“Está—muerto, no lo toques” masculla bajito con las manos trémulas. Tras desatarse el caos, Beth había perdido la pista de su mejor amigo… y andaba deambulando por las murallas, el último sitio donde lo vio. Fue muy difícil para ella diferenciar que esta persona en específico que yacía en el suelo, no era uno de los ‘malos’, que lo que tenía era sangre o estaba herido, pero lo había matado bajo un impulso en defensa propia. A un inocente, pensó. Tiró a un lado el hierro lleno de sangre que tenía en sus manos y se deshizo en el suelo respirando entrecortado. @paraiso-starters












