El corazón de Zayn bailó una macarena dentro de su pecho cuando escuchó esas palabras. Los latidos se volvieron insaciables, estaba loco por sonreír pero su faceta de chico orgulloso le ayudaba a ocultarlo y no quedar como un completo tonto frente a él. Miró la silueta de Liam caminar por su casa y sus ojos empezaron a brillar, eran tan ridículamente atractivos, Zayn no podía apartar la mirada de ellos. ¿Como se atrevía a hablarle de esa manera y a acercarse a tan peligrosa distancia? ¿Acaso no estaba consciente de lo que el moreno era capaz? Tenía suerte de no tener las fuerzas. Zayn negó rodando los ojos—. Estaba dormido…—Dijo tratando de explicar su apariencia. Mordió su labio inferior—. Ya lo sé, ya lo sé, pero estaba enfermo, no falté porque simplemente quise hacerlo…—Explicó con una total mentira, por supuesto que faltó porque le dio su misma gana—. Liam…—Iba a decir algo pero, Zayn simplemente no quería discutirlo ahora. Su corazón latía muy rápido y sus mejillas explotarían—. Vale, agradezco tu preocupación por mí pero no tienes que hacerlo, de verdad.
—Zayn... —entrecerró los ojos levemente y se le quedó mirando, intentando descifrar lo que pasaba por su cabeza y fallando terriblemente en el intento. —Me imagino, me imagino —asintió poco convencido de lo que decía. En cierto modo le dolía que el moreno no confiara lo suficiente en él para contarle sus problemas. Quizás Liam no era el mejor de los consejeros pero sabía escuchar muy bien y no interrumpía a aquellos por los que realmente se preocupaba ¿Cómo era posible que Zayn no lo viera? su pecho se apretó por unos segundos al escuchar su nombre pronunciado por el moreno. Podría escucharlo una vida entera decirlo y no se cansaría... había algo que lo hacía sonar perfecto en la voz de su acompañante. Intentaba mantener la calma por fuera aunque su corazón estuviese a punto de explotar por dentro. Era una suerte que tuviera cierto autocontrol pues posar sus labios sobre los ajenos era lo único que rondaba su cabeza en esos instantes. —No tienes que agradecerlo... ah vamos, claro que si, somos amigos ¿No? —ouch. ¿Amigos? mierda, no podía ser que estuviera conformándose tan solo con eso. —Además, todos en el equipo te extrañan, Zayn —oh Liam, eres un idiota, un completo idiota. Sus pensamiento estaban tan desordenados que se le hacía imposible ser coherente. ¿Por qué todo tenía que ser tan difícil? —Quizás ayudaría que me dijeras la verdad ¿Sabes? no soy tan idiota como parezco.












