@ceokavanagh
Xuebing Du
Mike Driver
Cosimo Galluzzi

pixel skylines
he wasn't even looking at me and he found me

@theartofmadeline

shark vs the universe

JBB: An Artblog!

JVL

ellievsbear
Cosmic Funnies
Peter Solarz
art blog(derogatory)
Show & Tell
Sade Olutola
Acquired Stardust

roma★
Keni
Misplaced Lens Cap

Kiana Khansmith

seen from United States
seen from Singapore

seen from Mexico

seen from Germany

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Australia
seen from Malaysia

seen from Australia
seen from Philippines

seen from United States
seen from T1

seen from Chile

seen from United States
@therussianassistant
@ceokavanagh
FULL MOON
◆ photo credit
2x10 “Gonna Set Your Flag on Fire”
Scarlett Johansson at the Avengers: Endgame Fan Event at Picturehouse Central in London, England (April 10, 2019)
◆ photo credit
◆ photo credit
This is what’s gonna happen: I’m gonna pass you my resume and while you pretend to look at it we’re going to talk about how completely my Seventy-Sixers destroyed your Knicks last night.
ღBaby Feverღ
ceokavanagh:
La lucha siempre había sido entre la vida familiar y personal contra la laboral nunca había tenido un buen ejemplo de sus padre, quienes el trabajo había sido siempre lo primero. Con su ex esposa, cada uno estaba muy ocupado en lo propio como para darse cuenta que la falta de tiempo juntos los desgastó. Fue con Alyza que empezó a tener ganas de ir a casa, de cenar los tres juntos en una misma mesa sin televisión y charlando, interesándose en lo que el otro había hecho durante el día.
Desde que vivían juntos Brendan pasaba más tiempo allí de lo que en toda su vida adulta lo había hecho. Así como le gustaba recordarselo su vieja ama de llaves cuando él estaba cansado o enojado. Había cierto placer en el hecho de estar de entrecasa que había ido creciendo junto con la panza de Alyza.
Besó su cuello, suave y lento, para que supiera que nunca dejaría de mimarla y malcriarla. Que daría su vida por ella sin miramientos. Nuevamente se separó y humedeció su cabello, utilizando un jarrón que estaba al alcance de su mano; como prácticamente todo en su vida, parecía estar al alcance de sus dedos.
—¿Esos? —emitió una risa falsa—. Puedes intentarlo, si quieres. —En su voz no había celos ni dudas, la confianza en el otro era plena. Sus amigos podían intentar todos los movimientos que quisiera con ella, Brendan confiaba ciegamente en ambas partes—. Ellos te podrán entretener mientras yo cuido del niño…. pero sabes que ellos juntos no llegaran siquiera a mis talones. —susurró intencionalmente sobre su oído. Su cuerpo presionaba sobre la espalda y sus manos, aventureras, recorrieron su costado hasta sus muslos.
Sí, siempre habría una batalla entre los dos mundos, pero le gustaba comprobar que ellos habían encontrado un hueco para sí mismos entre lo mejor de éstos. Les había costado llegar hasta allí, pero era algo imprescindible; Alyza no pensaba traer otro hijo al mundo si su padre nunca estaba presente para criarlo, de ninguna manera. Bajo esa misma premisa, Brendan había hecho un gran cambio y sorprendentemente, se había adaptado bien a la vida doméstica, de ahí que pudiera acostumbrarse a estar tan mimada.
Ella nunca había sido una mujer casera, adoraba salir y siempre tenía planes divertidos con alguien, pero todo cambió cuando se convirtió en madre por primera vez. Lejos de la responsabilidad que siempre había sido cuidar de sus hermanos una vez inmigraron a Estados Unidos, tener al pequeño Alek Ilya en las manos había sido una carga mucho mayor. Él era lo mejor que le había pasado en la vida, y no dudaría en sacrificar una tarde de cervezas por una de juegos en casa.
Casi ronroneó al sentir sus labios en el cuello, pues bien era sabido por él que ese era su punto débil; de ahí volviera a cerrar los ojos y volviera a protestar poco después al sentirlo separarse. Le daba igual el baño, solo quería mimos o sexo, o ambas cosas. Apoyó la cabeza su hombro, buscando de nuevo el contacto entre la espalda y su pecho, aquella mañana se había despertado realmente necesitada de contacto.
—Ahmm... —asintió, aún con los ojos cerrados y el inicio de una pícara sonrisa sobre sus labios. —Bien... —rió por lo bajo. ¿Era celosa? Sí. Le gustaba jugar con él precisamente por eso, también. Pero no se veía a sí misma engañándolo, nunca. No le iban esas cosas. Entonces sus palabras del susodicho la sacaron de sus pensamientos y un escalofrío recorrió su cuerpo entero, él tenía razón. Y podría agradecer que estaba embarazada, porque de lo contrario, ya se habría dado la vuelta y le habría hecho de todo. —Kavanagh, no necesitaba que me excitases aún más solo con esas estúpidas palabras. Bésame o lo pagarás caro.