Advertencias: Incluyen Oc, es decir mis fankids para esta pareja. Está medio sad (?
Tipo: One-shot
Palabras:1.159
Pareja: Marissonshipping | Alain x Mairin / Alan x Manon.
“Di Papá”
– Vamos Dekar – Le dice Malya, frunciendo el ceño.
El hijo mayor, de nombre Dekar, parece muy presionado no sólo por su hermana menor, sino también por las miradas del resto de la familia quienes esperan que él diga cierta palabra para su padre.
– No lo presionen – Murmura Alain, pero por dentro se ríe del muchacho.
– Han sido bastantes años – Comenta Adiel, el segundo hijo de la pareja y el mayor biológicamente. – Y sólo es una palabra.
Dekar deja que su cabeza se pose sobre la mesa, sigue escuchando los comentarios de su familia con teorías del por qué él no puede decir papá al dirigirse a Alain, incluso decir mamá cuando es hacia Mairin. Él sólo quiere que el día acabe.
Las gemelas se ponen a cada lado del muchacho sin que nadie se dé cuenta de que se han parado de la mesa.
– ¡Dekar, dí papá! – Gritan ambas pequeñas, asustando no sólo a Dekar, sino a toda la familia. El sonido de un plato rompiéndose contra el suelo fue lo que detuvo el grito de las pequeñas.
Fue el de Mairin. La risa de las gemelas resuena en la habitación, corren alrededor de la mesa y vuelven al lado de Dekar para tirar de ambos brazos de un lado para el otro, siguen riéndose.
– Niñas, niñas – Mairin tuvo que tomas en brazos a sus gemelas para alejarlas del muchacho. – A jugar al patio, luego deben hacer tareas.
Las pequeñas corren hacia afuera encontrándose con Chespie quien estaba regando las plantas con ayuda de Bebé. Pero su siguiente objetivo para jugar no eran las niñeras tipo planta, sino uno de los pokémon de su padre, Tyranitar.
– Me quiero ir a lavar la ropa – Se queja Dekar con los brazos adoloridos. Las tareas del hogar siempre le han relajado mucho y ahora quiere huir de la presión.
– Debes decir papá, por lo menos una vez – Malya le regaña.
Adiel por su parte vuelve a reír mientras el fastidio aumenta en el rostro de Dekar.
Alain toma su plato y lo va a dejar en el lavaplatos, se acerca a Dekar con una sonrisa, deja su mano sobre la cabeza del chico desordenándole el cabello.
– Está bien – Le dice sacando su mano de su cabeza y manteniendo su sonrisa – Esperaré a que te sientas cómodo con decirlo en voz alta.
Dekar se sonroja y asiente sin comentar nada más hacia el adulto, quien se retira después de eso alegando que aún tiene trabajo que hacer y que está atrasado de nuevo. Mairin relaja los hombros enternecida con eso mientras que Adiel y Malya cruzan miradas resignadas.
– Sin presiones – Le dice Mairin, quien está a su lado y deposita un beso en su mejilla, ella de igual manera retira su plato y se va de la cocina.
Dekar sabe que ninguno de ellos le presiona con eso, y se siente aliviado, pues alguien como él, sin un pasado definido, debe esforzarse y ganarse el titulo de hijo para una familia como esta, está muy agradecido con todo pero aún no está preparado.
– Algún día lo dirás ¿cierto? – Pregunta Malya, está con ambas muñecas sobre la mesa.
Dekar asiente inseguro.
– ¿Necesitas ayuda con la losa? – Esta ves pregunta Adiel, quien se había levantado de la mesa.
– Puedes sacar las cosas de la mesa, los platos sucios son mi trabajo –Dekar se contagia de la sonrisa confiada que siempre muestra Adiel.
Malya suspira y toma su plato para dejarlo sobre el lavaplatos, pero antes de irse voltea a ver a sus hermanos.
– Puede que ni papá ni mamá parezcan ansiosos por escuchar esas palabras de tu parte – Murmura lo suficientemente alto como para que ambos lo escuchen. – Sin embargo, quieren oírlo, de eso estoy segura.
– Lo sé – Le responde. Malya se retira con esa respuesta y Adiel suelta una suave risa.
