Muchas veces confundimos el “que quiero en la vida” con “el que espero de la vida” o con “el que planeo para mi vida”…. “El que espero de la vida”… te ata a estar en la expectativa de los resultados de las acciones y decisiones no solo nuestras, sino también de las ajenas, al depender “de”, te limita y en ocasiones te frustra. “El que planeo para mi vida”… es tener una visión a futuro de lo que deseas lograr, tus metas, etc., pero aun así te limitas a pensar en solo lo que “me gustaría” y en ocasiones nos perdemos del maravilloso presente por alcanzar “algo” sin tener la certeza de que aquí estaremos en el futuro, o tal vez ni siquiera mañana…. “El que quiero”… te permite la libertad absoluta, de decidisión, de acción, el vivir día a día con intensidad, al máximo, plenamente, y por ende o consecuencia la felicidad. Por eso si me preguntan a mi “que espero de la vida” … solo digo, no espero nada, por el contrario yo le doy a ella mi gratitud infinita y le ofrezco la mejor versión de mi, pues yo soy vida. Si me preguntan “que planeo para mi vida”…. No planeo nada, solo me enfoco en el presente, en hacer el bien, a esforzarme en todo lo que haga, en hacer todo con amor y plena conciencia, a dibujar sonrisas en los rostros, a ofrecer mis manos a quien lo necesite, y solo así, dejo que un futuro prometedor me sorprenda. Si me preguntas que “quiero en la vida:”... simple, solo eso, quiero vida… para admirar, para escuchar, para sentir, para sonreír, para reír a carcajadas, para abrazar y besar, de amar con intensidad, para disfrutar de ella y de todas sus maravillas, y solo así, tener la plena satisfacción de saber que en verdad he vivido.