La superficie de un hormigón solo cuenta una parte de su historia.
Bajo ella existe una red de poros, capilares y microfisuras. Algunas zonas permanecen conectadas. Otras están cerradas, colmatadas o han cambiado con el paso del tiempo. Esa realidad interna define cómo responde el material ante una impregnación mineral.
Komsol SEAL actúa en la red accesible. No avanza por una profundidad establecida de antemano. Su alcance depende de que exista continuidad capilar, de la humedad, de la porosidad y de la condición del soporte.
La acción catalizada permite que el tratamiento reaccione con los componentes minerales del hormigón y contribuya a formar estructuras tipo C S H. La finalidad es densificar la matriz interna accesible y reducir el transporte de agua líquida sin encerrar la humedad dentro del elemento.
La protección profunda empieza por leer bien el hormigón.










