Suena feo, pero hay hijos que se quedan en casa no porque quieran, sino porque sus padres se enojan cada vez que salen, haciendo que sus hijos se sientan mal al pedirles permiso, haciendo que sus hijos tengan menos confianza al hablar y haciendo que pasen solamente estrés. Padres, ustedes ya vivieron e hicieron su vida, aprendieron de ello, ahora le toca a sus hijos vivir y hacer su vida, estén para amar y apoyar a sus hijos, no hacerlos sentir mal al encerrarlos y regañarlos cada que le cuentan algo, porque lo único que hacen es que su hij@ deje de confiar en ustedes, ustedes están para aconsejar, apoyar y guiar, no para prohibir, regañar, juzgar y hacer sentir mierda a tu hij@.
Y si te sientes orgullos@ porque tu hij@ se queda en casa, no va a fiestas, no te cuenta nada, no se queja y no habla con nadie, genial, estás matando los mejores momentos de su vida.















