Spotlight
Peliculón!! Spotlight tiene como tema la fe y cómo se juega con ella. La fe en la iglesia católica. La fe en el periodismo. La fe en la denuncia. La fe en el poder del cuarto poder. La fe en la justicia. La fe en la enmienda. La fe en ver tan buen cine que entretiene, enseña e incluso denuncia.
Spotlight, la unidad de investigación de The Boston Globe, recibe la instrucción del nuevo editor de ahondar y darle seguimiento a uno de los tema tocados en el diario: denuncias a un sacerdote de la iglesia católica por violación a menores, Ese es el punto de partida.
A medida que cada uno de los cuatro periodistas va descubriendo más pistas / detalles del tema, vemos cómo sus vidas personales se van afectando, cómo cada uno de ellos es tocado y afectado a través de algún familiar o amigo o en su propia esperanza de re encontrarse con su fe. De los cuatro, Matt Ruffalo como Mike Rezendes está SO-BER-BIO. Pasa de ser un tipo tranquilo, focalizado en sus labores diarias, a involucrarse tanto que poco le importa la primicia o impacto del reportaje, lo único que quiere es alertar a la lectoría y comunidad y evitar más de esos horrores que descubren y se multiplican ante sus ojos.
Stanley Tucci siempre correcto. Su Mitchell Garabedian tiene matices mil. Ser ermitaño, gruñón, de visión diferente, que a pesar de su ostracismo es que la voz de las víctimas. Su contundente frase de “If it takes a village to raise a child. It takes a village abuse one” suena aún en mi cabeza por su real crudeza.
Deleite aparte fue el reencuentro con las herramientas básicas del periodismo y las clases de cómo se trabaja en la cancha. El “off the record”, los buceos en los archivos, las visita a bibliotecas, el reglaje a la fuente a diario, en la puerta del despacho, el empaparte. Las anotaciones con libreta y lapicero, el avisarle al otro que estás grabando. ufff. Añoranza.
Mención aparte. En los créditos finales se menciona a Ayacucho y Chimbote entre las ciudades como mayor casos de abusos.











