Letho y el rey
Muchas historias se cuentan sobre reyes bueno y soberanos como tantas sobre reyes tiranos y despiadados, ambas tiene parte de verdad y parte de mentira, pero hay otras historias sobre grandes reyes que llevaron a su pueblo a la victoria y la paz pero que un día sin avisar se convirtieron en seres de mal y destruyeron la fe que su pueblo le tenía, esta historia es una de ellas.
Comenzó en un reino del norte, un reino cubierto por montañas nevadas y acantilados tan afilados como la espada del más valiente caballero, un reino el cual era gobernado por un rey de carácter noble pero fuerte, un rey justo pero duro, un rey que no le teme a la muerte. Este rey era reconocido en todas las tierras por su incomparable ejército y su estrategia muy bien elaborada que le había hecho ganar todas las guerras que había librado desde que su padre le heredo el trono. Su destreza con la espada era sin igual, que además de la destreza que poseía también contaba con una espada bastante importante, portaba con orgullo la espada de Letho, el que algún día fue uno de los caballeros negros que desterraron a los dragones hacia las tierras del sur. . .











