Aquella semana estaba resultando ser incluso peor que la anterior, ya ni si quiera pensar en que todo acabaría pronto, le animaba. Después del fin de semana, después de aquella desastrosa cita, le estaba siendo demasiado difícil concentrarse, no pensar en ello, en Sebastian, en si seguía enfadado por aquello o simplemente había decidido centrarse en sus cosas durante la semana y dejar que Kurt hiciera lo mismo para evitar más problemas o peleas. Llevaban días sin hablar, y a pesar de que lo echaba de menos, de las veces que quería llamarle, quizás aquél silencio era lo mejor, al menos por ahora, hasta que pudieran verse. Debía reconocer que poco a poco se daba cuenta de cómo se había comportado aquella noche, de que inevitablemente le había hecho daño, y no podía evitar sentirse mal por ello a pesar de intentar no darle demasiadas vueltas. Estaba realmente agotado y sin demasiadas fuerzas, pero aun así, necesitaba despejarse un poco, por lo que hizo un acto de valentía encaminándose hacia su clase de pilates con Rachel, deseando que aquello pudiera apartar su mente de todo lo demás por unas horas. Por desgracia, resultó ser la peor idea del mundo, ya que tan solo después de unos minutos de clase, empezó a sentirse realmente mareado.
Aquello era lo último que recordaba antes de despertarse en lo que sin duda parecía un hospital, sintiendo un gran dolor de cabeza y pudiendo distinguir a Rachel a su lado diciéndole que descansara. Quería contestar, quería incorporarse y preguntar qué demonios pasaba, pero el cansancio que llevaba acumulado consiguió apoderarse de él, comprobando al despertar de nuevo que para su desgracia, no había sido un mal sueño. ¿Qué ha pasado? Preguntó llevándose la mano a la cabeza que, a pesar de que ya no le dolía, todavía estaba algo embotada.
Te has desmayado, Kurt. Has estado inconsciente unas horas. Respondió su amiga que parecía entre preocupada y enfadada.Dicen que estás algo deshidratado y me han preguntado si tienes problemas con la comida. ¿Algo que contarme? Dijo expectante mientras Kurt deseaba con todas sus fuerzas, o las pocas que tenía, no tener aquella conversación en ese momento.
Ugh, Rach. No estoy intentando matándome de hambre, te lo aseguro. Se sentía como un tonto. No podía creer lo que le había pasado, que hubiera permitido que pasara. No recordaba la última vez que había comido algo consistente o había dormido varias horas seguidas. No podía creer que hubiera sido tan estúpido como para llegar a ese extremo, y debía reconocer que estaba realmente avergonzado, algo que sin duda se notaba en su expresión al preguntara aquello.Sebastian...dime que no le has llamado. Se sintió algo más aliviado al observar cómo su amiga negaba con la cabeza, y aprovechó para advertirle que no dijera nada. Después de la pelea que habían tenido, después de su cabezonería, lo último que necesitaba era que se enterara de todo aquello. De todas formas, podría salir en unas horas si todo estaba bien, por lo que no había necesidad de que trascendiera.






