Amar es ver más allá de lo que el mundo ve. Es observar lo que es casi intangible. Es descifrar en el otro el brillo que le ocasionas, saber de memoria el recorrido de sus lunares solo porque te recuerdan a las estrellas que veias de niña. Es recoger pedazos de ti misma y unirlos para regalar tu mejor versión. Es entregarle la daga y el cuello y que en vez de cortar te bese la piel. Es un universo pequeño extendiendose mientras bailas con él sin importar que el mundo afuera sea un caos. Es mirar al otro más alla de su piel, mirar sus heridas. Es mirar lo que hizo con ellas y lo que sobrevivió para llegar a ser quien amas. Es abrazar esa cicatriz que tanto le dolió. Es reconocerlo libre y efímero y aceptar esa condición. Sin ataduras. Aceptandolo y abriendo su jaula aunque sepas que podria no volver...















