detuvo su caminar al ver su reflejo en una ventana, maldiciendo por lo bajo lo largo que llevaba su cabello y lo poco manejable que estaba siendo. “¿tienes idea de algún estilista que haga trabajos que valgan la pena para confiar mi cabello?” inquirió al segundo reflejo que vio pasar detrás de él en ese momento para girarse y encarar a dicha persona.













