Decir un te quiero, un te amo, te adoro, te extraño, te necesito... Son frases que cuesta mucho trabajo a veces decir. Esto se debe que hay temor a no ser correspondidos, le tenemos miedo a la respuesta que le sigue después de haber abierto nuestro corazón y sentimientos.
Pero yo pienso: caray, hay que atreverse, hay que decirlo y si la repuesta no es lo que esperábamos, pues ni modo. Al menos no nos quedamos con la interrogante de nunca saber que hubiera pasado, quedando con un corazón roto y tristeza que durará por mucho tiempo.
Y si la persona corresponde a lo que sentimos, felicidades! El amor está en tu puerta y quiso entrar; es bienvenido!
Leregi Renga














