¿Por qué?
Las olas cada vez rompían más y más, yo las escuchaba, más no le prestaba atención. El protagonista de mi libro estaba a punto de dar el paso, obvie cualquier gota de agua que cayera a las hojas anaranjadas de mi libro, solo oía como chocaban más y más las olas, pero el, el protagonista estaba justo enfrente de ella, se lo estaba a punto de decir, cuando, una ola, una grande mojo todo mi cuerpo, y obviamente mi libro. Yo me podía secar, pero mi libro no, el no, sí, si se secaría, pero no volvería a su estado normal, ya no sería el mismo, sus hojas se pegarían por la textura cartón de las páginas, la tinta de derramará ente páginas y páginas, había estropeado mi libro. Cómo reloj fino que cae al duro suelo y ya no vuelven a funcionar las manecillas, Así estaba... así estaba yo. El libro estaba tremendamente mojado, pero yo tremendamente roto. El agua de la ola disimulaba las lágrimas que de mis mejillas caían. Mire al cielo y solo le pregunte: ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿¡Por qué!? Obviamente no obtuve respuesta, pero estúpidamente si la esperaba.