– Da miedo – Le susurra. Dekar asiente repetidas veces.
Más tarde ese día, tanto Adiel como Malya debían retirarse a continuar sus viaje, Mairin estaba preparando las cosas de sus hijos para que continuaran con sus metas luego de que las gemelas, de tanto molestar al pobre Tyranitar, provocaran que medio patio estuviese cubierto de arena y Alain fue el encargado de ordenar el desastre de sus pequeñas.
Dekar se ofreció a ayudarle, aprovechando que ni uno de sus hermanos estuviese ahí para presionarlo.
– Tus hermanas son un tornado – Ríe Alain con la pala en la mano apartando la arena de las verduras que plantaron en el patio.
– Señor Alain, necesitan disciplina – suspira Dekar sobándose las manos por el manejo de la pala.
– Necesitan paciencia – Le dijo Alain – Tú, Adiel y Malya también hacían estas cosas, eran peores por ser tres.
Dekar mira de reojo a quien llama Señor, y traga bastante saliva, se le cruzo por la mente un vago intento para decirle, pero se esfuma de inmediato.
– Recuerdo la ves en que se escaparon del laboratorio de Sycamore y secuestraron a los iniciales para salir en su propio viaje pokémon – Con esa imagen en mente Alain suelta una carcajada y Dekar se sonroja de la vergüenza.
– La oficial Jenny nos dejó en la jefatura para llamar al profesor y a ustedes dos – Recuerda Dekar riéndose por lo bajo.
Alain continúa riéndose mientras termina de apartar la arena del huerto. Dekar deja la pala a un lado y mira sus manos enrojecidas, mira de reojo al hombre y lo ve con una sonrisa muy amplia, recuerda que la señorita Mairin le dijo; antes él no sonreía, no de la forma en que lo hace ahora.
Dekar sabe la historia de cuando el señor Alain perdió mucho más que su sonrisa.
Suspira y voltea a ver al hombre que acaba de enderezarse para acomodar su espalda, pasa la manga de su bata blanca por la frente retirando algunas gotas de sudor por el esfuerzo. Dekar da un paso al frente, y con un poco de valor que no sabe muy bien de dónde ha salido susurra, bajo para que quien pase cerca no se de cuenta, para que sólo quien mira como una figura paterna lo perciba.
– ¡P-Papá!
Suelta, con ello la vergüenza, la pena y el no sentir que merezca llamarlo de esa manera le hacen bajar la mirada que paralizar sus músculos, ya no puede correr y olvidar que lo dijo.
Escucha los pasos de él sobre la poca arena que no pudieron retirar del césped, acercándose rápido, antes de que pueda levantar la mirada, sus brazos rodean su cuerpo con fuerza, y Dekar solo puede agarrar a la bata de quien ha llamado papá por primera vez.
Él quería decirle junto a un Feliz día, pero su boca se secó casi al instante. Rodeó como pudo la espalda de su padre y se aferró con fuerza a la tela blanca, escondiendo su rostro lo más que puede en los hombros de él, como si volviera a ser ese temeroso niño de cinco años, sin memoria, ni pasado, ni familia.
Pareja: Marissonshipping / Alain x Mairin / AlaMano
Tipo: One-shot
Fanfiction | Wattpad | Ao3
“Consejo”
La luz de la luna se colaba por la habitación, pero no era la única iluminación ahí. Una lampara de escritorio proporcionaba lo necesario como para que él escribiera en la computadora, necesitaba adelantar trabajo para que el día de mañana pudiese pasarlo con su familia como corresponde. La puerta del cuarto se abrió produciendo un crujido que llamó su atención.
El rostro de una mujer se asomó a la habitación seguido de unos pasos que se acercaban con cautela. Un par de manos se posaron sobre los hombros de él, un ligero masaje junto a un susurro en su oído que lo desconcentró de su trabajo.
– Es tarde – Los brazos de la mujer rodean su cuello y lo empujan hacia adelante.
– Estoy terminando.
– Si, eso dijiste hace rato – Suelta su agarre y toma la silla de al lado para sentarse.
