El tiempo se detiene para hacerse infierno en ese eterno encuentro de los cuerpos que se baten en ritual sagrado,
se miran se desean y se desatan las pasiones...
dónde toda aflicción es placer...
el tiempo se detiene donde todo sentimiento se vuelve eterno...
pero todo fluye al mismo tiempo, el fuego se inflama, el placer es agua que hierve desde las profundidades,
y una nívea lava se precipita donde los gemidos rompen los callados,
en esa oración que culmina para después sentirse en esa danza del vientre que se ancla en el arbolado mástil...
que iza orgasmos, que se derraman entre rituales orgiásticos, hasta tocar el cielo con el alma y quedar exhausto en las sábanas....
Tú, lo eres todo para mi, averno y luz, guía y regalo. Avalancha de placeres infinitos que desborda mis sentidos.
Gabriel













