Sin Vergüenza
Vergüenza, de ti me he sentido prisionera. Por ti, ¡me he perdido tantas ocasiones! Me has intimidado y por ti me he disminuido. No quiero estar más nunca de tu lado. Me has mantenido embotellada, me has hecho sentir pequeña, invisible, inservible. Empecé a entender que a ti no te debo nada, como me habías hecho creer. Me hiciste creer que ser tu rehén era por mi bien, pero sólo te fortalecía a ti, y a tu hermano mayor Miedo y a tu hermana Culpa, que tampoco son compañía de en sueño; dejándome a mi desgastada y sin control sobre mi vida. Te quería informar que la vida sin ti se siente bien bonita y más ligera. No me lo preguntaste, pero ahora me río con muchas ganas a dónde quiera y con quién sea que esté. Jamás había sido tan constante en todas las aptitudes que me gusta practicar y jamás había conectado tan profundamente con otros. Nunca me imaginé una vida sin ti, pero ¡uffff! qué bien se siente. No quiero verte asomándote en mi vida, a menos que tengas intenciones de hacerme reír, y conste, ¡muy fuerte! Creo que es obvio que no se te extraña por aquí, es que la verdad eras un poco tóxica y ojalá que mis seres queridos no se anden juntando contigo ni te escuchen cuando les hables, que tu junta son aquellos que hacen el mal solamente, a esos son los que tienes que ir a visitar. Me robaste muchas cosas pero puedo decir que por tu malicia hoy me saboreo las cosas buenas de la vida al doble. Por tu estadía y por tu partida. El poder ser sin ti, es algo que me he regalado a mi misma.
Sin más,
not your girl,
Ori
















