“El amor de Jesús vence cualquier miedo.”
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“El amor de Jesús vence cualquier miedo.”
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
— S. Mateo 6:33 RVR1960
Se requiere de mucha valentía para quererte y mantenerme en tu amor. No se trata de un simple humano se trata de mi perfecto creador, Jehová es el único que sí sabe quererme :D
...Ha pasado tanto tiempo, finalmente sé que estoy dispuesta. Es tan difícil encontrar un amor que aquí me quedo, con heridas bien abiertas. Ya no me importa lo que piensen los demás, aquí me quedo para ser testigo siempre de la vida. Aquí por siempre, para siempre; para siempre amarnos.
10 Cartas de Amor •1•
Mi alma te anhela fervientemente. Mi corazón cada segundo que palpita se muere por sentir tu amor. ¿Amado donde has estado? Es como si te viera a mi lado pero no pronunciaras ni una palabra. Sin embargo solo verte produce que todo mi ser desfallezca de amor. Eres tan perfecto, sin mancha, tan puro. El amado de mi corazón, el único dueño de todo lo que soy. Estaré contigo cada día de mi vida y hasta que sea necesario porque no puedo imaginar estar sin ti a mi lado. Te amo Jesús.
“No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.”
— S. Lucas 15:13
Alguien me preguntó hace unos días, ¿por qué eres Cristiana? ¿Por qué tus padres te lo dicen o por costumbre?
Nací en un hogar Cristiano, mis días desde que tengo memoria han sido dentro de alguna iglesia, asistiendo a eventos, rodeada de gente que predica, canta, ora o medita en la biblia. En mi infancia recuerdo siempre estar rodeada de niños que tocaban el piano, batería, guitarra. Niños cantando, recitando textos o pasajes de las escrituras, . Recuerdo alguna escena donde juntos cantamos, brincamos o aplaudimos así como cada uno de esos adultos lo hacen en algún día de culto, esas escenas donde hay niños jugando, si Jugando y no precisamente a los carritos o la pelota, niños jugando a orar por los demás niños o predicando a todos los demás. Y como todos algún día, llega la etapa en la que nos toca crecer, ver y comprender que hay un sin fin de cosas más. Mire a muchos de esos niños en cada etapa de su vida. Muchos desarrollando algún talento, don o ministerio dentro de la iglesia. De mi parte me gustó cantar y poder compartir palabras para todos aquellos que me rodeaban. Al transcurrir más el tiempo, la cosas comenzaron a cambiar. Un ligero movimiento nos llevó a cada uno a ciertos caminos. Muchos divagamos en este mundo. Lejos de donde un día habíamos crecido, lejos de aquel que nos creó. Te preguntaras ¿por qué te relato todo esto? ¿Que fin tiene? ¿O si a caso esto a respondido a la pregunta que me realizaron? Pero es sencillo, al narrarte una parte de mi infancia, me llene de emoción, alegria y paz. Porque cuando disfrutas algún momento en tu vida, siempre anhelas poder vivirlo nuevamente. Porque a pesar de aquella corta edad, siendo yo una niña tan pequeña. Viví esa etapa en entrega total, porque todo lo que me enseñaron lo grabé en lo más profundo de mi corazón. Y cuando esto pasa, no hay forma alguna que puedas apartarte de algo. Por qué tú corazón tiene sed de ello. Pues así como en el libro de Lucas 15: 11-32 nos narra una historia de dos hermanos que vivían con su padre, tenían todo a su alcance , un día el menor decide que quiere vivir nuevas experiencias. Libre y sin ataduras, este joven se aventura en un nuevo mundo. Un mundo que al final le causa dolor. un mundo que no era como el lo esperaba. En su agonía, en su más vil sufrimiento recuerda la vida maravillosa que tenía en casa de su padre. De la misma manera plasmó mi vida y la de muchos de mis hermanos. Muchos que están lejos de casa ahora mismo, maltratados por la vida, porque quizá en algún punto de tu camino, alguien te hirió o simplemente te aventuraste un día y no supiste cómo volver. En mi experiencia personal, El vivir alejada de Dios, me hace vivir en un vacío inmenso, me hace estar viviendo sin sentido y sin razón. Porque cuando entregas todo lo que eres, te haces dependiente de Él y es que Jesús salvó mi vida. Desde el principio el me cobijo, y me hizo su hija, y como todo buen padre que es Él, cada día sigue mirandome. Y no solo me mira a mí, el sigue mirándote a ti lejos o cerca de Él. Porque Él, tu nombre esculpio y aún no lo borra. Porque aún ahí lejos en donde estás, sabes que no puedes escapar. Porque nunca existirá pecado más grande que tu padre no pueda perdonar, porque la misericordia de Dios te alcanzará, por el simple hecho de ser su hijo amado. Porque Dios no a olvidado la forma en que le adorabas y amabas. Y como aquel padre que espero con amor a su hijo. Así Dios te espera todos los días con su inmenso amor. Y si, hoy me nació compartír este texto, que puede ir dirigido a cualquier persona hayas o no hayas nacido en el cristianismo. Porque no te hablo de religión, te hablo de comunion con Dios. Pero debo recalcar que en manera especial le hablo a todos esos jóvenes que conocieron el evangelio desde pequeños y hoy se han apartado.
“Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.”
— S. Lucas 15:20
¿Cuál es tu desierto hoy? ¿Alguna situación que te produce angustia?, ¿algún problema? O quizá la situación espíritual en la que está tu corazón. Antes de nacer, Dios nos escogio, hijos suyos nos hizo. Pero soltamos su gracia, soltamos su amor, y de pronto éramos náufragos en este mundo de dolor. ¿Cuánto tiempo llevas en tu desierto? Muchos meses, años, estás en el valle de la soledad, quizá abrumaron los sentimientos. No puedes escuchar su voz, ni sus manos sientes cobijarte.
Escucha su voz en el desierto, Prometió paz, perdón, salvación. Prometió para todos, caminar a nuestro lado, llevar nuestras cargas y olvidar el pasado. ¡Vuelve! nadie puede escapar de su amor, ese amor sin condición, nadie escapa de su voz, que nos habla en todo momento. El está a tu lado, siempre lo ha estado. El desierto pronto acabará. En Él no hay oscuridad, Él es Luz, es libertad.
Pidamos a Dios que renueve día a día nuestros corazones, que sú Espíritu nos guíe y nos consuele. Que rompa todas las barreras que nos impiden seguir adelante. Que abra nuestros ojos espírituales, y podamos hacer su voluntad.
“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
– Romanos 8:38-39
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
— Romanos 5:8