Bajo la sombra de Piscis
Hoy es un día hermoso. El resplandor del Sol ilumina mis mejillas, así como mis ojos, y así mis pupilas, brillantes. Pienso, que gran día para emprender una nueva rutina, que me llene tanto por dentro, que mis poros desprendan esa luz a los demás. ¿Por qué no? Empezar escuchando un lindo mantra recitando esas 2 líneas que prometen encender mi alma de felicidad, mientras preparo un café sin prisa alguna. Estoy tan emocionada por empezar un nuevo ciclo, esta vez lo voy a conseguir. Mi mundo interior estará en paz. Oh, mira, un espejo.
“Sos hermosa, vos podés con todo” me dije.
En realidad siempre lo supe. ¿Baja autoestima? No volverá a mi, nunca más, lo prometo. Me amo a mi misma.
Me crucé a una amiga, como siempre, la alagué, como de costumbre. Estuvimos cerca de 1 hora y media hablando, más bien ella explicándome acerca de su reciente ruptura amorosa. Está muy deprimida. No lo entiendo, ella es realmente hermosa, tiene muchos pretendientes, y ese chico no valía la pena. Le voy a contar mis desgracias en el amor, así siente mejor…
“Que horrible eso que me contás, gracias, tengo que irme, ¡seguimos en contacto…!”
Bueno, la extrañaba mucho. Antes siempre vivíamos juntas, pero bueno, ya sabes, cuando estás enamorada, te olvidas de los demás… supongo. Sigo caminando, con los auriculares puestos, me siento como en un video clip de Katy Perry, después como en un concierto de los Guns, oh Bruno Mars, Lana del Rey, Prince Royce, y seguidamente pasan las canciones, totalmente random.
Llego a casa, me voy a sacar fotos. Me maquillo. 1 hora después estas malditas ojeras siguen estando. Le pondré algún efecto para disimularlas. Tengo muchos cachetes. Bueno, me amo a mi misma. Después de 500 fotos, solo me convencen dos. Subo una a Instagram. Veo las fotos de las demás. Realmente son muy lindas. Veo mi foto. Soy un asco al lado de ellas. Espero 5 minutos. Borro la foto. Me miro al espejo, “sigo amandome”. Mientras me ato el pelo, veo sin querer una cicatriz, en mis muñecas. “Que estúpida era, por suerte me amo”.
Hoy no quiero salir, necesito estar sola. Le cancelo planes a mi amiga, le digo simplemente que no tengo ganas. Necesito despejarme. No me siento querida.
Pasaron 2 días, necesito desahogarme con alguien. Llamo a mi mejor amiga, pero no me contesta. En estos 2 días no me ha escrito, debe estar ocupada. Para qué molestarla. Oh, un mensaje de ella. Ah, era para pedirme la tarea. “Gracias”.
Voy a salir. “Me amo a mi misma”. ¿Qué debería ponerme hoy? Lo cierto es que no he logrado aún formar mi propio estilo. Solo hace falta mirar mi lista de reproducción, estoy escuchando Adele y seguidamente Prince Royce. En fin. Solo queda delinearme. Horrible. No me gusta. Lo pruebo otr vez. Peor todavía. No voy a salir. Mira esa papada. No, así no salís. No estoy bien. No me quiero engañar más. Le escribo a mi amiga. Hace 2 horas no me contesta. Me largo a llorar. Me siento vacía y no sé porqué. ¿Por qué soy así? No lo sé . Me duermo. Empieza otro día. Mi amiga recién contesta mi mensaje. “Perdón, estaba durmiendo, no puedo ir a verte hoy”.
Siempre doy todo, pero nunca recibo nada a cambio.
-Miss Astrológica.
Poniendonos en la piel de Ascendente en Piscis.












