(…) mañana tu hijo nacerá. ¿Qué quieres que le dé? Puedo darle todas las virtudes que los hombres tienen, puedo ponerle de una de ellas doble porción, pero sólo de una… ¿Cuál porción quieres que le duplique? -¡La del amor!- dijo la dama.
Abraham Valdelomar, El Hipocampo De Oro












