Abrázame suavemente contra tu piel,
Tócame delicadamente con la punta de tus dedos cómo plumas
Bésame levemente con tus labios nublados.
Consecuencias color melocotón,
Cuando te veo tengo tantas ganas de tenerte
Abrazarte como mi mayor secreto,
Pequeñas pecas bajan por tu cuello,
Saben a almendras tostadas
Y van todo el camino hasta donde se hunde tu pecho,
Donde las flores color amarillo ponen semillas en tu corazón cansado,
Sus pétalos cayendo sobre tu diafragma
Las puedo oler cada vez que respiras
En el hipar de tus suspiros,
Y cuando tus susurros quedan atrapados en tu garganta
Trato de pescar cada palabra con mis dedos, a través de tus labios entreabiertos
Tocando la redondez de las frases que engendras bajo tu lengua.
Te amé desde el momento en que te conocí,
En tu hermosa voz melodiosa
Entonces, como un animal—
Yo araño la piel de tu pecho
En busca de las palabras que nunca dices,
Bebo sedienta cada gota de ti
Y sabes cómo las caléndulas,
Las flores color amarillo
¿No se supone que esas son flores para los muertos?
Supongo que tomamos lo que podemos y corremos con ello.
Cuando era pequeña los niños solían robar flores de las lápidas del cementerio local,
Y siempre me pregunté cómo no estaban ni un poco asustados.
Supongo que el amor te hace valiente,
Pero nunca he sido valiente.
Entonces, como un animal—
Yo corro hasta el fin del mundo, año, mes.
El aroma de las caléndulas y sus pétalos amarillo suaves bajo mis pies,
El sabor del melocotón goteando en la parte de atrás de mi mente
¿Cómo puedes ser tan embriagador?
¿Cómo puedes ser todas las cosas perfectas?
Siempre tan cerca de romperte,
Odio que seamos tan débiles.
Tú acostado boca abajo en la cama
Yo trazando líneas en la parte más delgada de tu espalda
La piel que brilla en el tono más azul de púrpura
Y esta tranquila luna de cristal.
En una luna llena de octubre
Con mis dientes sobre tu cuello,
Decido que prefiero cazarte que desangrarte
A pesar de mi naturaleza.
Entonces, como un animal—
Me emborracho con el sabor de la caléndula y las almendras
Dicen que el cianuro sabe a almendras tostadas
Que nadie vivo podría saberlo en realidad
Pero cuando yo te abrazo suavemente contra mi piel,