—Sabes que no me molesta hablar de sexo, amo el sexo, yo vendería a mi abuela por un buen polvo, solo no se lo digas nunca, pero contigo, vamos, eres una dama, no puedo— bromeó y negó con desaprobación al escuchar el comentario sobre sus padres. —Gráfico, demasiado gráfico para mi— se incorporó del banquillo para poder estirarse con toda lentitud. —Puedes dormir conmigo o en el sofá— contestó con naturalidad. —¿Que prefieres?
-Es tan triste que tengas que vender a tu abuela por sexo-rodó los ojos-Suenas desesperado, Naharis-agregó antes de reír un poco-¿Te sabes otro chiste?-preguntó con marcado sarcasmo-¿No debería haber esperado un “duerme en la cama Blake, no te preocupes por mi”, no?-preguntó terminando su bebida-No pienso dormir sola en el sofá ¿Escuchas la lluvia?-inquirió señalando el techo-Vamos a tu cama, idiota.