Él no ha soltado su teclado, sigue escribiendo en la computadora mientras va leyendo uno de los libros que tiene a su lado. Completa un párrafo, corrige algunas faltas de ortografía y agrega algunas comas en lugares que cree conveniente. Estira los dedos de las manos y se voltea a mirar a la mujer a su lado.
– Sólo adelanto trabajo – Le sonríe, aunque ella puede ver como las ojeras se asoman peligrosas en su mirada azul.
– Tu hija sale mañana a primera hora, si sigues te quedarás dormido.
– Confío en que tú me despiertes – Se acomoda en la silla y mira directo hacia ella – Y es por eso que adelanto trabajo.
Ella ladea la cabeza esperando una justificación de su parte.
– Esta es la parte que debo redactar mañana – Da una mirada rápida hacia la pantalla y vuelve a ella – Pero si lo hago ahora, tendré el día libre.
– Puede funcionar, Cariño – Le dice aunque el apodo parece sonar más en burla que cariñoso.
Sus ojos ruedan y una sonrisa de lado se muestra en su rostro, se gira hacia su computadora con la intención de continuar pero la mano de ella sobre su hombro lo detiene.
– Ve a hablar con ella, está algo preocupada.
– ¿No venias sólo a verme?
– Sale de este cuarto antes de que mande a Saur a que te saque con un látigo cepa – Amenaza ella pero continua sonriendo.
– No te pongas así.
Finalmente se levanta de su silla y sale seguido de ella de la habitación. Puede ver a sus dos hijas menores en el sillón de la sala de estar acompañando a su hija mayor, preguntándole cosas sobre sus planes o comentándole sobre qué pokémon atrapar en su viaje.
– Karinne dice que quiere un Nidoran. – Comenta una de ellas apuntando a su hermana gemela.
– Roxanne dice que quiere un Tepig – Comenta la otra gemela apuntando a su contraria.
– Pues cuando comiencen su viaje pueden atraparlos – Contesta la hija mayor, ve como sus hermanitas menores inflan sus mejillas en un puchero pero ella es inmune hace mucho.
– ¿Por qué hay tanta gente levantada a esta hora? – Interrumpe él cruzándose de brazos y sonando enojado.
– ¡Papi! – Las tres niñas lo miran desde el sillón, las gemelas saltan sobre el mueble y corren a abrazar a su padre de las piernas.
– Deberían estar acostadas. – Les dice notando que su intento de regaño no funciona.
– Malya se va mañana – Dice una de ellas y apunta a su hermana – Roxanne quiere pedirle un pokémon.
– Y Karinne también – Responde la otra apuntando a su gemela – Ella también.
Mairin trata de ocultar su risa aunque no le sale muy bien, bajo la mirada de fastidio de su marido ella busca con la mirada al hijo mayor quién miraba la escena divertido.
– Dekar – Lo llamó él al notar el poco apoyo de su esposa – ¿Puedes ir con ellas a la cama?
– Sí señor Alain. – Asiente Dekar, se acerca a las gemelas y les ofrece la mano para que se vayan con él.
– Dekar, Así no se llama. – Gruñe una de las gemelas.
– Se llama papá – Apoya la otra. – Dí papá.
– A la cama ustedes dos. – El chico las ignora y sigue caminando hacia las habitaciones.
– Que Dekar les cuente un cuento – Ofrece Mairin.
Puede oír el grito de festejo de las gemelas y el suspiro de resignación del muchacho al ser prisionero de las mujeres en miniatura una vez más.
– Mamá, Dekar terminará odiando los cuentos infantiles – Le dice Malya quien permanece en el sillón muy cómoda.
La mujer se ríe restándole importancia al asunto y se retira de la sala para dejar a su marido y su hija solos unos momentos. Él se acerca hasta el sofá, sentándose a su lado y la mira unos segundos esperando a que ella hablara, lo que no le tomó mucho tiempo, es difícil mantener a esa niña con la boca cerrada.
– Mamá te lo dijo – Comenzó a relatar, subió las piernas a sillón y las abrazó – No sé por que estoy tan nerviosa.
– Saldrás de viaje tu sola por una región – Alain coloca su mano sobre la cabeza de su hija. – Es normal que estés nerviosa.
