Nuestro hogar en "El Paraíso" ~ Oscar Rivera
En esta vida todos queremos tener un espacio propio donde acoger a los nuestros, un lugar al que podamos llamar hogar. ¿Cómo es el de ustedes? ¿Cómo lo formaron? ¿Quiénes son sus vecinos?
Este deseo tan grande de tener un hogar, me recuerda cuando hace 20 años atrás, llegué a Lima, a mis 21 años y decidido a quedarme. Al principio estuve trabajando en la casa de un paisano amigo de mi querida madre. Allí, por primera vez, aprendí a cocinar trabajando en un comedor universitario. El trabajo me permitió juntar algo de dinero para pensar en adquirir un lote de terreno para una vivienda.
Encontrar un lugar para mi vivienda, me trae de regreso un recuerdo muy especial. Un amigo me invito a un lugar desconocido para mí. Al visitar el lugar, lo primero que vi era algo tenebroso: un cementerio abierto, sin cerco o paredes como hoy en día. Pero esa imagen no me desanimó, porque había algo inquietante en el nombre del lugar al que me dirigía: “El Paraíso”. Animado por mi hermano, su esposa y mi tío (hermano de mi padre) tomé la decisión de iniciar el reto de formar una nueva comunidad, tener nuevos amigos y una nueva familia. Una familia que no estaba formada por mis paisanos, tampoco por algún lazo sanguíneo o cultural, pero formado por hermanos y hermanas de lo que llamamos el Perú Profundo. Personas con ilusiones y esperanzas de construir una comunidad que se desarrolle a lo largo del tiempo.
Así empezamos a formar nuestra comunidad, empezamos con faenas comunales, además de realizar aportes económicos y actividades pro-fondos para cubrir los gastos para, por ejemplo, construir la primera calle; para construirla, aplicamos las prácticas ancestrales de nuestros antepasados (pre-incas e incas), como la construcción de las pircas de piedra que nos sirven para nivelar la calle y permitir que los vehículos puedan transitar, sobre todo la cisterna de agua. Las construcciones en “El Paraíso” son producto de nuestras faenas dominicales, o aquellas durante semana santa, fiestas patrias, año nuevo o navidad. Todo esfuerzo es válido, si esto nos ayudará a tener una mejor calidad de vida.
Formar un hogar, ha ido de la mano de formar nuestra asociación. Nuestras ganas de querer darle formalidad a nuestro espacio, nos motivó a tener una asociación y así formamos: “Sector 3 El Paraíso Anexo 21 de Jicamarca”, hoy llamada, “Agrupación Vecinal Nuevo Amanecer del Paraíso”. Estoy muy orgulloso de ver cuánto y cómo hemos avanzado en construir nuestros hogares.
Regreso en el tiempo, y vienen más recuerdos. En el año 2009 asumí la mayor responsabilidad hasta el momento: fui nombrado Presidente de “Nuevo Amanecer del Paraíso”. Este cargo era la prueba de fuego para saber de qué estaba hecho. En la escuela primaria y secundaria era el más destacado, no había reto que limitara mis ganas de aprender y destacar. Pero como presidente, ahora me tocaba liderar y sacar adelante a mi pueblo. Aún con un poco de miedo al inicio, sabía que DIOS estaba de mi lado y que las personas confiaban en mí. Por ello, empecé a hacer las gestiones necesarias ante la Municipalidad Distrital para poder tener electrificación definitiva, agua potable, alcantarillado, titulación, pistas, etc. En el 2014, logré aprobar el Proyecto de Electrificación Definitiva para mi población y de esa forma nos beneficiamos 90 familias. Alcanzar esa meta fue un gran gusto para todos nosotros.
Ahora trabajamos muy fuerte para contar con el servicio de alcantarillado. Después de ya dos décadas viviendo en “El Paraíso”, no podemos seguir usando silos o letrinas sin tener una instalación no sólo digna sino segura para vivir. Sin embargo, seguimos y no terminaremos hasta tener la calidad de vida y el hogar que todos merecemos.
Reconozco todo lo avanzado con mi población y me pongo a pensar en mis constantes ganas de aprender y destacar, pero ahora las veo diferentes, ahora quisiera trascender y ayudar a mi familia y a mi comunidad a tener más y mejores oportunidades.
Estando a sólo 20 minutos del Palacio de Gobierno, no puedo dejar de preguntarme qué es lo que piensan o sienten las autoridades al saber sobre nuestros esfuerzos. No puedo responder a esa pregunta pero lo que sí puedo seguir haciendo es trabajar, trabajar para tener una vida digna y seguir construyendo mi hogar.
Dios cuide a cada uno de ustedes.
PRESIDENTE DE LA AGRUPACION VECINAL NUEVO AMANECER DEL PARAÍSO