Lo más reciente, esta semana. Estaba yo en el balcón de casa, era temprano en la mañana. Aprovecho esa hora para respirar paz, porque todos se han ido a trabajar o estudiar. El único que está en su casa es mi tío. Cuando noto que él está dispuesto a salir de su casa para correr, lo veo con unos cortos que notaban el bicho y una camisilla, pensé en hacerle señas. Cuando cierra la puerta de su casa, salgo de la mía, nos miramos y camino a la parte del lado, donde hay una casa abandonada y sus alrededores bien tapados entre pasto y unos árboles. Estuve esperando unos 5 minutos pensando él me seguiría. Cuando decido volver a casa, el cabron me sorprende de frente y me pregunta bien serio “te vas a ir bellaco?” Yo me echo a reír y le respondo “bueno, no hay de otra”. Sin pensarlo, me agarra por el cuello y empieza a besarme. Ya habíamos tenido algunos encuentros, pero nunca nos habíamos besado. Se sintió bien cabron. Empezó a tocarme las nalgas, el roto del culo, me tocaba los pezones y seguíamos basándonos, como si no fuésemos tío y sobrino. Bajó por el cuello hasta llegar a mis tetillas. Mis tetillas son peculiares, el tamaño de los pezones es grande y son suaves. Me decía bien bellaco que tenía una ‘tetitas’ ricas. Me las mordia y eso me embellaca más todavía. Me las chupaba y noto que tenía el bicho bien duro. Le dije que quería mamarselo, me mira serio y me dice que no. Noté por donde venía. So, me resisti y lo empujé. Le dije que entonces no quería hacer nada. Empecé a provocarlo para que se me pusiera dominante, bien macho. Me empuja para atrás y me dice algo enojado “que carajos tu te crees maricon? Respeta”. Debo confesar que me asusté un poco, pero verlo y sentirlo tan macho y dominante me gustó. Lo empujé de nuevo, se me queda mirando y me da en la cara (lo más que odio en esta vida, los golpes), pero supe sus intenciones porque realmente el golpe no fue fuerte. Cuando me da, me dice “quieto”. Cuando el notó mi expresión sorprendido, me abraza, me besa y tan hijo de puta me dice “es que estás alterado, papi, tranquilo”. Intento empujarlo para alejarlo y me apretó más, me besó bien cabron, me mordió tanto los pezones que me dejó un moreton, mientras decía que eso era lo que yo quería. Sentir la fuerza de un macho a ese extremo me embellaca demasiado. No aguanté y le pedí el bicho. Me puse de rodillas, el cabron me escupe la cara, se saca el bicho, lo pasa por la saliva y me pone a mamar. De verdad, estoy encantado con él y con el bicho, está cabron. El muy desgraciado, sin avisarme yo mamando, empieza a mear. Me saco el bicho de la boca. Le dije que era un cabron. El se echa a reír y me mea la cara el pecho, el cabron me bañó en meao. Nunca lo había hecho, pero confieso me gustó, además estaba literalmente al lado de casa, entraba rápido a bañarme y lavar la ropa. Me puso a mamar de nuevo, chingandome la boca. Para mi sorpresa, se vira y me pone el roto del culo en la boca. Estaba bien peludo, pues el es velludo. Pero qué carajos, así se lo mamé. Después de unos minutos, me puso en cuatro, me abrió las nalgas y el muy bruto me espeta el bicho. No pude evitar gritarle que era un cabron. Pero no se movió. Después de unos segundos empieza a meter y sacar. No, eso estuvo tan bellaco. Sólo espero en la familia no se enteren jaja. Ya cuando no aguantó me dice que se quería venir. Sentir ese bicho latiendo y soltando leche en mi culo estuvo cabron. De la reacción al venirse me dió un puño en las nalgas. Me salí. Tenía el bicho bien duro y enlechao. Se lo chupé para masturbarme. Solté leche con cojones. Mientras estuve dando esa última mamada siento que el cabron se vino de nuevo, en mi boca. Cuando estamos en familia disimulo bien cabron, pero si saben de esto tremendo lío se formaría jaja pero como el casado es él, no me importa un carajo. Claro, esto lo relato anónimamente y disimulamos en público…