Tiene humor negro como yo, nos reímos a carcajadas cada vez que nos vemos, no, no es solo sexo, aunque me lleva a lo más alto del morbo cuando cogemos. Me ha traído una película en DVD, se llama "NOE".
He puesto unas cortinas en mi cuarto para que la oscuridad acampe, coloco el DVD en la computadora y la presentación inicia, tiro mis zapatos y mis calcetines, el odia que me meta a la cama con los calcetines puestos. Me recuerdo a su lado y el me jala, me recuesta sobre su pecho. Escucho el sonido de su corazón.
No puedo concentrarme en la película que arranca en la pantalla pequeña de mi pc. Coloco mi mano en su pecho y él hace que desabotone su camisa. Mi corazón se acelera. Obedezco, uno a uno los botones se desprenden de los ojales, beso sus tetillas y estas se erizan y se exhitan al instante. De un tirón me obliga a encaramarme sobre el.
Pruebo sus labios y luego voy rumbo sur por su abdomen. Su miembro viril palpita. Desabrocho su pantalón y lo beso sobre el calzoncillo, palpita sin parar, sin sacarlo, me desnudo y mi ropa vuela por los aires. Hay suficiente luz para poder ver todo. La oscuridad es tenue. Acaricio su miembro, y Ferrante jadea como oso excitado.
Saco por la cabecita de su miembro por manga y la llevo a mi boca. Sabe a hombre, su piel me encanta, huele a macho, se lo he dicho siempre que puedo, Ferrante toca sus terillas mientras saboreo su gran miembro, es tan grande que imaginarlo penetrandome me hace temblar de placer. Nuevamente escondo su pene excitado y bajo cuidadosamente su bóxer. Su pene se estrella en su ombligo y mi respiración se acelera.
Me toco, me froto el mío que ya estila. Como bebé sediento vuelvo a succionar una y otra vez. Dirijo mi mirada hacia él, sus ojos han emblanquecido. Se me zafa y salvajemente me pone en cuatro. Siento húmedo mi trasero, su saliva lo empapa, me agarro fuerte de la orilla de la cama, ahora viene el placer infinito de ser penetrado por el hombre que tanto amo.