Mi diosa, mi reina, la nube andante de mi mente, la rosa carmesí que tiñe de fuego mis párpados y vuela en el jardín de mis desvaríos y mis más profundos placeres.
Ninfa de agua que nubla la razón, que llueve en mi interior y empapa la pasión cuando se vuelve eterna tentación.
Te quiero conmigo, ya sea de día o de noche, en la razón o la locura, en lo blanco y lo negro... Porque sin importar, eres mi amor permanente, la musa de mis más sentidos sueños.
Leregi Renga














