No quiero olvidarte; porque en algún momento lograste hacer vibrar mi corazón y abrazar mi alma.
No quiero olvidarte, porque en algún momento fuimos nuestro único apoyo, tanto a las 2 de la madrugada como a las 6 de la tarde.
No quiero olvidarte, porque en algún momento del camino fuimos tú y yo contra el mundo.
Supongo que ese es el costo de haberte amado hasta que tus ojos dejaron de mirarme: tener que aprender a vivir con la ausencia de alguien que todavía existe en tantas partes.
Y quizás algún día deje de doler el recordarte.
Pero ¿dejar de pensarte?
No se si algún día mi alma me permita olvidarte.














