Reemplazamos a las personas,
Como si estás, fueran desechos sin vida, creados para nuestro propio consumó.
Que la segunda opción es la indicada, por no saber valorar nuestro propio interior
Que no somos especiales, que nuestro lugar era desechable en la vida de aquellos que no nos dieron valor
Hacia el pasado, y recordamos cuántas personas nos cambiaron por otras, como si hubiesen olvidado que estábamos ahí
En el presente, intentamos actualizar nuestro repertorio de amistades, deseando dar por fin, con aquellas que se queden sin rencor
Que si nos rechazan, es por algo que no está bien en nosotros mismos, que somos el error en una sociedad en la que nada importa
Al final, el dolor es algo pasajero, que nos anima a aprender y no volver a repetir nunca más la decisión de confiar en alguien, y darle el poder de destruirnos