Ese momento del día.
Estamos en ese momento del día en el que el orgullo se desvanece y la necesidad sale a flote. No, no son las tres de la mañana y tampoco estoy bajo efectos de alcohol, nada de eso, son las tres de la tarde de un día martes, no, no me siento sola, es solo que tu ausencia se hace presente y tu compañía se hace necesidad, escuchar tu voz se vuelve un deseo y verte sonreír se vuelve una fantasía. Quererte se ha vuelto un placer, pero extrañarte se ha vuelto castigo, con el pasar del tiempo he aprendido a quererte de maneras distintas, te he querido por ser y siendo vulnerable, te he querido en tus malos momentos, en mis malos momentos, te he querido en silencio observando cada parte de ti, analizando cada expresión tuya e intentando saber el porque de tus movimientos, tratando de tener conocimiento de lo que haces por nerviosismo, lo que haces por molestia o cosas similares, creo que quererte en silencio es mi preferida y la que mejor se me da. He analizado nuestra situación, he tenido momentos de agotamiento, de tristeza pero simplemente tengo la firme convicción de que si estás me consolido y que si me alejo de ti sería lo mas triste que pudiera pasarle al amor en toda su vida, porque ni tu, ni el, ni nadie tiene ni siquiera la sospecha de cuanto te quiero o en mejores palabras de cuanto me he dedicado a quererte, conocerte, entenderte, ayudarte, consolarte, sacarte sonrisas y que en el proceso tu robes la mía, ya que con cada sonrisa tuya mi corazón da un suspiro, si, un suspiro, ese aire que te sobra por alguien que te falta. Esto y muchos mas se me hace fácil de entender en este momento del día











