En busca de un pasatiempos (@Lance)
Cynthia acompañó la risa del pelirrojo, eso sí que había sido divertido. El haber “ganado” hizo que fuera más gracioso todavía.
– Oh, créeme que las rubias también mueren por ti, cariño. – agregó para quedarse con la última frase sobre el tema.
– Acaso… ¿eso es lo que creo que es? – preguntó asombrada. – No me extraña que seas tu el que tenga estos objetos, ¿dices que lo probemos ahora?
Cynthia notó que su pregunta había sido un tanto absurda, por más que se encontraran cerca de una ciudad, la experiencia de las mega-piedras de los legendarios sería algo fabuloso.
– Ey, Lance, ¿de casualidad tienes una Piedra Activadora que te sobre? Con todo este tema de que en Sinnoh todavía no se han reglamentado las Mega-Evoluciones, no estoy acostumbrada a llevar una conmigo. – preguntó algo avergonzada por haber olvidado algo así. – Además, no esperaba una sorpresa de este estilo.
Latias suspiró como si estuviera decepcionada, al parecer tenía muchas ganas de experimentar aquel modo de vuelo con la rubia, Latios y Lance.
– Tengo una idea ~ Podríamos ir y hacer nuestra actividad en la primera parada y luego ir a comprar alguna, o incluso pedirla prestada. Estoy segura de que Latias y Latios nos esperarán, ¿verdad? – preguntó con una pequeña sonrisa.
Los legendarios asintieron en festejo.
– ¿Qué dices?
Lance concedió que Cynthia se quedara con la última palabra. De cualquier modo, había sido un momento divertido.
—Desde luego que podemos esperar un poco. —confirmó el campeón. —No veo ningún problema.
Además a los legendarios tampoco pareció molestarles la espera. Habría tiempo para que Cynthia consiguiera una Piedra Activadora apropiada y podrían desarrollar la actividad recreativa que tanto esperaban.
Gracias a la velocidad de los pokemon tipo dragón, a pesar de estar en estado normal, llegaron a su destino en Kalos pasados diez minutos de aquella conversación. Lance fantaseo con la velocidad a la que llegarían ambos, una vez que mega-evolucionaran.
Descendieron a una distancia segura para que Latios y Latias no sean vistos por otras personas.
—Gracias, amigos; tan pronto como sea posible, probaremos esas nuevas formas suyas. —agradeció Lance con un gesto amable a modo de despedida. —Vámonos, Cynthia, que aun estamos a tiempo de registrarnos para la primera actividad.
El caballero, tomó su equipaje y ayudó a la rubia con el suyo; y se dirigieron a pie hasta la entrada de la ciudad que estaba cubierta de nieve. El entusiasmo embargaba al pelirrojo. La aventura de ambos campeones, había comenzado con muy buen pie.









