Zacatecas es una ciudad muy bonita, colonial, pequeña y con muchas cosas por hacer. Una ciudad donde el color predominante es el rojizo y donde las callejoneadas nocturnas avivan las calles. Las callejoneadas son lo mejor para pasarla bien con tus amigos, definitivamente es algo que se tiene que vivir porque vas caminando por la ciudad, bailando, cantando y tomando mezcal.
La arquitectura de la catedral es impresionante, cuenta con muchísimos detalles tallados que lo primero que se te viene a la mente es “¿cómo hicieron esto?” Fácilmente te puedes quedar admirando la fachada por varios minutos tratando de descifrar los patrones en la piedra.
Visitamos la Mina el Edén y es toda una experiencia, realmente los guías le ponen el “feeling” al narrar las historias. Es increíble como desde tiempos de la conquista, por ahí de 1586, comenzó la actividad en la mina. Los españoles vinieron con todo para explotar los minerales que habían ahí con el trabajo esclavizante de los indígenas.
Después de ahí, continuamos con la visita del cerro más famoso, La bufa, short name de La bufadora. La vista de la ciudad que se tiene desde este punto es increíble, muy bonita y te puedes dar cuenta de que la ciudad no es muy grande porque se alcanzan a ver los cerros desérticos. Esta vez me atreví a subirme a la tirolesa, atravesamos el cañón de 840 m en total de longitud. La verdad que sí me dio miedo, pero mi novio me animó bastante y logré vencer el miedo. Bueno, no lo vencí, pero lo vencí lo suficiente para poder aventarme.
Hay un museo y un colegio antiguo donde hay jardines muy bonitos en los que puedes ir a tomar unas lindas fotos. No se pierdan ir a comer a un restaurante muy locochón llamado “La leyenda” donde tienen un montonal de muñecos, pósters y chucherías por todo el lugar. Es muy increíble ver toda la colección de cosas que puedes ver y que no hay un lugar en la pared vacío. Un buen souvenir es el mezcal y dulces típicos. Cuidado con el tráfico, la verdad es que llevar tu carro es muy complicado porque las calles del centro son súper pequeñas, es recomendable estacionar el carro y caminar por todo el centro.
Esta es la tercera vez que visito Zacatecas y la verdad es que es una ciudad que no te cansas de ver. ¡Visiten Zacatecas! :)













