( ft. @rettsg )
Eran pocas las noches en las que podía permitirse un tiempo para él, por ello había decidido no desperdiciar la chance de aprovechar al máximo la oportunidad que se le presentaba. Sentado en la barra de Tucker’s, se percató de la presencia de un rostro conocido; inevitablemente, dado que era lo único capaz de llamar su atención en una multitud de desconocidos, su mirada viajaba hacia ella. Sus ojos se encontraron en un instante, y a decir verdad: entró en pánico. No sabía por qué exactamente, pero la idea de que se le acercara siquiera a saludarlo, en ese momento no le generaba el entusiasmo más grande. Quizás por eso decidió inventarse una amistad de años con el completo desconocido al que encontró segundos después: “Hey, ¿cómo estás?” lo saludó como si de un viejo amigo se tratara. “¿Qué estás bebiendo? Invitaré lo que tu quieras mientras no te alejes de aquí”










