Queda poco para terminar el 6to Ciclo
Estos últimos días fueron particularmente complicados de manejar en cuanto a este tema. Ya sabía que si o si tengo que hacerme un trasplante de médula ósea, pero como siempre hay diferentes caminos posibles y cada camino posible abre otro sin fin de opciones y cada opción tiene su particularidad. Con lo cual el equipo de oncohematólogos viene discutiendo hace tiempo cual seria la mejor opcion para mi (y si, son esas decisiones que se toman una vez en la vida y no permiten volver atrás y elegir el otro camino). Al parecer ya tendrian la opcion posible desde su perspectiva pero falta la otra parte (LA GRAAAAAAN PARTE), que el equipo de médicos de trasplante evalúe el caso y diga si estan de acuerdo o no con la opción tentativa. A partir de ahí hay un sinfín de cosas por decidir, analizar, hacer, reevaluar, etc. Todo eso antes de pasar a lo operativo en sí. Imagínense que si a esta altura ustedes leyendo quieren saber, yo, que estoy aca adentro, ¡ME MUERO DE LA INTRIGA! Será cuestión, una vez más, de poner a prueba mis capacidades para aplacar a la Belu obsesiva del saber ya y organizar ya y darle lugar a la Belu más concentrada en su ser, en el disfrutar del dia a dia y de las pequeñas cosas.
Estamos llegando al final de eso que parecía interminable, la tan terrible CONSOLIDACIÓN. Cuando empezaba todo esto y me dijeron vas a necesitar seis ciclos, seis bloques de quimio fuerte con internaciones largas y pocos recreos en casa pensé que iba a ser eterno, que nunca iba a pasar el tiempo y me parecía tan pero tan lejano llegar al famoso 6to Ciclo. No digo que fue facil, no digo que no hubo momentos donde sentía que todo iba a ser eterno y que lo unico que hacia era perder el tiempo, mi tiempo de hacer otras cosas, pero hoy miro para atrás y digo: ¿Ya pasó? ¿Cómo puede ser? Me resulta difícil creer que ya se termine esta etapa.
Obviamente con eso vienen las grandes dudas y ansiedades difíciles de manejar: ¿Y ahora qué? ¿Cuál es el próximo paso? ¿Cuánto más falta? ¿Qué implica? Y creo que podria seguir por horas escribiendo preguntas. La realidad: nunca voy a tener todas las respuestas, nunca voy a poder saber con seguridad cómo va a ser lo siguiente, nunca voy a estar en control de lo que va a pasar.
Entonces, una vez más voy a optar por hacer lo que vengo haciendo desde hace ya siete meses, tratar de aplacar la vocecita de la cabeza que pretende tener las respuestas a todo y aceptar las cosas como se vayan dando, en el momento que se tengan que dar. Confiar en los médicos, y en su criterio para ir transmitiendo la información necesaria en el momento adecuado y no generar ansiedades por demás difíciles de controlar. ¡Les puedo asegurar que es más trabajoso de lo que parece!








