ocupados en un rato
Emily sonrió al oír eso y ver las caras de pena de los chicos.
—... Ah si mamá, creo tuviste algo que ver con Nightmare, ¿Cierto?
La sonrisa de Emily se borró al oír el nombre de Nightmare y se acercó a ellos.
—¿Nightmare? Es extraño que me preguntes eso ahora Nicolas, ¿Porque? —respondió Juliette.
—Pues bueno, te necesitan porque tu hace años te lo encontraste y al parecer el tipo eléctrico lo esta buscando a él y a un tal Christopher. —respondió Nicolás.
—¿El que tiene que ver con Christopher? —pregunto Emily.
—Pues parece que es su hijo o algo así, lo está buscando y creo es por eso que esta causando este desastre. —respondió Jeremy —¿Tú conoces a ese tal Christopher?.
Todos los presentes a excepción de Juliette volvieron a ver a Emily curiosos, por lo cual ella se puso nerviosa al sentir toda la presión.
—No... No no, creí hablaban de otro Christopher que conozco —respondió ella.
Esto alejo las miradas de ella y los chicos volvieron a intentar excusarse con Juliette por lo que pasó, a lo cual ella pasaba recordándoles que aun no era tiempo de hablar de esas cosas.
Emily empezó a caminar hacia atrás hacia la puerta de entrada, pero no se iba a ir sin antes despedirse.
—Bueno señora Juliette, Nico y... ¿Jeremy y Hansol?, debo irme
—Buena suerte Emily, y gracias por ayudarme con la biblioteca —le respondió Juliette.
—No hay de que —dijo Emily para salir de la mansión y empezar a correr hacia el cabaret de Mary, sintiendo un vacío en el estómago qué no sentía desde hacía años.
Una vez ahí, fue recibida calidamente por Mary, quien estaba rodeada de material de construcción, herramientas de carpintería y pintura.
—Lamento tardar tanto, estaba donde Juliette —dijo Emily.
—Nah no te preocupes, aun tenemos tiempo, falta poco para terminar el escenario. —decía Mary mientras tomaba una pistola de grapas para subir unas escaleras.
—Creí que habías contratado gente para ayudarte a esto.
—No, no me gusta poner cosas así de importantes en desconocido, prefiero tener la ayuda de quienes más confío.
—Supongo solo yo te ayudo y por eso has durado años reconstruyendo esto, ¿no?.
—Ah nope, una amiga me ayuda con el acueducto, se llama Marla.
—Ya veo, entonces quieres mano de obra gratuita.
—Yo no dije eso, y te juro que te pagaré Emily.
—Ya se jeje, solo me gusta bromear con eso, y no te preocupes, no necesito dinero.
Emily ayudaba a Mary a mover tablas grandes y material pesado. El trabajo la distraía del espiral de emociones que sentía, pero recordó la importancia del mismo y todo lo que Gregory le dijo, por lo cual no podía seguir reprimiendose.
—Oye Mary, creo necesito contarte algo —terminó diciendo Emily.
—Adelante —Decía Mary, quien clavaba una tabla en el suelo.
—Bueno, al parecer descubrí algo sobre el tipo eléctrico de hace días y, creo no se que significa.
—¿Ajá? Creo esl deberías decírselo a Ruby, no digo que no me importe, solo que ella lo merece saber.
—Ese es el problema, es algo mucho más serio que lo que ella investiga, ese tipo al parecer es el padre de Christopher, pero no sabe que él es Nightmare.
—Hm... No creo sea algo tan relevante, al menos no ahora.
—Ahí va otro problema, Gregory me había advertido que se vendrían problemas grandes relacionados a Nightmare, algo que podría comprometer a la existencia misma.
Mary volvió a ver a Emily con esto y dejo de hacer lo que se estaba dedicando para ponerle atención.
—Y... ¿Crees que esto tenga algo que ver con el tipo eléctrico? —preguntó Mary.
—No tengo idea pero temo que sí, no se que más podría estar relacionado. —respondió Emily.
—Hm... Te tendré al tanto de cualquier cosa rara que pase en la ciudad, por ahora creo no hay pasado nada raro, a excepción de que debo comprar un generador.
—Comprendo, y gracias Mary.
—No hay de que... Ah cierto, ¿Porqué no le preguntas a Gregory? Debe saber algo de esto.
—Lo he pensado, pero no le gusta das respuestas directas sobre el futuro, al parecer es porque no quiere intervenir en como las cosas deben darse.
—¿Incluso si son cosas malas?
