Costa y campo
Para mi amigo y su amada.
A mi amigo pregunto: ¿Desea usted presto algo? Responde tan seguro: mi chica flor de Europa. Mujer impredecible, la maga al hombre dopa. De miel piel lazos de oro, ¡oh amor!... canta en mi amigo.
En Bélgica amor sobra envidia en Paris son. Amantes de novela ¡amaos! soy su bardo, así que nunca os rindáis por la espina de un cardo Los veo y pienso en Cuba. Amor, mi ilusión son.
Exhorto valentía a cambio mi poesía. Cetrino trino de hombre, divina tez de mujer. Pido un café con leche, par que al corazón sana. Matiz del mismo canto: brío de costa y campo.
Distancia se anda en calma, tormento, de ansioso tiempo. Confío la fe pongan en que el uno ama al otro. ¡Amigo! sin orgullo, ¡amiga! calma imploro, de estirpe solitarias, se ha escrito demasiado
¡Qué la gota recuerdo!, no sea gota veneno. Temor gen tenebroso, coraje el beso aguanta ¡Qué la vejez no duela!, por inmaduro egeno. Si se aman un segundo… más versos no harán falta.













