Cocida
He hecho muchas cosas mal; he tratado de enamorar, he enamorado sin querer. He dicho que no cuando era sÃ, y se me ha desarmado alguna que otra torta, alguna que otra idea, alguna que otra esperanza.
Lo que estaba esperando hace mucho no está siendo lo que tanto imaginé.
¿Para qué, entonces, ilusionarse? ¿Cuál es la respuesta?
Supongo que de una vez por todas tengo que aceptarlo: No hay respuestas.
Lo que estoy sintiendo va más allá de los cinco sentidos, tanto que no logro discenir entre tristeza, felicidad, decepción u orgullo, pero no me voy a preocupar en discernir. Esto no es una torta.
Y sin embargo, en las dos me equivoco: en las recetas y en la vida.












