Hace mucho no hago esto
Llego a este punto y miro para atrás, las cosas que me preocupaban antes, lo que importaba, lo que hacía antes. En casos como hoy, me cuesta creer que algo que parecía tan sólido ya no exista, que no lo pueda tocar y me duela recordar.
Me vacío apenas comienzo a extrañar.
¿Esto es lo que yo quería? La noche recién comienza y siento la muerte ahora -agonizaré hasta el amanecer-.
Está todo por doquier, tengo la cabeza hecha un lío, y aunque mi corazón late al fin tranquilo, en el tórax rebota el eco de una canción nostálgica sin letra, inmóvil e ilesa en mi cuarto. Tengo la mirada cansada -algunos creen que es por leer- y los pies descalzos. ¿Te das cuenta? Estoy aquí en mi punto más vulnerable e inmune escribiendo y hace mucho no hago esto.
Odio que me vean de esta manera, porque sé que nada es tan terrible <ni se lee tan terrible> pero me hunde, me hunde y me dejo hundir creyendo que voy a parar en alguna parte. No como Londres o La Mancomunidad de Kentucky. Si es que me entiendes.














