Adrian/cerrado.
mulldrian
A Julian le tocó suplir a un compañero “enfermo” de la comisaría con las multas. El muy infeliz debería estar en ese momento con la resaca del día anterior. A Julian no le gustaba el trabajo de tener que andar inspeccionando autos, para él era uno de los más aburridos que existían en la rama policíal. Después de haber perseguido a pandilleros y traficantes todo lo demás se le antojaba aburrido. Iba por una de las calles principales de Bellevue cuando vio un bonito auto estacionado frente a una salida de vehículos y un grifo de los bomberos. Julian sonrió de satisfacción, eso era lo más emocionante del día. “Espero que tengas dinero, porque no te va a salir barato” dijo en voz baja para si, mientras terminaba de escribir la multa y ponérsela en el parabrisas.















