Conocida por todos es la leyenda de los Heathgrave, mas pocos han sido aquellos capaces de ver con sus propios ojos las fotografías familiares que austeras decoran las paredes del motel al que llamaron hogar durante años. Cerrado después de los conocidos incidentes, actualmente se funde con el paisaje de los bosques de Galena. Según ojos curiosos, los llamativos cordones policiales todavía enmarcan el camino de entrada al último lugar que Bernard Heathgrave pisó con vida.
Desde hace unos días, se ha filtrado desde cuentas anónimas de internet el llamado a un encuentro de “valientes” para permanecer en semejante motel durante tres días. Habiendose trasladado por absolutamente todos los teléfonos móviles del pueblo, pocas son las personas que no han sido enteradas de la llamativa idea y del peligro que tal supone. ¿Acaso necesitan un nuevo capítulo de Allan Poe sobre sus vidas? Incluso el propio alcalde parece haber aportado su grano de arena en su cuenta oficial de Twiter: “no tenemos miedo”. Pero, ¿hasta qué punto es cierto?











