Currículum vitae:
. Mi vida es más vacía de lo que parece. Sólo en los sueños he encontrado la hermosura que aquí se acabó. Perdí las ganas. No tengo dinero. No tengo trabajo. Vivo con mis padres. Duermo en un cuarto frío, bajo un techo quebrajado por mis sueños. Sueño: Sostengo un globo entre las manos y después lo pincho con un alfiler. Tú me dices ¿qué haces? ¿qué no lo ves? Es un niño, un recién nacido entre los brazos. Despierto. Me asombra ese sueño ¿Yo misma desinflé el futuro con mis propias manos? Hace dos semanas, una compañera de la preparatoria se contactó conmigo para ofrecerme un puesto de trabajo en una empresa como content creator. Me sudaron las manos. Primero : la emoción. Una nueva oportunidad. Es mi momento, pensé. El momento que estuve esperando. Sueño con mi sueños: una casa pequeña, yo bailando con los pies descalzos. Dentro de mí hay amor, ganas de devorar el mundo de un sólo bocado hasta destellarme los dientes y que no quede nada. pero no. Para obtener el puesto, es preciso pasar por tres filtros antes de la entrevista final. Yo lo veo como un juego, un juego sucio. Me parece tan vacía esa idea: No terminar nunca de ser digno. Duele, pero así es la realidad en México. 1) En la primera fase, me realizaron una entrevista. Muchas preguntas fueron en inglés y nuevamente se desató una inseguridad: no sé fluir en el idioma , me cuesta trabajo. Sé que aunque tenga licenciatura, jamás bastará. Jamás podré ganar un salario digno que me permita salir de aquí ,de estas cuatro paredes, de este olor a humedad. Me avergüenzo y siento lástima por mí. No sé mirarme con ternura, lo he olvidado.
A pesar de mi inglés mal hecho, logré pasar a la segunda fase. La segunda fase consistía en contestar una serie de preguntas relacionadas al marketing. Le pido prestada la computadora a mi hermana porque ni siquiera tengo una propia. Contesto las respuestas afuera de su casa, dentro de un carro, alumbrándome con la lamparita del celular. Envío las respuestas. Pienso: hasta aquí llegué. Pienso: esto es lo más lejos que podré avanzar…




















