¡Miren lo que he conseguido!
Bueno, al menos él tiene vida. —Ríe divertido, mientras miraba a el loro.— Sí, eres el peor cupido… Te iras despedida, serás lo peor de lo peor de los cupidos. —Arrugó la nariz en gesto de burla bromeando.— No la escuches a ella, está loca y quiere pincharnos a todos con flechas.
¡Mentiroso! No eres más que un gran men-ti-ro-so, Oliver. No soy mal cupido, soy excelente en eso --le golpeó el brazo a modo de broma y luego rió al escuchar que el pájaro comenzaba a repetir la palabra "mentiroso"--. ¿Lo ves? Hasta el loro se da cuenta. Y se merecen todas esas flechas porque me hacen enojar al no cumplir su misión.











