Sin imaginarlo, estaba justo allí, en ese lugar al que tanto le temía. Parada en el mismo hélice, el propio trayecto del mismo sitio al que le huyó tantas veces, ese que evadía una y mil veces; porque así es la vida, nunca sabes lo que la misma te tiene preparada, pero sabes bien, que tarde o temprano tendrás que enfrentarte a tus más temibles y abominables miedos, sin antídoto ni anestesias, solo tu y ellos, ambos en una batalla campal, en dónde solo uno saldrá ganador.
¿Y que creen? Justo ahora se dió cuenta que nisiquiera huyendo de ella, lo impidió... 🍂











