Chibi Argentina and my own versión of his 2p!
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Chibi Argentina and my own versión of his 2p!
La única manera de tenerlos juntos en un recuadro.
Vas a morir, Macri...
WIII
/An afternoon with La Mafia del Mate/
2p!Uruguay: and i screamed
2p!Paraguay: that's why they kicked you out of the cinema, right?
2p!Argentina: stop wasting money
2p!Chile: hey guys, i was thinking abou--
2p!Paraguay: wait
2p!Uruguay: ... please no
2p!Argentina: ...
2p!Argentina: ¿¿¿vos pensás???
|| Con tiempo libre, puedo dibujarlos más seguido.
Ángel
Manuel nunca fue un motivo suficiente como para sonreír, y aun así, por mas retorcido que pudiera llegar a sonar, si... Martín lo amaba.
La historia era extraña, demasiado, porque se criaron juntos, así como los dos niños pequeños que eran, y llegaron a conocerse demasiado. Mucho mas que lo que el argentino hubiera deseado.
Tenían la misma edad. Martín creció mas rápido, Manuel nunca maduró en realidad. Y así llegaron a la pubertad, donde el de cabellos oscuros por primera vez arrastró al rubio a un ritual extraño, de carne, piel, gemidos y ardor. El chico no pudo en ese momento explicarse que era lo que el otro le hacía, pero no diría que no le gustó. (Fue la seguridad con la que ese día le dijo "Hoy vamos a hacer algo distinto", la forma en la que tomó su mano, cómo lo encerró en su cuarto y empujó a la cama, aquello que hizo que no se resistiera... Manuel siempre tuvo mas actitud.)
Manuel de pequeño ya preocupaba a todos los adultos por sus actitudes. Los padres de Martín no querían que su hijo frecuentara a esa criatura, pero el pelinegro era insistente, Martín no podía sacárselo de encima.
Ya de grande, ese no fue el problema.
Martín solo trabajaba, nunca hablaba, reía, o salía siquiera de su encierro. Manuel, de vez en cuando, se pasaba por su casa, y en esas oportunidades las cosas solo podían terminar de un modo. Ambos sin ropa, no necesariamente en la cama, Manuel gozando el poder humillarlo, el poder maltratarlo, porque Martín, por mas que se opusiera a aceptarlo, siempre le permitiría hacerle de todo.
Tal vez solo le gustaba que Manuel fuera diferente a él... tan diferente...