“Deirdre, vaya,” carraspeó, aproximándose al rostro tan familiar de la muchacha. “Debo admitir que luces sumamente bella.” Una media sonrisa se hizo en su rostro, reafirmando su opinión con una rápida mirada que recorrió la vestimenta de su ahora acompañante. “Me ofenderé si me dices que viniste sola, cualquiera con un poco de inteligencia en el pueblo se hubiese peleado por traerte,” un sorbo a la copa de champagne que se había conseguido hace un momento, pretendía ingerir todo el alcohol posible a su cuerpo sin embriagarse demasiado como la última vez que tuvo licor a su disposición. “¿Quieres ir a bailar o es muy temprano aún?” cuestionó, tendiendo su palma diestra en dirección a la fémina en modo de invitación. @deirdrex












