“Sia lodato l’amore in cui non ci sono
né possessore né posseduta,
ma entrambi si donano.”
— Jorge Luis Borges
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“Sia lodato l’amore in cui non ci sono
né possessore né posseduta,
ma entrambi si donano.”
— Jorge Luis Borges
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¿Cuál es la voluntad de Dios para mi vida?
Llevo un periodo haciéndome esta pregunta y aún no he encontrado respuesta.
Desde pequeña tenía claros mis sueños, y lo que quería estudiar y hacer: iba a ser cantante y, sino, periodista. Finalmente, seguí cantando, pero me metí a estudiar turismo.
Acabo de terminar la carrera, y me siento como si de repente todo mi camino hasta aquí se hubiese vuelto inútil: no encuentro trabajo, no he sacado notas muy altas, han habido momentos en los cuales he odiado estudiar, y no sé qué será de mi después del verano.
La verdad es que estoy bastante preocupada; paso los días enviando curriculum por todos lados y buscando cursos o máster por hacer. Porque la verdad me gustaría seguir formándome, pero... ¿en qué?
Seguro que no soy la única en esta situación.
Estoy intentando abrirme varias puertas pero se cierran enseguida y no voy a ningún lado.
Entonces me pregunto: ¿Qué quiere Dios para mi? ¿Qué quiere Dios que yo haga en mi vida? ¿Cuál es Su voluntad para mi?
Porque algo tengo claro, y es que Él un plan lo tiene; yo no tengo ni idea, pero se que Él sí, y tengo que ser paciente y confiar en Él, que todo llegará a su tiempo.
Y mientras, ¿qué hago?
Pienso que para conocer la voluntad de Dios para nuestras vidas no debemos ir por la vida intentando mil opciones, sino estar firmes en lo que es nuestra llamada, aunque es difícil de encontrar.
Así que a continuación encontráis cuáles son, según mi experiencia, las maneras que Dios tiene para darnos a entender qué es lo que Él quiere que hagamos:
- Rezar: rezando, tenemos primero que agradecerLe a Dios por todo lo que nos regala, y luego pedirLe que nos indique cuál es Su voluntad; que nos ilumine y nos haga tomar la decisión correcta.
“Encomienda al Señor tu camino, confía en Él, que Él actuará.” (Salmos 37:5)
- Hacer oración silenciosa: esto significa, literalmente, quedarse en silencio escuchando la voz de Dios. A mi me cuesta mucho, porque enseguida me pongo a pensar en mil cosas, pero si logro ponerme en una posición cómoda y le pido a Dios de ayudarme a concentrarme, entonces sí puedo escuchar Su voz.
- Prestar mucha atención a los signos: a ver, Dios no nos va a enviar mensajes al whatsapp, pero sí que tiene muchas maneras para hacernos ver Su voluntad; durante el día, es importante prestar atención a los pequeños detalles. Dios se sirve de las cosas más pequeñas.
- Escuchar los consejos de los demás: numerosas veces, Dios se usa de las personas a nuestro alrededor para decirnos algo. Pueden ser nuestros familiares o nuestros amigos, así como gente de la iglesia, o de la comunidad. En esto hay que tener cuidado, porque podríamos arriesgarnos y escuchar a una persona que no habla con un corazón cristiano; hay que saber entender si la persona que nos está dando un consejo lo hace con un espíritu cristiano o no. Para saberlo, hay que rezar.
- Leer la Biblia: primero, puede ser que, leyendo la Biblia, Dios nos ilumine y “casualmente” leamos un pasaje que nos viene útil. Segundo, hay muchos libros y capítulos de la Biblia que nos hacen ver como algunos personajes le piden a Dios que se haga Su voluntad, y Dios les habla y les enseña el camino correcto, desde el mismo Jesús en los Evangelios hasta Moisés, David o Abraham. Todos hicieron la voluntad de Dios, aunque a veces no estaban tan confiados o seguros de que las cosas pudieran salir bien..
Jesús les explica a sus discípulos que “No busco Mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre”. (Juan 5:30)
Y así tenemos que vivir nosotros también, dispuestos a cumplir Su voluntad para nuestras vidas.
Dios tiene un plan para cada uno de nosotros. Tiene un plan para mí. Pero para conocerlo tenemos que estar dispuestos a esperar, a ser pacientes, a escuchar y a dejar que Él actúe, no nosotros.
A veces será complicado hacer la voluntad de Dios, nos resistiremos, porque nos da miedo. A mi me da miedo que no sea lo que yo quiero, algo que a lo mejor nunca me había planteado. Pero este es el punto: tiene que ser lo que Él quiere para mi.
Porque os cuento un secreto: el plan que Dios tiene para mi vida es mucho, pero mucho, más grande y extraordinario, del que yo me pueda imaginar.
Así que, voy a armarme de mucha paciencia y voy a esperar Su llamada confiando en Él. Quiero vivir sabiendo que he hecho todo lo posible para cumplir con la voluntad de Dios para mi vida, sabiendo que he tomado la decisión correcta.
“Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” (Mateo 6:10)
Gli uomini non lodano mai senza motivo e senza interesse. Bisogna pur che gliene venga qualche favore o che siano in qualche modo ricambiati da colui che ricoprono di lodi.
Damien Mitton, da Pensieri sull'onestà (Pensées sur l'honnêteté, 1694, postumo)
Lodare le forze dell’ordine solo quando conviene: l’assurda umiliazione al carabiniere che ha restituito la medaglia
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Il mio editoriale per TPI.it
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Voi pregiate sopra ogni cosa e non vi stancate mai di lodare la costanza dei sentimenti e la coerenza del carattere. E perché? Ma sempre per la stessa ragione! Perché siete vigliacchi, perché avete paura di voi stessi, e di riconoscere, quindi, che essa non era altro che una vostra illusione, che dunque non esiste alcuna realtà, se non quella che ci diamo noi.
Luigi Pirandello, L’uomo solo, La trappola