No me gusta airear los trapos sucios del entramado tumblr, ya no. Ya pasé por esa época tóxica de anónimos, recibidos y mandados. Ahora paso bastante. Pero tenía que comentar lo último que me ha pasado al respecto.
Ayer alguien con un tumblr vacío hecho expresamente para mandarme odio, pues tengo los anonimos desactivado, me escribió un mensaje por chat. Ahora estos también están restringidos a los que no siga yo. Se siente. Estoy muy vieja para estas mierdas.
A lo que iba: ayer alguien me mandó caquita diciéndome que soy una odia hombres por haber tenido mala suerte y algunas malas experiencias.
Cariño, malas experiencias hemos tenido todas. Y no, no somos unas locas, ni es nuestra culpa por escoger mal, ni son casualidades, ni son casos puntuales aislados.
Todas, por el simple hecho de nacer mujeres vivimos desde niñas el odio hacia nosotras por parte de la mayoría de hombres. Aquí dejo un hueco para esos pocos hombres buenos, porque aunque ya no me relacione sexual ni sentimentalmente con ellos tengo amigos, uno de ellos, el mejor de todos que conocí aquí, y esta primavera pasó una semana en mi casa. Durmiendo en mi cama. Fíjate si confío en él. El segundo, mi compañero de piso, al que conocí por ser asidua a su pub, un buen aliado que no dudaba en echar a machos del local y trabajador social.
Así que no, no odio a loa hombres por el simple hecho de que sean hombres. Los odio, a la mayoria, y me asquean, porque en mis 29 años he visto y vivido bastante por parte de ellos. Empezando por mi padre mismo. He salido con muchos, muchos, en serio que muchos, hombres. He tenido sexo con muchos. Y se de que pasta moldeada por el patriarcado estan hechos.
Cuando se nos intenta hacer luz de gas (lee sobre ello, pero en resumen llamarnos locas exageradas) es igualito que si fueras con toda tu jefa a la comunidad negra a decirles que son unos exagerados porque el racismo no existe, mientras son tiroteados como mínimo a diario.
Respeto que no quieras darte cuenta, porque algo me dice que eres mujer por tu forma de expresarte, pero respeta a las que no nos callamos. Deja en paz y tranquilas a aquellas que cogen fuerza y valentía para alzar la voz.
Tú puedes seguir chupando botas, tristemente en ese aspecto no puedo hacer nada por ti. Pero te aseguro que yo he estado donde tú, odiando a otras mujeres y atacandolas porque me presentan una realidad que me niego a ver.
Crecerás, y evolucionarás, espero. Entonces seremos más, y mas fuertes.