Mi agujero negro
Ojalá poder meterme en un agujero negro, entrar y encontrar la paz mental.
De repente este agujero es un mar tranquilo, a oscuras, en silencio pero seguro.
Y los pocos pedazos que quedan de mi alma se dejan caer en esta paz.
Me dejo flotar en el agua, sintiendo el suave movimiento de las olas y escuchando su dulce sonido. Respirando al mismo tiempo que las olas chocan contra la arena.
No hay nada más. El mar, el cielo, las estrellas y en medio de esta tranquilidad estoy yo.
Aquí puedo sentir el equilibrio perfecto, me siento libre de mis tormentas.













