Todas las noches, antes de dormir, me preguntaba si ibas a nacer bien. Si ibas a estar completo. Si ibas a ser sano. Me tocaba la panza imaginando tu carita y soñando con el momento de tenerte en mis brazos.
Y un día pasó.
Llegaste tú. Tan lindo, tan perfecto, tan pequeño y tan precioso, entendí que toda la espera había valido la pena. Desde el primer segundo llenaste mi vida de un amor que no sabía que existía. #Liam



















