Ayer monté una fiesta, y mis mejores amigas se dejaron su mechero en mi casa. Estuve jugando con él, una vez que lo encontré, me di cuenta que no es malo jugar con fuego si sabes manejarlo. Ahora esa llama, es recuerdo de la noche en la que descubrí quiénes eran hogar fuera de casa aquí en España y quiénes no.
- María I, <<Quiénes sí y quiénes no>>