—El dice que siempre van a pasar cosas malas se haga lo que se haga, pero prefiere que suceda lo menos perjudicial.
—Hm... Que aburrido vivir así.
—La vida de Gregory es de todo menos aburrida, es más trágica que otra cosa.
—Sí, ya me contaste todo eso, igual no se, no soportaría vivir así, me tiraría de un barranco a los cinco minutos de ser un caballo jeje.
Emily no se río con ese comentario y simplemente siguió en lo suyo, lo que le causó vergüenza a Mary, quien se quedó en silencio.
Los trabajos de ambas se extendieron hasta la noche. Emily se despidió de Mary gentilmente y salió del cabaret. Se despidió también de la recepcionista del edificio de apartamentos Amy.
El camino del cabaret al bosque lo acompañaban calles semivacias, el ruido del viento norteño acompañaba una atmósfera qué no hacía sentir mejor a Emily, que desde ese entonces sentía una gran presión sobre ella.
Se detuvo para observar el frío paisaje nocturno adornado por las luces de la carretera. Dio un suspiro y se dejó caer de espaldas sobre el asfalto.
—¿Qué hago papá? —se decía Emily a sí misma, sabiendo que no obtendría ninguna respuesta.
Sick llegaba a la casa tras un largo día de trabajo hasta la noche. No necesitaba tocar la puerta pues vio las luces prendidas y supo que Sati la esperaba. Al abrir la puerta, para su sorpresa vio la casa muy ordenada y cambiada.
A medida que caminaba por la sala, observa todo con sorpresa. Era el tipo de limpieza profunda que solo pasaba en ocaciones muy especiales, pero algo que notó es que los espejos que colgaban en las paredes ya no estaban, lo cual despertó su curiosidad.
—¿Sati? ¿Tú limpiaste todo? —preguntó Sick.
—.... Si —Repondio Sati, en un hablar cortado.
La voz provino de uno de los cuartos vacíos que antes eran de Tobias y Evelyn, así que Sick caminó hasta ahí.
—¿Pasó algo? Supongo estas cansada luego de hacer todo este oficio —preguntó Sick.
—Lo hice porque me disgustaba como estaba todo, tan desordenado, sucio, decadente, y aún así no me siento comoda —respondió Sati, quien ni la había vuelto a ver.
—Hm... Supongo que estas estresada —dijo Sick, quien se acercó para abrazarla por la espalda —Déjame ayudarte con el estrés, ¿Si?
—¿Qué te dije sobre tocarme? —respondió Sati, quien la empujó para apartarla.
—¡¿Sati qué carajos te pasa?! Hace días estas actuando rara, pero no quieres decirme nada, no me dejas entrar a tu cabeza, es como si de un día para otro dejaras de confiar en mi.
—¿Y porque no te pones a pensar en todo el horror que tú y yo hicimos de nuestras vidas Sick? ¿No te da asco como vivimos? ¿O acaso prefieres hacerme el amor a cada instante para olvidar que nuestra familia está hecha un desastre?
—...Yo... Yo... Ahg no se que te pasa... Ah se que todo esta mal pero no se que te picó, ¿Acaso tratarme como basura va a arreglar nuestra familia?.
—Lo que hará será hacer que tengas límites, abre los ojos Sick, es lo menos que puedes hacer.
—¿Abrir los ojos? ¿Límites? Me estoy cansado de esta actitud Sati, o te comportas o te juro que entraré en tu cabeza a la fuerza para ver que mierdas esta mal contigo.
—¿Ahora quieres ser ruda? Inténtalo
—Odio que me reten, y el que tu lo hagas me hiere... Pero no me dejaste otra opción cariño.
Dicho esto, Sick desapareció de la vista de Visnu para entrar en la cabeza de Sati, pero al hacerlo, notó todo normal. Nada que no hubiera visto antes.
Sick se sentía bastante confusa, no había ningún malestar, ninguna muestra de estrés o enojo. Salió rápido de su cabeza para volver a estar frente a ella.
—¿Sick?...¿Que esta pasando? ¿Porque me miras así? —preguntó Sati.
La confusión de Sick se triplico al oír a Sati. De momento a otro había cambiado por completo de faceta, ahora volviendo a ser la que ella conocía.
—Yo... Yo no se Sati, no se que está pasando —pronunció Sick, dando un suspiro por el estrés.
—¿Estas estresada amor? —preguntó Sati —Hm... ¿Tal vez puedo ayudarte con eso?
Esto terminó de disparar las alarmas para Sick, un cambio de parecer así no era normal, y más para Sati.
—... Si, creo me haría bien —respondió Sick.