Malya seguía sin estar muy segura de todo esto, dejó que su cuerpo se afirmara en el costado de su padre, meditó sus palabras y continuó con la conversación.
– ¿Tú estabas nervioso cuando iniciaste tu viaje?
– Yo lo empecé mucho después de cumplir los diez años – Alain cierra los ojos recordando la razón por la que él salió de su ciudad a recorrer la región. – Ya era un adolescente. Salir no fue lo que me asustaba.
– ¿Tenías miedo?
– ¡Claro que sí! – Admite él, pasa su brazo sobre los hombros de su hija y la acerca más – Pero mi curiosidad era mucho más grande.
– ¿Curiosidad? – Malya se aleja de su padre para mirarlo a los ojos.
– Hay quienes tienen una enorme fuerza de voluntad, otros son valientes – En su mente aparecen los rostros de personas, aunque no las nombra, no es momento para ello – Pero yo tenía curiosidad.
Ella parece más tranquila ahora, coloca su cabeza en el hombro de su padre y relaja los músculos.
– ¿Tuviste esta conversación con Adiel?
Escucha a su padre reír por lo bajo.– Más o menos.
– ¿Cómo que más o menos? – Le cuestiona ella.
– Adiel no estaba nervioso – Su padre vuele a reír, seguro está recordando la situación – Estaba ansioso.
– Es del tipo valiente – Comenta Malya – ¿Quién sería el de la fuerza de voluntad?
– Tu madre – Él no duda ni un segundo en su respuesta – Ella tiene mucha fuerza de voluntad.
Malya teme preguntar, más bien teme escuchar la respuesta, pero de todas formas pregunta.
– ¿Qué soy yo?
Alain lo medita, espera a que ella le mire con la duda en sus ojos anaranjados igual que los de su madre, con el mismo brillo de inocencia que las caracteriza, le sonríe y deja un pequeño beso en su frente antes de contestar.
– Lo que tu quieras, no necesitas una de esas etiquetas.
Ella parece mucho más animada y segura, se levanta de un salto del sillón, coloca sus manos detrás de su espalda, da una vuelta sobre sus talones y mira a su padre con cariño.
– Gracias papá.
– Buenas noches, señorita entrenadora pokémon.
– Buenas noches papá.
Malya se marcha de ahí a su habitación para dar una revisada a sus cosas por ultima vez y poder descansar para es tan ansiado día. Sus pies hacen ruido al subir las escaleras al segundo piso, y unos minutos después se escuchan las suelas de unos zapatos diferentes bajando la escalera.
– Excelente como siempre.
– Sólo dije lo que creo les dirás tu, no soy bueno en estas cosas.
Mairin le sonríe mientras se acerca a él despacio, hace una señal con la cabeza indicando las escaleras, Alain hace caso, levantándose del sillón y siguiendo a su mujer por la casa. Sabe que ella no lo dejará volver a la oficina por hoy y seguro que mañana nadie abre ese cuarto en todo lo que dure la despedida de la segunda hija de la pareja.
Mañana tocaba ir a ver al profesor Sycamore, aconsejarla lo mejor que pudieran, revisar que llevara lo necesario y verla partir en su propio viaje a conocer el mundo pokémon, como lo hicieron ellos años antes, continuó su hermano Mayor Adiel y seguro lo hacen las gemelas Karinne y Roxanne en cuanto tengan la edad.
Ove the years of doing this series, I like to think I’ve gotten much-improved at food photography. However… this was a challenge! It’s delicious, but making it look as lovely as it tasted took some thought and more than one attempt. Ask me if I minded sipping variations… go on! Try it yourself!
When I asked for the dish and a book, I didn’t realize that one of MCA Hogarth’s series has a recipe…
Personas como ellos merecen mil premios por ser comprensivos, solidarios y muy pero muy felices, creo, no, estoy segurla de que si en 20 años mi(s) hijo(s) me preguntara(n) que fue lo mejor de la secundaria definitivamente diría que fue conocerlos a cada uno de ellos y compartir ese preciado tiempo a su lado día a día. Los amo, no importa que, siempre estarán presentes en mi vida. #losamo❤ #espartanosforevah #tata #castel #negri #lalo #roita #karinne #pacho (en Bogotá, Colombia)