22 abril 2025
Seguí conociéndolo, pero desapareció por 8 meses y derrepente apareció un 31 de diciembre a las 23:40
Conteste 2 días después, cosa que no debí hacer. Pero pasó, seguimos hablando, de forma muy esporádica, nada en concreto pero aun así mi corazón se ilusionó porque me buscó. Porque pensó en mi antes de que terminada el año.
El 22 de febrero lo ví, pero como otras veces fue de noche, donde nadie podía vernos juntos, en la oscuridad donde solo él y yo sabíamos qué estábamos ahí. Después de tantos besos, cuerpos, ninguno es como él, espere por tanto tiempo verlo, sentirlo, olerlo, abrazarlo, y solo me duró un instante.
Compartimos una misma cama, una misma noche, solo para recordarme lo poco que importo, lo poco que me piensa.
Aun que el jura qué me quiere, que soy especial para él.
Y hoy una vez más después de esperarlo un fin de semana para poder verlo, para solamente recibir excusas. Me ha dejado otra vez.
Ya no quiero quererte, ya no quiero estar enamorada de ti.
Hoy decido soltarte, aunque eso me duela por un tiempo.
Ojalá mi cariño, mi corazón, mi persona hubiera sido suficiente para ti. Porque lo que tú eres, lo era para mí porque yo nunca te pedí nada acambio, nunca te pedí que fueras perfecto.
Yo así te quiero.
Pero ya no.
Te agradezco lo que me enseñaste, espero que cuando te des cuenta que como yo, no habrá quien te quiera, que este ahí para ti. No sea muy tarde.
Te quiero tanto mi niño.
Tal vez en mis 80 años podré contar nuestra historia, de como un niño de 22 años me volvió completamente loca a mis 25 años, que te dí mis primeras veces y nunca me arrepentí de hacerlo, que te espere y que de lo único que me arrepiento es de no haberte encontrado siendo libre y lo suficientemente maduro para que pudieras amarme como yo te amo.
Cuidate mi niño, mi Ángel.


















