¿Te has preguntado cómo te beneficias de las plantas? Las plantas son seres maravillosos que todo el tiempo nos están ayudando a mejorar nuestra vida, muchas veces las damos por sentado y deberíamos detenernos a sobre reflexionar su importancia para nosotros y para nuestro planeta Tierra.
Las plantas no sólo nos permiten respirar aire puro, también son la base de nuestro alimento y medicina, sin olvidar que son ideales cuando se trata de embellecer o decorar cualquier espacio. Y si te gusta embellecer tu casa con plantas, seguramente te has preguntado cómo puedes cuidarlas para que se mantengan lindas. Lo más importante de la jardinería en casa, o en cualquier espacio interior como una oficina o un local comercial, es entender las necesidades de tus amigas vegetales y tratarlas como seres vivos para ayudar a que se mantengan sanas y en equilibrio.
La relación entre humanos y plantas debería ser simbiótica (SIMBIOSIS; Asociación íntima de organismos de especies diferentes para beneficiarse mutuamente en su desarrollo vital). Es muy importante reconocer y valorar que las plantas nos benefician de innumerables formas, por eso deberíamos también beneficiarlas, para agradecer de alguna manera lo que nos dan y así construir una relación recíproca con la naturaleza. Si una planta me da tantos beneficios, ¿cómo puedo retribuirle? Puedes retribuirle dándole cariño, entendiendo sus necesidades y suministrándole lo que requiere para estar feliz.
2. UNA PLANTA ES UN SER VIVO
Una planta doméstica en maceta no es diferente a una mascota, es un ser vivo que de alguna manera es forzado a vivir bajo ciertas condiciones que no le son naturales, es una planta cautiva que no puede buscar su propio alimento cuando se agota en la tierra en la que está sembrada. Así que, si tienes una planta, tienes la responsabilidad de suministrarle los nutrientes y condiciones necesarias. La base del equilibrio de una planta, al igual que de todo ser vivo, es mantenerse nutrida e hidratada, evitando cualquier tipo de exceso. Si tienes o quieres tener plantas, eres responsable de ese equilibrio.
3. IDENTIFICA LAS NECESIDADES DE TU PLANTA
Las plantas tienen necesidades diferentes de suelo, de luz, de riego, de humedad en el aire, de nutrientes. Identifica el nombre de tu planta, su origen, su hábitat natural, luego trata de simularlo eligiendo lo más adecuado para sembrarla. Asegúrate también al comprar una planta en un vivero, que no tenga ninguna deficiencia, plaga o síntoma de trastornos en sus hojas (como manchas, quemaduras o malformaciones), porque si adquieres una planta enferma, va a ser muy difícil que se adapte a tu espacio. Para identificar las necesidades de tu planta, piensa en dónde crece naturalmente, por ejemplo: un helecho crece naturalmente en el sotobosque (vegetación formada por plantas y arbustos que crecen bajo los árboles de un bosque), eso quiere decir que le gusta un ambiente sombrío y húmedo, un sustrato turboso y un riego frecuente, seguramente no le va gustar el exceso de sol directo, los ambientes secos y la falta de riego. Antes de elegir la ubicación de una planta, lo importante es que las condiciones del espacio, sean adecuadas para planta, no sólo ubicarla donde se vea bonita para satisfacer tus preferencias, si no más importante aún, ubicarla donde vaya a estar feliz y pueda desarrollarse sanamente.
4. LA JARDINERÍA ES DE TIEMPO Y PACIENCIA
Una planta no es objeto decorativo, es un ser vivo que requiere tu atención y cuidado. Las plantas domésticas se van adaptando lentamente a nuevos espacios y condiciones, debes ser paciente, una planta invierte toda su energía en producir nuevas hojas y flores, así que respeta y valora ese trabajo y ese tiempo, entiende que una planta sana se va a ver bien y va a crecer rápido, pero una planta que no esté en equilibrio, va a crecer muy lento, o quizás no va a crecer y va a morir eventualmente. Tener plantas en casa, requiere de tiempo y de cuidado, debes tener la disposición de regalarles a tus plantas algo de tu tiempo (esto es parte de la retribución). El tiempo depende de la cantidad de plantas que tengas, pero digamos que al menos dedicarles un rato, un par de veces por semana, para regarlas (sólo si es necesario), revisar sus hojas y darles cariño. Te aconsejamos que no tengas más plantas de las que puedes atender y cuidar adecuadamente.
5. INTUICIÓN Y CONEXIÓN
La jardinería es tan diversa como la naturaleza y su capacidad de adaptación. No hay leyes exactas que te indiquen cuando regar cada planta y qué cantidad de agua echarle, ya que existen muchísimas variables como el tipo de planta, el clima, el material de la maceta, etc. El sentido común y la intuición pueden ser buenos consejeros. Aprende a escuchar tus plantas, tómate el tiempo de observarlas, el color de sus hojas, su vitalidad, su brillo y textura, todo esto son indicadores de cómo se siente una planta. Pregúntate que te gustaría si fueras una planta, conéctate con ellas, obsérvalas, admíralas, agradéceles, cuídalas y dales amor.